
Seguridad Nacional, ¿es lo mismo en USA que en Centroamérica?
Sueños…
¿Cómo nos afecta la estrategia MAGA de seguridad nacional?
Como un rayo estruendoso en tierras apacibles presentó Yanquilandia su nueva estrategia de seguridad nacional. Siendo su patio trasero, me guste o no, tenemos que conocerla y acomodarnos a sus decisiones buscando mantener el pequeño margen de soberanía que puedan tener nuestros Estados.
Era un viernes, 5 de diciembre de 2025, un día que no permite una respuesta inmediata, el gobierno de Trump, le presentó al mundo la renovada doctrina Monroe, o Trump 02. Que viene a sacudirnos ya que en esencia ratifica que el continente americano es su patio trasero sin discusiones. Pueden desfilar y bailar el día de la “patria”, pero el escudo y la bandera es la de Estados Unidos.
Yanquilandia tiene un largo camino recorrer, en el cuadro siguiente vemos que Estados Unidos crece más lentamente que sus competidores. Para alcanzarlos hay que generar empleo, protección del ambiente y una población con equidad. No es con órdenes del ejecutivo como un país avanza.

¿Qué es la estrategia estadounidense?
Es un documento que nos muestra como debiéramos diseñar nuestras estrategias estatales. Con patriotismo, que en la región es escaso, con dignidad, ¿bueno?, lo que dice la estrategia gringa es claro. Garantizar que Estados Unidos siga siendo el país más fuerte, rico, poderoso y exitoso del mundo durante las próximas décadas, nuestro país necesita una estrategia coherente y enfocada sobre cómo interactuamos con el mundo.
En lo anterior se nota que Maga tiene una visión geopolítica, similar al sionismo, el sovietismo y el nacismo, expandirme y controlar el mundo, y no preocuparme por la calidad de la educación, la salud ni la cultura. Para que una nación sea grande se necesitan visiones claras y fuertes de seguridad nacional, hay que cerrar el paso a la corrupción de políticos y empresarios, combatir firmemente al narco y el lavado. Pero, con más firmeza invertir en educación y salud de calidad. En deportes competitivos para toda la población. En torneos de cultura. De lo contrario terminaremos como terminó el nacismo y el sovietismo y como terminarán el sionismo y el macartismo.
Dice MAGA: “Y para hacerlo bien, todos los estadounidenses necesitan saber exactamente qué es lo que intentamos hacer y por qué.” Una visión genial. Eso tenemos que hacer en la región, que todo el pueblo esté enterado de qué hacer y por qué. Y que lo apoyen en mayoría en las urnas electorales iguales, directas y secretas.
El mundo ya no duerme tranquilo, se enfrenta a la incertidumbre, el riesgo de hecatombe nuclear ha vuelto, proteger la naturaleza no nos importa, el futuro de las especies entra en el olvido. La nueva realidad es incierta.

¿Tendremos nosotros una estrategia? Maga lo dice claramente. “Una «estrategia» es un plan concreto y realista que explica la conexión esencial entre fines y medios: parte de una evaluación precisa de lo que se desea y qué herramientas están disponibles, o pueden crearse de forma realista, para lograr los resultados deseados.” Qué queremos nosotros, tener una república equitativa, solidaria, defensora de todos los seres vivos, sin corrupción y con la menor cantidad de vicios posible. Tendremos nosotros los liderazgos que lo permitan, o seguiremos siendo imitadores de mala muerte.
Tendrán nuestros poderes del Estado, legislativo, judicial y ejecutivo la capacidad de evaluar, clasificar y priorizar, para diseñar nuestra estrategia para seguir las volcánicas variaciones del siglo XXI.
Aunque estemos muy lejos, tenemos que aprender a diseñar una estrategia nacional y regional de países pequeños en un mundo cada vez más confrontativo tenemos que madurar y comprender que el propósito de la política del Estado (económica, social, ambiental, política) es la protección de los intereses nacionales fundamentales; y que ese es el único objetivo de una estrategia del Estado.
Dicen los gringos de sí mismos: “Las estrategias desde el final de la Guerra fría han quedado cortas: han sido listas interminables de deseos o estados finales deseados; no hemos definido claramente lo que queremos, sino que han expresado lugares comunes vagos; y a menudo hemos juzgado mal lo que deberíamos querer.” Y, si ellos están mal, nosotros el patio trasero estamos en el limbo. Seguimos peleando ideologías ya muertas, seguimos persiguiendo sueños que se extinguieron con la firma de la derrota de la revolución, llamados cínicamente tratados de paz. Solo queda fortalecer una real república democrática.
Que pasa en el mundo es de un interés esencial para mantenernos como países de paz, neutrales, con lazos culturales, ambientales y económicos con todos los que tengamos algo en común. No tenemos que apoyar en todo a los gringos, ni sionistas, ni musulmanes, ni chinos, ni rusos, ni cualquiera. Tenemos que unirnos con todo aquel que fortalezca nuestros principios de una república democrática.
En la región estamos con China, Yanquilandia, Israel, Irán, Arabia saudita, Qatar u otro cuaquiera. Con ninguno y con todos. Por supuesto, tenemos que chinear más a los gringos nos compran y venden el 40% de nuestro comercio exterior. Pero, si hay buenos proyectos de inversión en tecnología, industria, seguridad, salud vamos con el que nos ofrezca tratos de igualdad y beneficio mutuo.
Trump ya controla la reserva federal, banco central USA, podrían derrumbar estos días las tasas de interés a 0 o 15% ¿Qué pasará con la inflación, el desempleo, el endeudamiento, el déficit fiscal? Maga se juega el futuro de todos.

Los gringos están atados a una red de instituciones internacionales, “algunas impulsadas por un antiamericanismo abierto y muchas por un transnacionalismo que busca disolver la soberanía individual de los estados”. Quién dice que nosotros no. Eso hay que cambiarlo siempre que favorezca a nuestro país. Ningún organismo internacional debe prevalecer sobre nuestras decisiones. Siempre vamos a defender lo nuestro. Eso sí, sin pasar nunca sobre ningún otro país.
Abajo tenemos la proyección de la economía USA, según la Reserva Federal, publicada en diciembre 2025. Estados Unidos seguirá navegando lentamente.

Conclusiones
- A la pregunta ¿Qué debería querer Estados Unidos?, tenemos que responder como sociedad que queremos para Guatemala, Costa Rica, Honduras, Belice, Nicaragua, El Salvador, Panamá.
- ¿Vamos a sobrevivir las catástrofes que supondrían las invasiones de limpieza humana en Colombia, Venezuela, México, Cuba, Nicaragua?
- Veremos pasivamente la humillación de recuperar el canal de Panamá.
- Quedará definitivamente humillada América (las dos la del sur del río Bravo y la del norte), o seremos capaces de reconstruir repúblicas democráticas en toda la región, eliminando las armas, el hambre, la desnutrición y el miedo.
- Creo que tenemos calidad humana, histórica, buenos corazones para construir repúblicas llenas de valores, compasión y cariño por todos los seres vivos que nos acompañan.

Le invitamos a leer más del autor:
Descubre más desde El Siglo
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



