
Ramiro Alfaro Arellano
El Doctor Ramiro Alfaro Arellano partió a una vida mejor el pasado lunes 24 de julio, después de haber dado todo de si a su familia, a la causa de la libertad y a su profesión y gran pasión que era la Odontología. Guatemala ha perdido a un gran héroe, una de esas personas que nos hacen mejor, que con su ejemplo nos recuerda que vale la pena seguir luchando para mejorar las cosas.
Conocí a Ramiro hace unos 30 años aproximadamente. Lo que puedo decir de Ramiro cuando pienso en él es que era una persona totalmente dedicada a su trabajo en la Facultad de Odontología y a la causa de la libertad. Pero Ramiro era además una persona de familia, a quienes siempre ponía de primero. Su tono al hablar siempre era suave y conciliador incluso cuando estaba en desacuerdo y no ocultaba sus emociones. Era una persona sumamente sentimental, humano totalmente. Quienes lo trataban recordarán el trato cariñoso y amable después de cada reunión o charla.
Su pasión fue la Universidad Francisco Marroquín. Fue el artífice principal de la fundación de la Facultad de Odontología en esta casa de estudios. Creía tanto en la causa que convenció Manuel Ayau, entonces Rector de la universidad y a su directiva de fundar la Facultad de Odontología y construir el primer edificio para lo cual tuvieron comprometer sus patrimonios a modo que el proyecto pudiera realizarse. Esto se logró en 1978 y la primera junta directiva fue conformada por los odontólogos Ramiro Alfaro, Augusto Hurtarte, Enrique Estrada, Estuardo Zachrisson y Augusto Zelaya. Solo gente con visión, pasión y dedicación podía haber empeñado su propio patrimonio para una causa tan noble y que hoy lo vemos como un gran éxito y uno de los mejores aportes que alguien ha podido dejar a nuestro país.
Ramiro Alfaro era el decano actual de la Facultad de Odontología de la Universidad Francisco Marroquín. De hecho, lo fue desde su fundación. Era profesor de Cirugía Oral y de Instructoría clínica. Era miembro del Comité de Fiduciarios de esta casa de estudios, la casa de la libertad. Pertenecía a la Sociedad Dental de Guatemala y era miembro de la American Dental Association y de la Academia de Dentistería Internacional. Fue fundador y primer presidente de la Asociación de Cirujanos Orales y Maxilofaciales de Guatemala y del Guatemala Texas Dental Club. Fue miembro de la Pierre Fauchard Academy. Académico de número de la Academia de Ciencias Naturales, Médicas y Físicas de Guatemala, miembro de la Mont Pellerin Society y de la Asociación de Amigos del País.
Ramiro se graduó como odontólogo en la Universidad de San Carlos de Guatemala e hizo estudios de posgrado en Cirugía Oral y Maxilofacial en la Facultad de Odontología de la Universidad de Pennsylvania y en el Centro Médico de la Universidad de Yale en donde fungió como Jefe de residentes de Cirugía oral.
Estuvo activo hasta el final. A pesar de su dura y terminal enfermedad, vivió intensamente su vida y sus últimos meses había aceptado lo que sabía que inexorablemente le venía. Dejó todo en orden con sus familiares y con la Facultad. Dio clases hasta el último día que curiosamente llegó a la clase y les dijo a sus alumnos “hoy no les daré clases, les hablaré de mi vida y les daré consejos para ser buenos odontólogos y personas de bien, éticas, etc…” Les dijo que sería su última clase. Para los alumnos fue una experiencia única.
Nos quejamos muchas veces de las cosas negativas que ocurren a nuestro anterior, pero yo estoy muy agradecido con Ramiro por haberlo conocido y trabajado con él, por habernos dejado su ejemplo, positivismo y su gran legado. Descansa en paz, Ramiro.



