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Pesadilla Política

Teorema

El sueño es un estado durante el cual la persona, de manera natural, se desprende de la conciencia y de las restricciones lógicas, morales y de otra naturaleza que esta establece sobre la vida consciente. Dentro del período de sueño, ya en plena libertad, la inteligencia crea imágenes, situaciones, resuelve o crea problemas que desaparecen al despertar. Unas veces se recuerda algo de lo soñado, otras no. Concepción personal

Este artículo es una elucubración fantasiosa, una pesadilla despierta, una concatenación de ideas que escapan al pensamiento lógico. No hay evidencia alguna que dé soporte a lo que se expone. Es un juego de la mente libre, una fantasía política:

…En Estados Unidos, a mediados de 2021 se llevó a cabo una reunión secreta entre los “Señores de la guerra” ―los fabricantes de armas bélicas y varios miembros del más alto rango del Pentágono.

Discutieron sobre Rusia y el peligro que ese país significa para la seguridad de EU. Los «Señores de la guerra» propusieron a los militares un plan para debilitar a Rusia. El objetivo era que el país más extenso del mundo quedara inerme.

Lo mejor era que el plan debía ser secreto. Sólo lo conocerían los presentes. El Congreso de EU no tendría que conocerlo ni sería necesario que autorizara absolutamente nada.

Habría que poner en manos de un presidente mentalmente débil, que no se enteraba de lo que firmaba, algunos documentos que servirían para otorgar representación o para proteger a los funcionarios involucrados.

Los militares, desde siempre obsesionados con la posibilidad de debilitar a sus enemigos, aceptaron el plan, el que, además proveía becas de estudio en la más costosas universidades para sus hijos, así como otras granjerías. Estás serían financiadas por aquellos patriotas “Señores de la guerra”.

Como todos los reunidos esa fría noche de octubre en Washington DC, eran hombres de honor, bastó con que se dieran la mano. El pacto quedó así sellado y el proyecto aprobado.

El plan requería el apoyo de los países europeos. Si bien, la mayoría eran sumisos a las órdenes de EU, no sería necesario acudir a ellos directamente. El plan contemplaba que se sumarían solitos.

Los militares, hablando en nombre del señor Biden, se entrevistaron con la señora Úrsula von der Leyen para convencerla de que la UE debía ver con buenos ojos la posibilidad de que Ucrania formara parte de la OTAN (que es el ejército de EU en Europa, creado con el propósito principal de someter a Rusia al Imperio). Ella estuvo de acuerdo con que tal anexión, a largo plazo, convendría a la UE y así se lo comunicó a Zelensky, quien debía tramitar la solicitud de ingreso.

Zelensky estaba feliz. Si podía conseguir que Ucrania se convirtiera en miembro de la UE, él se convertiría en héroe nacional de más de la mitad de los pobladores que querían tal integración (los demás favorecen que se mantengan sus vínculos con Rusia, cuyo idioma y costumbres comparten).

Los «Señores de la guerra» no estaban interesados en que el proceso se mantuviera en secreto. Todo lo contrario. Filtraron las intenciones de Zelensky a Putin.

La reacción de Putin fue inmediata. Encontró que no tenía otra opción que la guerra. La pérdida del control territorial de Ucrania, cuya autonomía como nación libre nunca ha sido aceptada por Rusia, significaba un grave peligro para la seguridad nacional de su país.

Además, Putin sabía que, si Ucrania se anexaba a la UE, ese sería un proceso irreversible. La posición estratégica de EU, a través de la OTAN, sería inmejorable. Si Rusia acudía al terreno diplomático, perdería, pues tiene a casi todo Occidente en contra.

A fines de 2021 unos 150 mil soldados se apostaban a ambos lados de la frontera, la mayoría eran rusos. En vez de buscar una salida diplomática, envalentonado al saber que contaba con el apoyo de Occidente, Zelensky se preparó para la guerra contra un adversario militarmente superior.

El 24 de febrero de 2022 Rusia invadió el territorio ucraniano. En febrero de 2025 la guerra que instigan los “Señores de la guerra” y el Pentágono contra Rusia, en territorio de Ucrania habrá cumplido tres años.

A ellos siguieron las sanciones contra la economía rusa y la confiscación de los capitales rusos en Occidente, por un lado y el aprovisionamiento masivo de material bélico fabricado principalmente en EU, para Ucrania. La UE y los gobiernos de los países europeos fueron persuadidos de otorgar apoyo a Ucrania. Una intensa campaña publicitaria consiguió que la gran mayoría de europeos respaldara a Zelensky, convencidos de que se trataba de una lucha por la libertad.

Los objetivos del proyecto secreto de los “Señores de la guerra” se empezaron a ver satisfechos. Hubo iniciativas para buscar soluciones negociadas a las que tuvieron que oponerse, aún bajo riesgo de quedar a descubierto. Ellos entendían que la guerra debía ser cruenta y que debían prolongarla, tanto como les fuera posible.

Han pasado casi tres años y mucho ha cambiado desde entonces.

Trump sabe que las guerras son demasiado costosas, mientras que la paz favorece su promesa de MAGA. Los reportes de lo sucedido en la guerra entre EU y Rusia en territorio ucraniano son tremendos: Ucrania destruida; muerte de 500 mil soldados ucranianos y 600 mil soldados rusos. Zelensky será muy mal recordado. Sus días podrían terminar en una prisión ucraniana o rusa. Rusia soportó todas las presiones que recibió, las que han dañado su economía, pero sigue siendo autosuficiente, fuerte y con nuevos socios comerciales. En lo militar se ha vuelto más poderosa. Putin cuenta con un fuerte respaldo popular.

El costo de la guerra sobrepasa los US$ 200 mil millones. Estos han sido aportados por EU y por algunos países miembros de la UE.

Europa ha sufrido tanto, o más, que la misma Rusia con las sanciones impuestas. Todos están encabronados. Los europeos van cobrando realidad de que los metieron en un lío que no les correspondía. Ahora sufren frío y precios más altos. Aún la economía de Alemania, que fuera la más fuerte y próspera de la UE, se ve alicaída. Las empresas, impactadas por altos costos de energía, ha reducido los empleos y no hay crecimiento. La soberanía de los países europeos está por los suelos. Los ciudadanos, poco a poco van pasando la factura a sus gobiernos. Scholz, Macron y Sánchez parecen ir a la cabeza de una renovación que buscará respuestas en la derecha.

Los «Señores de la guerra» se muestran como los únicos grandes ganadores. Pero ellos forman parte del Deep State con quien Trump tiene cuentas pendientes y ahora está en posición de cobrar.

Hay una solución que es simple, pero políticamente compleja. Estados Unidos tiene cerca de 200 mil tropas fuera de su territorio, la mitad en Europa. Además, cubre el 70% de los gastos de la OTAN. Rusia estaría feliz de firmar cualquier acuerdo de paz, adquiriendo los compromisos que fuera necesario, si Estados Unidos retira su apoyo financiero a la OTAN y se lleva a sus soldados a cortar naranjas y otras tareas productivas en EU.

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José Fernando García Molina

Guatemalteco, 67 años, casado, dos hijos, ingeniero, economista.Tiene una licenciatura en ingeniería eléctrica de la Universidad de San Carlos, una licenciatura en ingeniería industrial de la Universidad Rafael Landívar –URL–, una maestría en economía en la Universidad Francisco Marroquín –UFM–-, estudios de especialización en ingeniería pentaconta en la ITTLS de España.

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