
No al Fanatismo
Una Guatemala Diferente Es Posible
El fanatismo es el seguimiento y defensa vehemente de una persona, de una doctrina o religión de una manera extremadamente pasional, se refiere a la conducta obsesiva y excesiva de una persona hacia una idea, creencia o persona, y puede llevar al fanático a actuar de una manera irracional e incluso violenta en defensa de su punto de vista, generalmente, estas personas pierden el sentido crítico y se obnubilan por ideas, creencias o personas.
El fanatismo, en el ámbito político, sirve como caja de resonancia de ideas o creencias de movimientos políticos extremistas y de igual manera sirven para proponer, defender y validar ideas, creencias o liderazgos ante el resto de los ciudadanos, también son utilizados estos para desviar la atención de los ciudadanos de los asuntos importantes de Estado a los asuntos sin ninguna importancia, los que casi siempre son recompensados, o son simplemente utilizados, los que generalmente no se dan cuenta de cómo son manejados, ya que son presos y ciegos de ideologías extremas que los utilizan y manipulan de acuerdo a los intereses de sus líderes, esta entrega ciega a ideas, creencias y personas, limitan su capacidad de razonamiento crítico, por lo que en muchos casos por defender puntos de vista únicos pueden llegar a utilizar la violencia como un mecanismo para hacer valer las ideas de sus lideres, casi siempre ideas extremistas.
Igualmente, la ignorancia de una población en el ámbito político juega un papel preponderante en el fanatismo, ya que ésta puede utilizarse como la punta de lanza para la propagación del fanatismo político, lo que ha sido demostrado históricamente; es impresionante, al revisar la historia, como las ideas o creencias estrechas o vacías han podido ser explotadas por líderes lo que les ha permitido tomar el poder de manera dictatorial y para eso plantean ideas populistas, polarizan a la población y crean una narrativa congruente y creíble especialmente con aquellos que no les gusta razonar de manera critica, cuando la ignorancia prevalece en un pueblo, los ciudadanos son susceptibles a creer en narrativas falsas y a seguir a líderes cuyas propuestas políticas son, al final, dañinas para la sociedad, ya que el fanatismo distorsiona la realidad y se convierte en un obstáculo para el desarrollo y la construcción de sociedades democráticas.
Para contrarrestar el fanatismo y la ignorancia, es decisivo mejorar la educación y generalizar el acceso a la información, cuando un pueblo logra un nivel de educación importante dentro de su población y este cuenta con herramientas esenciales que provee la educación, como el razonamiento crítico, fácilmente logra desafiar y desmontar falsedades y mitos que alimentan la ignorancia y el fanatismo, es importante fomentar el debate de ideas con el fin de lograr un ambiente en donde la diversidad de pensamientos pueda servir para forjar sociedades más tolerantes y respetuosas.
La ignorancia apoyando el fanatismo o, el fanatismo alimentando la ignorancia, es una combinación mortífera y devastadora para cualquier pueblo.
AL RESCATE DE GUATEMALA.
GUATEMALA NECESITA DE SUS MEJORES HOMBRES Y MUJERES.

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