OpiniónColumnas

Que espera a Guatemala en el 2026

Petardo

En 2026, las tecnologías de la Web 3 habrán revolucionado el mundo del comercio, del mismo modo que la Web 2 transformó el acceso a la información. Las «cosas» físicas y digitales cotizarán y se negociarán en un mercado digital abierto y líquido.

En los primeros tiempos de Internet, la información se encontraba en su mayor parte en silos dentro de redes propietarias en línea. Sin embargo, el coste marginal cero de la distribución, combinado con la demanda de los consumidores, condujo a la Internet única, consultable y abierta de la información que disfrutamos hoy. Como es lógico, el comercio ha tardado más en dar el salto.

Con el intercambio de activos físicos, la necesidad de gestionar el riesgo de las contrapartes, mediar en las disputas y asegurar la liquidación, requiere confianza. Esta confianza se deposita en intermediarios o vendedores de confianza. En consecuencia, las transacciones de comercio electrónico están en su mayoría aisladas dentro de uno de los muchos sistemas cerrados y patentados.

La llegada de la tecnología Web 3 permite la automatización de la liquidación mediante contratos inteligentes y la tokenización de las transacciones comerciales de activos físicos en un estándar universal como las NFT. La cantidad de información -o datos- sobre nuestro universo y sobre nosotros mismos, ha crecido exponencialmente en la última década. Pero el enorme crecimiento conlleva una serie de problemas: la privacidad, la gestión, el acceso y la asequibilidad de los datos son algunos de los principales ámbitos de debate entre los ciudadanos y los dirigentes.

¿A quién pertenecen mis datos? ¿Me está espiando mi teléfono? ¿Cuánto dinero ganan las empresas con ellos? Estas preguntas son cada vez más pertinentes, ya que las empresas siguen recopilando nuestros datos, les paguemos o no, y con o sin nuestro permiso. Los problemas también persisten en sectores como el financiero.

¿Por qué estoy pagando una fortuna por los datos del mercado? En los próximos años, siempre que los gobiernos lo permitan, veremos cómo la tecnología en la industria de los datos se vuelve más útil. Uno de los retos más urgentes en el camino hacia un futuro de energía limpia es la flexibilidad de la red y la necesidad de una interacción más dinámica entre la oferta y la demanda de energía. A medida que incorporemos más fuentes de energía renovable intermitentes, como la eólica y la solar, la carga flexible será crucial para garantizar que la red pueda satisfacer siempre la demanda.

¿Qué pasará en el futuro del mundo? Dentro de aproximadamente mil millones de años, la luminosidad solar será un 10 % mayor, lo que provocará que la atmósfera se convierta en un «invernadero húmedo», lo que provocará una evaporación descontrolada de los océanos. Como probable consecuencia, la tectónica de placas y todo el ciclo del carbono llegarán a su fin.

¿Qué pasará en las predicciones del 2026? Aparentemente, 2026 será un año de cambio, con la caída de antiguas potencias y el surgimiento de nuevas. Una interpretación es que el centro del poder global se trasladará a Asia en 2026, y China emergerá como la principal potencia militar y económica del mundo.

En 2026 se intensificará el rearme tecnológico y militar, mientras crece la sensación de hartazgo ante el aumento de la disparidad económica y la desconexión entre las prioridades de la agenda geopolítica y el malestar de la ciudadanía. Cada año tiene una energía especial, pero la numerología de 2026 sugiere que este será un año especialmente dinámico.

Como Año Universal 1, 2026 se trata de dar pasos nuevos y audaces, confiar en lo desconocido y entrar en un nuevo ciclo, sin olvidar las lecciones del pasado. La llegada del Año Nuevo Chino 2026 marca el inicio del Caballo de Fuego, una combinación asociada al dinamismo, la pasión y los nuevos comienzos. Las repercusiones mundiales para Guatemala en el próximo año (2026) giran en torno a oportunidades económicas (remesas, exportaciones, inversión manufacturera), riesgos geopolíticos y de precios (petróleo, tensiones internacionales), desafíos democráticos y sociales (corrupción, seguridad, migración, cambio climático), y la necesidad de fortalecer instituciones para aprovechar el crecimiento proyectado, con el principal impacto mundial siendo la estabilidad del comercio global y la demanda de EE. UU., afectando directamente la economía guatemalteca.

Area de Opinión
Libre emisión del pensamiento.

Le invitamos a leer más del autor:

Leonel Guerra Saravia

Médico y cirujano con maestrías de ciencias sociales, política, relaciones internacionales y filosofía.

Avatar de Leonel Guerra Saravia