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Responsabilidad III

Vocación de Libertad

“Se puede afirmar que el noventa y nueve por ciento de los problemas del ser humano provienen de la comunicación, en ambas direcciones: recibir e interpretar el mensaje y emitir la respuesta”. Me atrevería a afirmar que esto se da principalmente porque no tenemos claro que en esa respuesta va implícita y categóricamente consciente, nuestra responsabilidad de respaldar asumiendo las consecuencias y resultados de nuestras respuestas.

El diseño Dios ha colocado en cada ser humano dos orejas y una boca. Esto significa que debemos oír el doble de lo que hablamos. Por diseño original, aprendamos a oír, seamos más receptivos y abiertos a la ideas y formas de ver el mundo de los demás. En otras palabras, no sigamos neciamente siendo reactivos. Piense, analice y sobre todo esté consciente de que cada respuesta deja una huella, su huella en quien o quienes la reciben.

Al final, en la vida política, quiere decir, de relaciones con otras personas, la responsabilidad es el fundamento de un buen vivir.

Cuando se tiene conciencia del acto de oír, se toma tiempo entre la recepción del estímulo y la emisión de la respuesta, esto impide la impulsividad y sobre todo cuando esta viene cargada de emotividad. Permite meditar, reflexionar y decidir qué es lo mejor que debo transmitir en mi conducta. Converse con usted mismo sobre esto, converse con su esposa e hijos, converse con sus vecinos, converse y haga lo necesario para comunicarse.

Busque intencionalmente ser analítico y despójese de tanta emotividad positiva o negativa al momento de responder. Usted puede decidir hoy cambiar sus patrones de vida. Dedique unos minutos a pensar en sí mismo, en su familia, en su ambiente. ¿Está satisfecho con la forma como responde a sus necesidades y responsabilidades?

Oír, interpretar la llamada y responder forma un todo único que se convierte en su manera de ser responsable. Debe ser extraño para usted estar leyendo estas ideas, puesto que son simples formas de nuestro sentido común, pero que por diferentes razones que ahora llamamos culturales, nuestra predisposición a la reactividad, nos han traído a un actuar poco responsable.  En nuestro interior existen infinitas posibilidades para crecer hacia un mayor nivel de bienestar personal, familiar y comunitario, dependiendo de cuán responsable decida usted ser.  No espere el minuto siguiente nadie sabe si existirá.

Revisemos la capacidad y la calidad de las respuestas que emitimos. El ser humano por su inteligencia y voluntad decide su conducta. El camino hacia una vida feliz, hacia la plenitud interior, hacia la perfección personal, pasa necesariamente por la capacidad para asumir y enfrentar los retos que cada día trae consigo ya que como decía Aristóteles: “ser feliz, bien obrar y vivir bien son una misma cosa”.

Responder, o tener responsabilidad, es una postura mental, una filosofía de vida, una actitud marcada por el conocimiento y dominio interior y por la conciencia plena de dar lo mejor de nosotros en cada momento, sin importar la circunstancia.

¿Quién decide su capacidad de respuesta, su conducta responsable? Todo lo que sale de usted, le pertenece. Las actitudes egoístas, la falta de compromiso, el no cumplir las obligaciones adquiridas o no asumir las consecuencias de las acciones realizadas, empobrece al ser humano y lo conduce al fracaso, impidiéndole hacer el bien que le corresponde.

Cada respuesta está matizada de experiencias previas, de emociones, pensamientos y acciones.

En cuanto a las experiencias vividas: ¿trata de almacenar en su mente y un su corazón lo que le hace crecer y ser feliz o por el contrario almacena rencores, odios, venganzas, sentimientos negativos? ¿Cómo está tu inteligencia emocional? ¿Cómo esta su cuenta emocional de créditos y débitos?

¿Actúa por impulso manifestando conductas netamente emotivas provenientes del yo niño que convive contigo o existe un equilibrio en su interior entre el yo niño, el yo padre y el yo adulto y cada respuesta contiene un balance emotivo-racional? Ser responsable es tener conciencia plena de que cada acción es su respuesta, que cada palabra y cada gesto que sale de usted puede mejorar o empeorar el mundo que le rodea.

“Cada respuesta expresa su personalidad, su carácter, su inteligencia sus emociones y su espíritu. Parte de nuestra responsabilidad personal es mejorar cada día en todos los aspectos de la vida, salir de los propios obstáculos y limitaciones para crecer sin límites sabiendo que el mundo es mejor por la respuesta que sabemos dar. Cada acción suya es una siembra de bien que cosechará la eternidad.”

Amado Nervo, el poeta, lo expreso así:

“… Porque veo al final de mi rudo camino que yo fui el arquitecto de mi propio destino; que, si extraje las mieles o la hiel de las cosas, fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas, cuando planté rosales coseché siempre rosas”

Que tu cosecha sea siempre de las mejores rosas. Amén

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Juan F. Callejas Vargas

Nicaragüense por nacimiento, Guatemalteco por decisión. 72 años de edad, periodista de opinión, casado con una esposa – Ana Lucrecia Aquino de Callejas - con quien ha procreado ocho hijos. Estudios profesionales en Universidad Rafael Landívar, INCAE y post grados en Inglaterra, Brasil y Estados Unidos de América. Amplia experiencia en diseño y ejecución efectiva de programas de comunicación y diseño de Estrategias a nivel comercial para firmas y organizaciones nacionales e internacionales. Estratega de campañas políticas, de gobierno e institucionales en Guatemala y El Salvador, así como mercadeo social.

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