
Preparándonos para pedir cuentas
Tanmi Tnam
El tiempo no se detiene. El tiempo corre y nos ayuda a señalar momentos propicios para pedir cuentas cada cierto período que pueden ser seis meses, un año o cuando finaliza una etapa de gobierno. Estamos muy cerca de que finalice el año 2025. Es el momento en que las familias, los grupos, las comunidades y cada uno de los pueblos de Guatemala entran en discusión y llegar a acuerdos sobre qué hechos desean cuestionar o medir el trabajo realizado por las autoridades locales, los alcaldes municipales, los gobernadores de cada departamento y el Gobierno de Guatemala. También es sano que la ciudadanía y la población en general reflexionen sobre lo que debe apreciar y cuestionar de los trabajos realizados a favor de los pueblos de Guatemala por parte del Congreso de la República, por el Organismo Judicial y por el Organismo Ejecutivo.
Es recomendable tener claridad acerca de cuáles son las funciones de cada ministerio y de las secretarías que integran el poder ejecutivo. El caso de algunos ministerios, por ejemplo, cómo ha desempeñado el Ministerio de Gobernación sus funciones en facilitar la paz y la seguridad para todos los habitantes del país. El Ministerio de Educación es el responsable de planificar y ejecutar la educación escolar en todos los niveles del Sistema Educativo Nacional. En este sentido, corresponde al Ministerio de Educación presentar información de datos cuantitativos e información cualitativa acerca de cuántos estudiantes en cada grado, nivel y modalidad educativa. Es necesario presentar a los pueblos de Guatemala cuántos docentes bilingües en idiomas indígenas y en el idioma español, niñas y niños bilingües por grado y nivel educativo, cuántos estudiantes por cada idioma indígena en cada grado y nivel educativo. Qué materiales educativos por cada área curricular dónde es posible estudiar la cosmovisión, la historia y los conocimientos de los pueblos de Guatemala. Es deseable que el Ministerio de Salud dé a conocer los programas oficiales de salud intercultural que hay para todo el país, personal bilingüe en idiomas indígenas e idioma español en las regiones de alta población indígena, conocimientos y procedimientos de los pueblos que ya tienen uso en el sistema oficial de salud. El pueblo tiene interés de obtener información acerca de qué acciones han ejecutado las instituciones oficiales responsables del cuidado del medio ambiente.
En el caso del Congreso de la República, cada diputado es electo por alguno de los departamentos del país, interesa conocer cuántas propuestas de ley presentó de manera personal o por bancada cuya intensión es disminuir la inequidad étnica, la desnutrición, los altos porcentajes de pobreza, la disminución de la emigración, programas de atención a los retornados, etc. Hay diputados que llevan más de 20 años en el Congreso, es necesario que sus electores cuestionen qué propuestas se han vuelto ley y cuyo contenido sea para atender el desarrollo integral de la población y de la ciudadanía que representa. Un diputado es para legislar y no es un comisionado de gestionar obras públicas.
Al Organismo Judicial, hay que pedirle cuentas del apoyo para autoridades indígenas en la resolución de conflictos y por qué líderes de pueblos originarios están en la cárcel de manera injusta.
Tenemos que aprender a buscar los resultados del trabajo de las entidades oficiales y cuáles son las políticas y acciones que merecen observaciones críticas y demandas concretas para su mejoramiento. Hay que averiguar oportunidades de formación acerca de qué leyes apoyan la ciudadanía bien informada.

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