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Nacionalismo, identidad nacional y globalización

Una Guatemala Diferente Es Posible

El nacionalismo, históricamente, es un sentimiento de pertenencia y lealtad a un país, por lo que identifica a su población con su propia nación, a ese sentimiento de pertenencia a la nación se le llama patriotismo, que cuando se arraiga en su pueblo se convertiría en nacionalismo, fenómeno que ha estado presente en la historia de los pueblos y ha tenido múltiples manifestaciones en distintos lugares y épocas.

El nacionalismo surge como producto de un proceso de formación, en los que se buscaba consolidar una identidad nacional común a los habitantes de los Estados-nación modernos, sentimiento que se robusteció fundamentalmente en el siglo XIX, durante las luchas de independencia de muchos de los pueblos colonizados, que lo que buscaban era construir una identidad nacional propia, por lo que, el nacionalismo ha sido un factor determinante en la conformación de los Estados modernos y en la configuración de las identidades colectivas, y de igual manera ha sido una fuente de conflictos y tensiones en el mundo.

Es importante entender la diferencia entre nacionalismo e identidad nacional, aunque su relación es estrecha y se retroalimentan uno con otro, podemos asegurar que el nacionalismo puede entenderse como un sentimiento de pertenencia y lealtad hacia una nación, y es ese efecto el que construye y fortalece la identidad nacional, por lo que  el nacionalismo promueve y preserva la historia, la cultura, las tradiciones, así como los  valores de la nación, lo que a su vez ayuda a la formación y alineación  de una identidad colectiva compartida por todos los miembros de la comunidad nacional.

Por otro lado, la identidad nacional, es la percepción de pertenecer a una colectividad nacional, y el saber que se comparte un territorio, lengua, historia y cultura comunes, por lo que es el nacionalismo el que fomenta y refuerza la identidad nacional, al promover el orgullo y el amor hacia la nación, así como a preservar los elementos que definen la identidad nacional, que está compuesta por una serie de características y factores históricos, sociales y culturales que diferencian a un país de otro, lo que incluye las tradiciones, las costumbres, la lengua, el arte, la música, la literatura, la gastronomía, los valores y creencias, los símbolos patrios, compartidos por su población. (Revista Artefacto).

Hoy, vivimos en un mundo globalizado, y es la globalización uno de los principales elementos que influyen en el crecimiento y desarrollo de los países en el orbe, y consiste en la unión de procesos sociales, económicos y culturales, que se dan a través de la liberalización de mercados a nivel mundial, con el objetivo de reducir costes de transporte de mercancías, comunicación, y la movilidad sin barreras de bienes, servicios, capitales, conocimientos y en menor medida, personas, pero la realidad pinta de otra manera, la apertura de mercados de países subdesarrollados en el mundo globalizado en muchos de los casos es una fantasía irrealizable ya que en la mayoría de los casos no están en capacidad de competir en igualdad de condiciones en contra de los productores de los países industrializados lo que genera efectos sociales y económicos negativos para los países subdesarrollados, como la destrucción de empleos y el menor crecimiento de productividad, lo que a su vez genera pobreza y miseria.

De allí que la pregunta que deberíamos de hacernos es ¿Puede el llamado nacionalismo económico lidiar con estas problemáticas que se generan en contra de los países en vías de desarrollo, por la globalización económica?, creo que efectivamente el nacionalismo puede constituirse en una opción real de lucha por parte de los países subdesarrollados  en contra la desigualdad de oportunidades que es generada por parte de los países industrializados en este mundo globalizado, otra medida a tomar es batallar en contra de los países industrializados por la depredación de materias primas que cometen en los territorios de los países subdesarrollados, así mismo se debe de proteger la economía local para que esta no desaparezca por los embates de la globalización que da preferencia y prebendas a los países industrializados.

Al final podemos concluir afirmando que hoy más que nunca, el nacionalismo es importante para un país: 1.- porque de este nace la identidad y pertenencia a una nación, 2.- porque hoy en el mundo globalizado en donde vivimos las fronteras se han borrado por el mercantilismo, y nuestro objetivo debería de ser mantener vivos los valores y cultura propia que son la esencia de nuestra nación y 3.- de igual manera tener siempre en mente que el fin del nacionalismo no es por ningún motivo crear diferencias, desacuerdos o confrontación, ni a lo interno del país, mucho menos en contra de otros países.  Creo firmemente en el nacionalismo, así como creo que en el mundo debe de prevalecer, la paz, la solidaridad y los acuerdos.

AL RESCATE DE GUATEMALA.

GUATEMALA NECESITA DE SUS MEJORES HOMBRES Y MUJERES.

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