
Uno en Dos Capítulo 3

El Viaje
Estábamos tomando un refresco cuando mi teléfono celular se activó y vi el nombre del Doctor de la Ciudad, quien me había asistido durante mi recuperación en el hospital años atrás, y habíamos entablado una relación profesional y me había asistido en el inicio de la fundación, que ahora se estaba volviendo internacional y un enemigo de las farmacéuticas internacionales a nivel mundial, conteste y viendo a mi esposa y a mi hijo, quien ya sabía de la aventura que estaba por suceder, después de un par de minutos le dije al Doctor, ¿cuánto tiempo tengo para llegar al hospital?, este me contesto no había prisa ya que los hijos de esta persona, estaban debatiendo si lo dejaban morir hoy o mañana, le explique a mi esposa que yo había platicado desde hacía rato con el Doctor con respecto a entrar en la mente de una persona que estuviese en coma o muriéndose, para ver qué pasaba en el ínterin entre la vida y la muerte, mi esposa dijo que no lo hiciese, mi hijo se quedó callado, él sabía que yo lo iba a hacer y fríamente le dijo a mi esposa, que lo peor que podría pasar era que regresase en el cuerpo de un artista, nos reímos un rato, sin embargo, no la habíamos conseguido convencer. Ella se levantó con lágrimas en los ojos y se fue al cuarto, se escuchaba un leve llanto, no lo suficiente para que yo cambiase mi modo de pensar y desperdiciar esa oportunidad, entre al cuarto y le dije que yo estaba seguro de que todo iba a suceder como yo lo había planeado con el Doctor, que yo no iba a morir porque mi estado de salud física y mental estaban en condiciones mejores que las de muchas personas veinte o más años más jóvenes y que no se preocupara, que no serían más de tres días.
Llegamos con mi hijo al Hospital y nos dirigimos directamente a la clínica del Doctor quien nos estaba esperando, lo saludamos y él nos dijo que ya había preparado el cuarto donde estarían ellos, refiriéndose a mi hijo y a mi esposa, nos levantamos y nos fuimos al cuarto asignado y nos dijo que él estaría entre la sala de cuidados intensivos y esta habitación, encendió la televisión y apareció la sala de cuidados intensivos enfocando al paciente en estado de coma, me dijo que ya que la familia había dado instrucciones que después de cuarenta y ocho horas lo desconectaran, ya que el neurólogo lo había declarado con muerte cerebral, nos fuimos a la unidad de cuidados intensivos, yo estaría en el cubículo que estaba libre a la par de él paciente que estaba por morir. Al entrar con mi hijo que me acompañaba, la enfermera que estaba asignada al cubículo que yo iba a ocupar me pregunto que si me ayudaba a desvestirme, yo le dije que lo haría yo solo, me desvestí y me puse la medio bata que le dan a uno en los hospitales me acosté, el Doctor le dijo a la enfermera que fuese a traer un vaso de agua y que preparase lo necesario para una extracción de sangre, el Doctor dijo que me sacarían una cantidad de sangre suficiente para la recuperación del paciente, mi hijo quien ya había sido inoculado con mi sangre dijo que mejor a él ya que posiblemente yo iba a necesitar estar al cien por ciento con los niveles de hemoglobina, el Doctor llamo a la enfermera para que le llevara lo necesario y procedieron a la extracción de la media unidad, después de la extracción, el doctor bloqueo la visión de la enfermera ya que no quería que ella viese como al sacar la aguja la piel, esta se serraba sin dejar huella, el Doctor le dijo a mi hijo que doblara el brazo con el algodón sobre la herida y le puso la curita a modo que todo le pareciese normal a la enfermera, se levantó el Doctor y le dijo, es todo suyo y en ese momento se dieron cuenta que la enfermera estaba viendo en la pantalla al paciente en la sala de cuidados intensivos y les dijo que era un caso similar al de un Piloto que se había recuperado de una situación parecida, en que lo habían declarado con muerte cerebral y se había recuperado en menos de cuatro meses, hacía varios años atrás y había salido caminando y ahora entra este señor caminando se desviste se acuesta y toma agua aquí en la sala de intensivo, el Doctor se sonrió y viéndonos, le dijo a la enfermera que él había sido quien lo había atendido y que si se recordaba del caso, si me hubiese sentado en la cama hubiera podido ver a mi vecino, el paciente, ya que solo es una ventana de pared a pared de vidrio y para privacidad se usa una cortina.
