
Las novatadas del presidente
BARATARIA
No ha sido la primera vez, porque en realidad van varias, que si fuera un partido de futbol, el Presidente de la República iría perdiendo al menos por un contundente cuatro a cero. El señor Arévalo llegó al poder después de tantos meses y días de intensa judicialización del proceso electoral, con un apoyo popular inusitado. El partido que le llevó al poder se encuentra inmerso en un grave proceso judicial que tiene visos de avanzar y además se encuentra suspendida su personalidad jurídica, lo que ha provocado serios reveses en el Congreso de la República. Sin embargo, el día de hoy me quiero referir con total seriedad y mucha pena a las novatadas del señor Arévalo en el ejercicio del poder. Cuando en 2016 los guatemaltecos vimos asumir al poder al señor Jimmy Morales, quien sin un bagaje político suficiente y con una carrera política que no había pasado sino de ser un candidato a la Alcaldía de Mixco para luego llegar a la presidencia, pensamos que sus novatadas serían las ultimas que veríamos. El gobierno de Morales pasó sin pena ni gloria y en los dos últimos años acrecentó su poder gracias al apoyo de los poderes facticos que se enfrascaron en una lucha sin cuartel contra la CICIG.
Hoy en día, lamentablemente tenemos un presidente cuyas novatadas están a la orden del día y especialmente se sabe y reconoce que las personas de su confianza, su circulo más cercano y sus “asesores estrella” son personas con poco o nada de conocimiento de la cosa pública, del sistema legal del país y de la política. Así, como durante los meses posteriores a la elección del señor Arévalo, muchos de sus “asesores legales” le aconsejaron a hacer una serie de acciones infructuosas, muchas de ellas no procedían y además algunas de ellos un estudiante aplicado de derecho sabría que no se podrían promover; ahora en el ejercicio de la presidencia, este gobierno continúa haciendo una serie de novatadas que le están restando el apoyo popular de la población que le votó, no porque era de izquierdas, ni porque era de semilla, votó por él porque tampoco querían que llegar a ganar la vieja… política sin esperanza pero con partido conformado y apropiado a fuerza de amparos de un juez corrupto.
Así, don Bernardo Arévalo se ha enfrascado en una lucha estéril contra la Fiscal General ( ni la fiscal piensa renunciar, ni el presidente la puede destituir). Sus asesores le aseguraron que según el artículo 135 de la Constitución le daba la opción de solicitar un informe y luego de evaluar dicho informe destituirla. La fiscal envió el informe y ya. No la pudo destituir.
Luego alguno de sus flamantes asesores le aseguró que había que citarla a una reunión en Consejo de Ministros y allí luego de requerirle información había que solicitarle su renuncia. La Fiscal General asistió y luego con la ley en la mano le indicó que no podría participar en una reunión en la que solamente deben estar el Presidente, Vicepresidente y Ministros y no la Fiscal, por lo que luego de saludar cordialmente al Presidente se retiró.
Luego, aparece en escena el flamante Procurador General de la Nación, quien armado de mucho valor (digo valor porque un mediano abogado sabe que él no podría hacer lo que hizo), puesto que se presentó ante gestión penal del Organismo Judicial una querella y solicitud de retiro del derecho de antejuicio contra Consuelo Porras ante la negativa de la Fiscal General de atender la convocatoria que le hizo Arévalo para participar en la junta de Gabinete de finales de enero. La querella según se indicó era por incumplimiento de deberes.
Luego de ello, el secretario general de la presidencia también tuvo el valor de ir y presentar una denuncia contra la Fiscal General ante la Contraloría de Cuentas porque aparentemente el Ministerio Público utilizó dinero para contratar un despacho estadounidense y perseguir a aquellos quienes salieron en el exilio renunciando del mismo Ministerio Público.
Con estos intentos, todos infructuosos, lamentablemente hacen que el señor Arévalo sea parte de una serie de novatadas que únicamente han hecho emerger la figura de la fiscal Porras en detrimento de la figura presidencial, incapaz de mejorar la relación interinstitucional con el Ministerio Público y además con acciones mediocres de sus funcionarios y asesores que únicamente son el hazmerreír de la comunidad jurídica guatemalteca que ve, sin explicaciones claras, cómo es que un presidente tiene de Secretario General y Procurador General de la Nación a dos incapaces en el cargo, cuyas acciones y consejo no hacen más que denigrar la figura presidencial que estaba perdiendo el partido por cuatro a cero fácilmente.
