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Observatorio ciudadano

Por: Ignacio Andrade

Reforma al Sistema Penitenciario con tratamiento integral, una necesidad urgente A lo largo de los últimos tres años se han dado dos grandes anuncios de Reforma Penitenciaria.   El Primero fue dado hace tres años, y nunca se ejecutó ninguna parte de la misma.    Recientemente, el Ministerio de Gobernación ha anunciado una nueva política penitenciaria basado en el modelo de la República Dominicana y con la construcción de Centros Penales a lo largo de los siguientes años. Dichos anuncios adolecen; sin embargo. de varios problemas fundamentales que hacen que la tarea de fondo continúe sin resolver a pesar de las mejores intenciones de los funcionarios de turno.

El primer problema fundamental de la política penitenciaria anunciada es que no resuelve el problema de falta de dirección del Sistema Penitenciario. A lo largo de los últimos 15 años, ha habido no menos de 14 directores.   La inestabilidad de la dirección y puestos fundamentales en el Sistema Penitenciario hacen que el mismo no haya tenido una consistente en el tiempo. Cualquier política penitenciaria está sometida al fracaso si no se aplica consistentemente por autoridades nombradas con estabilidad laboral.

El segundo problema fundamental es que el sistema penitenciario no está bajo control de una sola autoridad. El 45% de los privados de libertad   consiste en personas que no han sido condenadas (aproximadamente 10 mil privados de libertad de una población total de 21 mil). Dichas personas están bajo jurisdicción de un juez contralor o de un juez de sentencia.   Los sujetos a condena representan solo el 55% de reclusos, y no se cumple con el mandato constitucional de separar a los sometidos a proceso de los que cumplen condena. El control de los condenados a prisión se encuentra bajo jurisdicción de jueces de ejecución en ciertas áreas y en otras al Sistema Penitenciario, lo que hace del manejo del sistema un calvario con dos visiones diferentes, la del juez y la del Sistema Penitenciario.   Una reforma penitenciaria en la que no intervenga el Organismo Judicial, estará condenada al fracaso, pues la visión del mismo debe ser integral.

El Sistema Penitenciario tiene fines establecidos en el artículo 19 de la Constitución Política de la República, este debe tender a la readaptación social y a la reeducación de los reclusos y cumplir en el tratamiento de los mismos con normas mínimas que incluyen niveles de trato mínimo.  Esto no es optativo, y sin embargo, se piensa más que el Sistema Penitenciario es centro de castigo.   En la medida en que este no cumpla con sus fines, simplemente estamos volteando la cara, sin resolver, un problema de seguridad, pues simplemente los condenados a medida que vayan cumpliendo sus condenas tenderán a reincidir más que a regresar como ciudadanos útiles a la sociedad.

Finalmente, la propuesta del ministerio es la construcción de más cárceles, a lo largo de cinco años.   No obstante, el problema de hacinamiento que tiene el sistema es terrible.   Este tiene capacidad para menos de la mitad de privados de libertad que actualmente están dentro del mismo, se   necesita de una solución más inmediata al hacinamiento pues de lo contrario, tendremos un mayor problema de seguridad muy pronto.

 

 

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