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Tai Chi, salud en movimiento

Reflexiones

“Mens sana in corpore sano”. Décimo Junio Juvenal.

Tenemos la mayoría de los humanos una vida estresada, llena de estímulos (transito, violencia, canasta básica, etc.) y con muy poco tiempo para nosotros mismos. Los días pasan rápidamente y solo tenemos tiempo para las actividades del trabajo, el estudio y las tareas del hogar. Saber cómo cuidar de nuestra salud física y mental es clave para poder tener una vida plena, reconfortante y resiliente. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”.

Para cuidarnos no sólo debemos comer sanamente, beber mucha agua, descansar, recrearnos y hacer deporte. La mente es la que nos permite tomar decisiones, imaginar, memorizar, hacer, pensar, decir, sentir y reaccionar ante cualquier estímulo. Cuando la mente se ejercita la calidad de vida es mejor.

De acuerdo con Aline Siteneski (Universidad Técnica de Manabi), “la neurogénesis es un mecanismo de plasticidad estructural encefálica que puede ser definido como el proceso de producción de nuevas neuronas a partir de células madres neurales o células progenitoras. Entre los principales reguladores positivos de la neurogénesis está el ejercicio físico. Varios estudios evidencian la importancia de la práctica regular de ejercicio físico para la salud general y para las funciones cognitivas. De esta manera, protege el deterioro cognitivo que se manifiesta en enfermedades (Parkinson y Alzheimer), (ansiedad o depresión) o del proceso natural de envejecimiento (senilidad)”.

Afirma Siteneski, que el encéfalo es capaz de adaptarse y modificar circuitos neuronales existentes, agregando nuevas neuronas o a través de la remodelación de sinapsis ya existentes, evento denominado neuroplasticidad. «La plasticidad cerebral se refiere a la capacidad del sistema nervioso para cambiar su estructura y su funcionamiento a lo largo de su vida, como reacción a la diversidad del entorno” (Kolb, B., Mohamed, A., & Gibb, R.). La neurogénesis hipocampal adulta puede ser definida como el proceso de producción de nuevas neuronas a partir de células madres neurales o células progenitoras, como efecto de la ejercitación física.

En este gran marco del estudio de la neurogénesis, el Tai Chi (principio generador de la energía), representa una ventana de oportunidad para tener una mente sana en un cuerpo sano. El Tai Chi es un arte marcial chino con una rica historia milenaria, ofrece una amplia gama de beneficios para la salud tanto física como mental. Practicado a través de movimientos lentos y fluidos, el Tai Chi es conocido por mejorar la vitalidad y la energía, fortalecer los músculos, y aumentar la concentración y la flexibilidad de las articulaciones.

Además, esta práctica reduce la tensión muscular y el estrés, equilibra las emociones y fomenta el contacto social. Es especialmente beneficioso para las personas mayores, ya que mejora el equilibrio y la fuerza de los huesos, disminuyendo así el riesgo de caídas y fracturas.

El Tai Chi también es efectivo para aliviar dolores causados por condiciones como la artritis y la artrosis, y se ha demostrado que mejora la salud cardiovascular y psicológica, promoviendo un estado de bienestar general. Para comenzar a practicar Tai Chi, se recomienda utilizar ropa cómoda y calzado suave, y se puede realizar en cualquier espacio tranquilo, es indispensable contar con un maestro experimentado (Tai Chi, Chi Kung y Kung Fu). Con su enfoque en la respiración y la atención plena, el Tai Chi es una forma accesible y poderosa de cuidar el cuerpo y la mente.

La Dra. Nazareth Castellanos (Universidad Autónoma de Madrid) indica que la universidad de Stanford fue la primera que publica en la revista Science en el año 2017, lo que se conoce como la neuroanatomía de la respiración, es decir, qué zonas del cerebro se ven afectadas por la respiración. Lo que vieron es que lo que es más importante para el cerebro es que haya una respiración nasal.

Expresa la Dra. Castellanos: “esto nos ha dado pie a decir bueno, vamos a estudiar diferentes protocolos con técnicas de respiración para favorecer los procesos cognitivos. Pero también, por lo que se ha visto, la respiración influye sobre la amígdala, una estructura que es como una almendra que está al lado del hipocampo, que es la que está más involucrada en la gestión emocional”.

En el Tai Chi se emplea la inhalación como un método de carga y compresión del aire y la energía en la estructura anatómica corporal que después se libera en la exhalación. En el Tai Chi se utilizan diferentes tipos de técnicas respiratorias y ejercicios para desarrollar y dirigir la energía interna a todo nuestro organismo. Es importante saber que el cerebro usa el 20% del oxígeno y energía del cuerpo.

El Tai Chi tiene una fuerte influencia del taoísmo, por lo que los conceptos de equilibrio, unidad y ecuanimidad son la piedra angular desde la que se despliega todo un arsenal de destrezas y estrategias destinadas a tener una vida sana integralmente.  Esto por supuesto, solo puede lograrse al alcanzar la serenidad mental y un cuerpo relajado a través de la respiración y el movimiento corporal sincronizado.

El Tai Chi de acuerdo con lo señalado por el Dr. Sergi Sastre (Universidad de Barcelona), desarrolla la propiocepción (es la capacidad que tiene nuestro cerebro de saber la posición exacta de todas las partes de nuestro cuerpo en cada momento, interpretando entonces si es necesario reaccionar de manera inmediata activando grupos musculares para evitar lesiones, una caída, etc.) y la consciencia del movimiento respiratorio, logrando progresivamente una respiración más eficaz y saludable, por lo que es recomendable su práctica en especial en adultos.

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