
Transparencia, honestidad y nada de corrupción, tan simple como ello
Barataria
Esta semana, el Congreso de la República, procedió a aprobar la ley que deja sin efecto el Impuesto Unico Sobre Inmuebles -IUSI- esto ha levantado una gran algarabía de parte de unos, en tanto los Alcaldes han puesto el grito en el cielo alegando desfinanciamiento y algunos, que se creen ciudadanos del primer mundo viviendo en Guatemala, han alegado lo perjuicioso que es para el Estado el no pagar los impuestos.
El IUSI siempre ha sido un impuesto cuestionado, talvez algunos no recordarán porque es una ley de hace muchos años, pero cuando la actual ley del IUISI se aprobó luego de derogar una anterior que situaba en más justicia social y proporcionalidad el impuesto. Personajes como Rigoberta Menchú fueron utilizados para azuzar personas y presionar a la regulación de un impuesto tal y como se tenía y que vio su fin tras una acción populista de algunos partidos políticos que se agencian ante la población la gestión de “derogar el IUSI”.
El problema del IUSI es que Guatemala se encuentra en una fase de “baja moral tributaria en fase terminal”. En el país es difícil pagar impuestos porque no se ven reflejados en ninguno de los pocos y malos servicios que presta el Estado y las Municipalidades. Para citar ejemplos concretos: En educación, las escuelas públicas son un verdadero desastre, muchos padres hacen un verdadero esfuerzo por pagar colegios privados, aunque sean los colegitos de la colonia con tal de que sus hijos tengan una educación alternativa y que también puedan estudiar porque a los maestros cuando se les viene en gana hacen huelgas que duran meses si es posible. Además de eso, el sistema de salud es de verdad precario, los hospitales nacionales no encuentran ni personal ni equipo ni medicina, tanto así que ir a un hospital con una enfermedad grave es tanto para hacer un testamento antes, muchos guatemaltecos se enfrentan a grandes deudas hipotecando hasta su vivienda para poder costearse tratamientos que el Estado no da. En seguridad estamos en la calle de la amargura, muchos guatemaltecos viven en condominios con seguridad privada y pagada por ellos, algunos otros pagan seguridad en las colonias en donde viven porque ya no pueden salir o dejar su casa sola, ¿En dónde esta la policía? No es parte del titulo de una película en Guatemala no la vemos a menos que quieran molestar al honrado.
Así las cosas, ni hablar de los servicios de agua potable, drenajes, transporte, vías de comunicación sin hoyos como la luna porque eso abunda tanto que ni sabemos en dónde pasar con el vehículo. Todo sucede en Guatemala, en el país en donde se nos exige pagar impuestos. En donde se nos persigue para pagar el impuesto de circulación de vehículos que debemos hacerlo a pesar de que en el invierno perdemos hasta dos llantas en baches y un aro que se nos rompe porque no vimos el gran hoyo que había, pero al Gobierno solo le importa los impuestos bien pagados. Se nos pide el pago del IUSI pero la mayoría de Alcaldes, salvo raras excepciones, se recetan salarios hasta de 100 mil quetzales y así el consejo municipal pero ningún vecino recibe en servicios de calidad lo que paga en impuestos. Así podríamos hablar del IVA, que hasta en las medicinas y la educación hay que pagarlos cuando esto es un verdadero robo del Estado que no provee buena salud ni buena educación.
Pese a que se nos exige una conciencia ciudadana pagando impuestos y muchos dicen que los municipios se van a quedar sin prestar servicios yo les pregunto: ¿Qué servicios? ¿Qué beneficios? Simplemente no los hay, no hay nada, el Estado y las Municipalidades en general se encuentran llenos de empleados que no hacen nada, pero que al final de cada periodo, previo a las elecciones resultan siendo los simpatizantes, los afiliados y los que andan en la calle pegando propaganda electoral, ofreciendo trabajos a muchos y llenan las plazas de los mítines que hacen los alcaldes. Así, fue como Álvaro Arzú se reeligió muchas veces, así un inútil como el señor Quiñonez se ha elegido cuando ha sido nada en términos políticos y así Neto Bran va por la presidencia y ya tiene a su hermana para sucederlo en la Alcaldía, así el Alcalde de Chinautla Medrano dejo a su sobrina en la Municipalidad y esta va por su segunda reelección. Cuál es la receta: Usar el dinero público para contratar 20 jardineros para cuidar dos jardines de menos de 50 metros cuadrados, o muchos en plazas inexistentes pero que sirven para el carro electoral.
Hay muchos que comparan países del primer mundo con el pago del impuesto, incluso algunos que no se sabe si son ilusos o idiotas, dicen que los guatemaltecos que viven en otros países del primer mundo no chistan en pagar impuestos y lo hacen pero en Guatemala reniegan. Puede que si, pero olvidan que en los países del primer mundo los ciudadanos por lo general reciben a cambio de los muchos impuestos que pagan los servicios de calidad, muchos de ellos van más allá de las necesidades básicas. Pero al menos salud, educación, seguridad, ocio y cosas por el estilo están garantizados y de mucha calidad. En Guatemala no es así, el dinero se lo roban a granel o lo usan para pagar favores políticos o para perderle la pista de la corrupción, como lo quieren hacer ahora con el subsidio a las gasolinas que es dinero tirado en saco roto y solo para que las grandes importadoras y distribuidoras se queden con él y que pasen parte a los políticos para que ya no trabajen más.
Es cierto que se debe pagar impuestos para sostener el Estado y para que el Estado cumpla con el bien común, pero mientras haya poca transparencia, poca honestidad, mucha corrupción, mucho robo de dineros públicos, mientras haya pocas o ninguna sentencia ejemplar, mientras la Contraloría de Cuentas se hagan los locos sin fiscalizar, mientras el Ministerio Público no haga su papel de por lo menos perseguir e imputar. Nadie va a convencer al guatemalteco común y corriente, que anda a pie o con un vehículo viejito a pagar los impuestos porque no lo ve en retribución de servicios.
Primero que los Alcaldes y el Estado sean transparentes y honestos, que se pongan salarios acorde a la realidad nacional, que transparenten los gastos del dinero público, que demuestren que los puestos de trabajo son los que una municipalidad necesita y que tiene una planilla acorde al municipio, que este municipio tenga servicios de calidad y entonces sí, que exijan el pago de impuestos.
Si quieren que se paguen impuestos, primero rindan cuentas de todo lo que se han gastado y cómo se lo gastaron.