Entre las personas que asesoran al señor Arévalo, no faltan aquellos que creen que las leyes no existen cuando de retirar a un funcionario corrupto e incómodo, puesto que algunos hasta hablaron de promover un referéndum o consulta popular con el único fin de que la población se pronunciara para retirar a la Fiscal General, habrase visto semejante estupidez de muchos incluso hasta diputados de Semilla en redes sociales exponían esa posibilidad. Pero faltaba el colmo de los colmos, y el Presidente Bernardo Arévalo, creyendo que aun cuenta con un gran apoyo popular, salió en un mensaje a la población. En efecto, su mensaje a la población no fue para decirle que los hospitales estaban abastecidos, o que se mejoró el sistema de atención primaria, ni que las medicinas que solo en Guatemala cuestan hasta cinco veces mas que en México y Centroamérica habían bajado de precio. Tampoco salió a decir que de ahora en adelante la educación sufriría un cambio radical y que ya se planearía mejorar la calidad educativa. Tampoco salió en televisión a dar un mensaje en el que planteaba un ambicioso plan para erradicar en lo posible la delincuencia. Mucho menos, anunció en televisión que mejorará la movilidad en la capital porque se plantearía la terminación del anillo periférico metropolitano y que el metro, que lo quiere realizar con el mediocre alcalde capitalino, lo haría con base a una alianza pública-privada en la que se concedería por un numero de años al inversor y que sería un metro del primer mundo. Nada de esto salió anunciando el mediocre presidente, a quien lo único que le interesa es quitarse a un actor corrupto porque también le puede alcanzar a él con sus investigaciones y su anuncio fue lapidario.
En efecto el mensaje presidencial anunciaba que presentaría un proyecto de ley al Congreso de la República para reformar la Ley Orgánica del Ministerio Público y de esta manera remover a la fiscal. De nada sirvió tanto debate sobre la irretroactividad de la ley que unos promovían indicando que se estaría violando la institucionalidad del MP y que no habían derechos adquiridos etcétera. Sin embargo, en un show propagandístico se hizo una caminata del Palacio Nacional al Congreso de la República para presentar el proyecto. ¿Qué Presidente con dos dedos de frente, antes de presentar una iniciativa de ley primero hace su cabildeo para saber si cuenta con los votos necesarios para que la iniciativa avance? Al parecer el presidente ni siquiera se preocupó por ello, al menos pienso que, como en otras ocasiones, los bloqueos de los 48 cantones serían suficientes para que los diputados corrieran a votar por la iniciativa. La iniciativa ni siquiera se leyó, los diputados muchos ni se presentaron y al final la Corte de Constitucionalidad otorgó un amparo a favor de la Fiscal General que ató de manos al Presidente Arévalo para que respetara la mandato constitucional del periodo de la Fiscal General.
Así las cosas, el señor Arévalo ha demostrado que es tan novato en la cosa publica que mejor debería de considerar si no le conviene cambiar a sus asesores, muchos de ellos fueron asesores de la bancada semilla en la legislatura anterior y muchos son, entre amigos y recomendados, las personas de confianza del Presidente, pero los que a la larga le están haciendo cometer cada novatada y mientras tanto el pueblo ya esta perdiendo la paciencia.
Actos como estos del Presidente enfrascándose en una lucha sin cuartel con una Fiscal General que cada día parece más y mas fuerte y sólida; lo único que acarrean al señor Arévalo es perdida de legitimidad frente a sus electores. Que ven cómo los problemas primarios de su día a día siguen sin solución y no se avista ninguna en el corto o mediano plazo. Este gobierno, que llegó sin compromisos al poder, porque no estaba entre los candidatos con mayores probabilidades de ganar, ha caído en un abismo sin fondo. Se ha enredado en acciones decorativas, acciones que no le van a dar ningún beneficio a la población y hace un doble discurso en sus actos. Se rebaja el salario en un 25% y lo anuncia a los cuatro vientos, hasta en dos o tres ocasiones; pero contrata un fotógrafo por un salario de Q.30,000.00 al mes. Entonces todos nos preguntamos ¿En donde esta la auteridad? Nombra a ministros cuestionados, además de ello cuando una funcionaria como la anterior Ministra de Ambiente utiliza bienes del Estado vehículos, choferes y seguridad para cuidar de su hija influencer, hay mucha presión mediática en redes y lo que hace es “aconsejarla” públicamente no la destituye y el Comisionado anticorrupción le hace coro a su Tweet al decir que este caso debe estar en un “Codigo de Ética”, cuando en realidad el Presidente debió destituir a la Ministra y el Comisionado promover la denuncia de la misma. Al final, luego de la presión mediática solo se destituyó.
Así las cosas vamos a continuar con un novel y novato presidente de la República que va a pasar seguramente dos años quejándose de que no se puede luchar contra la corrupción porque el Ministerio Público no investiga, pero tampoco él mismo hace lo propio determinando si en su gobierno hay o no corrupción. ¿Por qué? Porque hasta ahora, todo sigue igual como con el señor Giammattei, los hospitales de mal en peor, la educación de mal en peor, el Ministerio de Comunicaciones igual, y la seguridad no mejora.
El señor Arévalo debe reconsiderar que es el Presidente de la República, que la campaña ya termino y que ahora toca gobernar con acciones, con hechos no con palabras y que el apoyo popular logrado poco a poco se va perdiendo cuando la población vea con desaliento cómo las cosas en Guatemala siguen de mal en peor.

Le invitamos a leer más del autor:
Descubre más desde El Siglo
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



