
Mundial 2026: la resiliencia en evidencia
Liderazgo
Nico Williams. Sus padres cruzaron, con enorme sacrificio, el desierto del Sahara desde Ghana hasta España, en busca de escapar de la pobreza. Tras recibir la medalla de campeón del mundo, corrió hacia la gradería y se la entregó a su madre, María. Con su gesto agradeció las enseñanzas de humildad, gratitud, sacrificio y esperanza recibidas de sus padres. También agradeció a España al dar el pase que culminó en el gol de la victoria.
Luis de la Fuente. En 2022, buena parte de la prensa rechazó su nombramiento como DT de la selección de España. Se decía que era de «segundo nivel» por no haber dirigido un equipo de primera división. Dedicó diez años a formar jóvenes, fracasó varias veces con las ligas menores; luego conquistó la plata olímpica, la Eurocopa Sub-21, la Liga de Naciones, la Eurocopa y la Copa del Mundo. El tiempo no siempre da la razón; los resultados, sí.
Su fórmula: liderar desde la confianza, jamás humillar a nadie, otorgar el protagonismo al equipo, cultivar la excelencia en el trato humano y apostar por los jóvenes que él mismo formó. No habla de sus logros desde el ego. Habla, en el silencio, con los resultados.
Ferrán Torres. Su rendimiento en el primer partido no fue el mejor. Perdió la titularidad el resto del Mundial. En lugar de rendirse, entrenó con disciplina. Y sucedió lo que sabemos: hay que estar preparados por si llega la oportunidad. Y llegó. Ingresó en el minuto 62 en el partido final y, en el tiempo extra, anotó el gol. «Esto es una maratón —dijo—, no un sprint».
Inglaterra. Otros equipos suelen afrontar con desánimo la disputa por el tercer lugar después de ser candidatos al título. Los ingleses hicieron lo contrario. No buscaron excusas tras perder ante Argentina y, en el memorable encuentro por el tercer puesto, ofrecieron una exhibición de resiliencia y fortaleza mental (ganó 6-4), pese a no disputar el máximo premio.
España. Un líder de proceso fiel a su idea de juego, sin caer en la inflexibilidad. Dirigentes pacientes con el avance de un proyecto de años. Jugadores que confiaban en su líder y en sus compañeros, sin importar roles ni prestigio individual. Una identidad (ADN) inspirada en la humildad y la constancia para poner el talento personal al servicio del equipo, no al revés.
La resiliencia en procesos, cultura, liderazgo y pertenencia se traduce en constancia y esta se evidencia en los resultados: España recibió un gol, ganó ocho partidos seguidos y, al conquistar el Mundial 2026, completó 38 encuentros invicto. Rodri, el capitán, rompió su récord con 790 pases acertados. Yamal y Cubarsí estuvieron entre los siete más jóvenes en la historia en alcanzar esta cima. De la Fuente, con 65 años, fue el técnico de mayor edad en conquistar la Copa; su máxima es: «¡Juntos somos más fuertes!».
Transformar reveses en éxito, crecimiento y capacidad para levantarse cada vez mejor: eso es resiliencia. Las situaciones difíciles del pasado son una referencia, no una residencia.




