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Liderazgo y virtudes humanas

29 de noviembre de 2017 Olmedo España Diálogo,  Dr. Olmedo España,  Líder,  liderazgo,  Noticias,  poder,  Sentimientos,  Siglo.21,  Virtudes

Desde las antiguas civilizaciones existió preocupación en torno a valorar la calidad de sus dirigentes sociales relacionado con el cultivo de las virtudes humanas.Está la presencia de los sabios Chinos como Confusio y Lao Tsé. Mahoma en el mundo árabe. Filósofos Griegos.Buda y Gandhi. Túpac Amaru, Bolívar, Martí y el Che Guevara en América Latina. Benjamín Franklin, George Washington, Padres Fundadores de los Estados Unidos. Así como la figura de Jesús, inspirador del cristianismo en la cultura mundial.

Siendo la sociedad, un tejido social integrado por la familia, barrio, aldea, ciudad, escuela, organizaciones empresariales, dependencias públicas, comunidades religiosas, entre otras, su fortaleza depende de la solidez del liderazgo. Desde los padres de familia, maestros, alcaldes, curas o pastores, diputados, presidentes, deben tener entre otras cualidades, autoridad moral para orientar y conducir a cada conglomerado social. Esta es una fuerza ética que no se puede debilitar, contrariamente surgiría un vacío de articulación social.

A menudo escuchamos, por ejemplo, ideas en torno al liderazgo y su influencia, de cómo en el inconsciente colectivo existe la idea que el líder surge por generación espontánea, y por ello se supone que solo se debe formar a los elegidos, y descuidar la formación de las bases sociales. Es parte de una tradición el hecho que al líder se le concibe en términos de obediencia, mando y sumisión. O sea, una relación dialéctica amo-esclavo, líder-seguidor, dueño-empleado, el que ordena y el que obedece, el que piensa y el que ejecuta.

Sin embargo, ahora hemos entrado desde la práctica democrática en la profundización de la conciencia ciudadana, a la comprensión del liderazgo como una búsqueda de consenso, de diálogo, de sentido trascendente, de compartir y del cumplimiento de una misión dignificante. De ahí, que cualidades como valores humanos, formación, competencias, creatividad, inteligencia, son las habilidades de liderazgo, sobre la base de una sociedad más educada en la que convivimos en la era de la información.

“Para la formación de liderazgos auténticos, se deben generar ambientes favorables para que por medio del diálogo y al debate, de las diferentes interpretaciones acerca de la realidad se puedan alcanzar acuerdos compartidos”.

Siendo el liderazgo una función social requerida por todo grupo humano, entendemos que es la capacidad de influir para el logro de beneficios de los conglomerados sociales a través de compromisos éticos a fin de dar cumplimiento a los propósitos colectivos. Habrá que descartar la búsqueda del poder por el poder mismo, así como prácticas antidemocráticas del liderazgo que rayan en la demagogia y la manipulación, irrespetando los verdaderos intereses del conjunto del tejido social.

Para la formación de liderazgos auténticos, se deben generar ambientes favorables para que a través del dialogo y al debate, de las diferentes interpretaciones acerca de la realidad se puedan alcanzar acuerdos compartidos. Si todo esto se hace, se creará una sensación en la que todo mundo está trabajando conjuntamente, con ideas y acciones en la construcción de una vida en comunidad.

Si el verdadero líder encarna los sentimientos, ideales y sueños del grupo social, logra la atención de las personas y alcanza en esencia, que los sujetos representados por él, perciban la solución de los problemas. A su vez, el líder debe tomar en cuenta que las personas son de carne y hueso. Cada uno tiene su propia historia y su propio derrotero, el cual se debe respetar. Así sus acciones se tienen que perfilar sobre la base del compromiso, sensibilidad y una clara decisión de trabajar con la verdad.

En términos generales, como dictan algunos autores, en la formación de líderes se debe tomar en cuenta el manejo de las relaciones humanas interpersonales y grupales, generadoras de ideales de futuro y promotores de desarrollo, además de una buena salud psíquica con un alto coeficiente emocional. Dios nos libre, dice un pensador, de la presencia de un llamado líder enfermo de poder.

20170829 Autor de columna

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