
Feliz 2026 para Centroamérica
Lo bueno y lo malo
El día de los inocentes estuve leyendo un recuento positivo de eventos que animaron al mundo, en medio del caos, en donde todas las personas tienen la certeza de que toda información es ficticia, que el mundo vive de falsedades y que solamente creemos en nuestros estereotipos. El instituto Cato, un Think Thank de las nuevas derechas me sorprendió hablando de las cosas buenas que nos dejó el año que aún no termina. Nos vamos a seguir esos vivarachos cuentos con el fin de comprender lo bueno que tenemos en la región y lo malo que nos espera en el 2026.
Ian Vásquez, incisivo analista de la modernidad, escribió en Cato: que la modernidad ha transformado nuestras vidas para que sean incomparablemente prósperas, seguras y de abundancia, y pese a ello nunca nos encontramos satisfechos ni felices.
Así que dando vuelta a la tortilla nos presenta una visión más optimista de los hechos pasados. Veamos:
La pobreza ha caído a casi la mitad en América Latina en los últimos 20 años
Suena radiante y lleno de luz hacia el futuro. Al indagar sobre la verdad de esta aseveración surgen los primeros temas contradictorios. Los datos en la mayoría de países de la región son obsoletos, no existen o tienen muchos rezagos. Aún así los organismos internacionales hacen lujo de proeza y trazan tendencias regionales y comparaciones actuales. (Ver CEPAL, Banco Mundial y PNUD).
Veamos entonces las tendencias regionales, situación actual por país, y factores estructurales.
Tendencias regionales en los últimos 25 años
(Basado en datos de CEPAL y PNUD para América Latina y el Caribe, que incluyen Centroamérica)
Entre 1990 y 2014, la pobreza en la región cayó de 51.2% a 27.7%, ante los problemas estructurales sin solución, y dirigencias ineptas en todos los planos, a partir de 2014, el progreso se estancó y luego retrocedió. En 2020, con la pandemia, la pobreza subió nuevamente hasta 32.8%. Un esfuerzo colectivo de organismos mundiales y un leve repunte en la construcción democrática permitió bajar nuevamente al 27.3%. Con la noción clara que todos estos datos surgen de buenas intenciones y cálculo de probabilidades.
Los datos de los organismos nos indican que la extrema pobreza cayó de 15.5% (1990) a 7.7% (2014), pero subió a 13.2% en 2020 y luego bajó a 10.6% en 2023. Tan elevados índices son una vergüenza para la región que en sus centros de clases medias y ricas lo celebran con cohetes y fuegos artificiales.
Según el Banco Mundial, la IED es uno de los puntales de la región

2 Situación actual de la pobreza en Centroamérica (aprox. 2024)
Datos recientes del Banco Mundial muestran que uno de cada tres centroamericanos vive con menos de $8.30 diarios. Es decir, los avances aunque parecen buenos son lamentables, no parecen el resultado de un esfuerzo realmente nacional.
Comparación por país (estimaciones recientes)
| País | Pobreza total | Notas relevantes |
| Honduras | 49.8% | Uno de los niveles más altos de la región |
| Guatemala | 47.0% | Alta pobreza rural e indígena |
| Nicaragua | ~30–40% | Datos menos actualizados; pobreza persistente |
| El Salvador | ~26–30% | Reducción sostenida en la última década |
| Panamá | ~20.0% | País más rico de la región, pero con alta desigualdad |
| Costa Rica | 12.6% | El nivel más bajo de Centroamérica |
Fuente: Banco mundial, base de datos. 2025
Cambios estructurales en la pobreza
(Datos de PNUD para América Latina y el Caribe)
El cambio tecnológico, la mejora de transportes y la información generalizada permite que las personas atenazadas por la pobreza, la injusticia y la discriminación vean un horizonte en la migración, el envío de remesas y la degeneración de las maras. Por lo tanto surgen otros temas como que la pobreza se ha urbanizado y se ha internacionalizado. Por ejemplo, la segunda ciudad habitada por chapines es Los Angeles. No se puede trasladar nadie hacia sus centros de estudio, trabajo u ocio. El tráfico se colapsa. En el 2000, el 66% de las personas pobres vivían en ciudades, internas o externas, en el 2022, subió a 73% Lo que lleva a que la extrema pobreza urbana abarque del 48% a 68% de la población, en el mismo periodo. La pobreza no disminuye, encuentra nuevos nichos, nuevos refugios. Ya en la región el 82% de la población es urbana, lo que impactará en el cambio de la naturaleza de la pobreza, los conflictos y, tal vez, las políticas públicas.
Factores que explican la persistencia de la pobreza en Centroamérica
La discriminación social, que se refleja en una baja calidad educativa y brechas de habilidades.
Alta informalidad laboral, que genera falta de salarios mensuales constantes, no existencia de privilegios como salario escolar, gente sin vacaciones, aguinaldos o descansos. Cerca del 60% del sector laboral es informal en varios países.
Violencia e inseguridad, que limitan inversión y movilidad social. Grupos armados paralelos a los ejércitos oficiales, presencia de carteles con fuerte armamento proveniente de las fabricas USA, someten a las mayorías a la obediencia.
abandono de la protección a bosques, animales y plantas que son saqueadas, conllevan a un fuerte vulnerabilidad climática (huracanes, sequías, inundaciones).
Desigualdad estructural en acceso a tierra, crédito y servicios.
Protección social insuficiente, especialmente en zonas rurales.
Pareciera que la deuda para invertir y crear empleo tiene potencial

Conclusión
El analista del grupo Cato nos presenta 20 resultados positivos del año 2025. La situación es tan compleja que solo vimos un tema. Ni modo, trataremos de ser más concisos las próximas semanas. Por el momento digamos que se han tenido avances importantes, pero la pobreza sigue siendo:
1 Persistente (intergeneracional).
2 Desigual entre países y dentro de ellos.
3 Altamente influenciada por empleo, educación y vulnerabilidad climática.
4 Cada vez más urbana, lo que exige nuevas metodologías de análisis y acción.

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