Con el cardiólogo que ya estaba en el cubículo del paciente habían acordado el procedimiento a seguir el cual era de desconectar al paciente a modo que le diese un paro cardiaco y que muriese por un par de segundos o más, a modo de que yo pudiese entrar en la mente del paciente en ese momento, le dijo mi hijo que al levantar el brazo izquierdo el momento preciso para hacer el cambio, esperaron viendo la ventana y a los dos Doctores con el paciente, mi hijo tenía su mano en mi mano ejerciendo presión, el Doctor levanto la mano, mi hijo en ese momento noto que ya no había nada de presión en mi mano, con un par de lágrimas en los ojos se levantó y me dio un beso en la frente y me dijo que regresara lo más pronto posible, pero se percató que solo había besado el cuerpo inerte de su padre, quien ya se encontraba en un túnel con una luz enfrente que se acercaba lentamente, volvió la vista hacia atrás y vio al Doctor y al cardiólogo resucitando al paciente y a la enfermera incorporando la media unidad de sangre en el suero que estaba alimentando al paciente, en ese momento sentí una paz y una tranquilidad como nunca lo había experimentado antes, había llegado a la luz al final del túnel.
Recordé que estando en un servicio religioso en la iglesia Yurrita que es la que frecuento en la pared de esta hay unas incisiones de forma rectangular, estas tienen dentro de ellas dos triángulos de manera horizontal y dos verticales, estos dependen de cómo se enfoquen, se ven como un túnel o como si estuvieses viendo del aire una pirámide, esto ayudo a que yo viese un túnel, como el que los que regresan a la vida después de un tiempo en coma cuentan. Luego el túnel cambio y era como si fuesen pantallas de cine en los dos lados, en el lado derecho se miraban las imágenes de todo lo que yo creí que eran buenas obras, ya que cuando daba unas monedas se reflejaban las sonrisas de las personas que las recibían, no digamos para las fiestas navideñas cuando se les daba para su cena navideña y siempre me decían, que Dios lo bendiga, también cuando ayudabas a un amigo con una renta de su oficina o casa, todas esas acciones, era lo que causaba que el lado derecho se continuara reproduciendo y en el lado izquierdo todo lo malo que yo había hecho, todo esto como si fuese en cámara lenta, lo que yo no recordaba, las imágenes y yo ya no nos movíamos, cuando yo recordaba el incidente, continuaba el recorrido, como si alguien ya lo supiese y quería que yo me recordase de este. Cuando llegamos al final, me percate que el lado izquierdo se quedó en blanco, el derecho siguió por unos momentos, creí en ese momento, que tal vez si de verdad me había muerto, tendría más bueno que malo en mi expediente celestial.
Lo que vi al salir del túnel, fue un cielo azul y unas nubes también tan brillantes y me recordé lo que siempre había oído con respecto a lo que se decía de los colores del cielo, un azul y un blanco celestial, baje los ojos y vi que habían miles de cubículos muy similares a los confesionarios de las Iglesias Católicas y gente saliendo y entrando de ellos, de repente una mano me toco el hombro y me volví a ver a una persona con una túnica tan blanca como las nubes y en ella la figura de una llave pequeña impresa en el lado izquierdo, me imagine que era del lado del corazón, entonces le dije, San Pedro y el solo bajo la cabeza asintiendo. Te explicare lo que estás viendo me dijo, en todos esos cubículos donde entran y salen las personas, en cada uno de ellos hay una persona a quien les cuentas que fue lo que hiciste durante el corto tiempo en que estuviste en la tierra, eso por lo que pasaste y se te recordó en el túnel es por si se te había olvidado algo, a quien ayudaste a quien maltrataste, robaste, como te portaste con tus padres y hermanos, familiares y amigos, claro todo eso ya lo saben ellos, son quienes te juzgaran a ti cuando regreses aquí, ya que ahora no es tu hora, entonces supe que no me había muerto y que estaba vivo, en el pasado hemos traído a otros que hacen buenas obras para la humanidad y se les ha instruido en cómo mejorar y salvar miles de comunidades, también en lo que respecta a construcciones, medicina y otras invenciones que sirvieron para el bienestar de las naciones.
Tu mente se dividirá en miles de partes, estarás al mismo tiempo con tus familiares, con tus amigos haciendo lo que les guste más, podrán estar volando, corriendo en carros, lanchas todo al mismo tiempo, platicando con tus padres y tus amigos, tu mente divagara por donde tú quieras por el tiempo que quieras, tu y ellos al igual, también con sus familiares y amigos, al igual que la de tus familiares y con quienes compartiste tu vida terrestre, o como ustedes dicen todo el mundo conectado, los dos se sonrieron. Como sabes, está el banquete celestial en el cual compartes las viandas que más te gustaron en tu vida terrenal y te sentaras en la mesa en la que en la cabecera estará nuestro Padre Celestial con su Hijo a la derecha en unión con el Espíritu Santo y la Virgen María, los Apóstoles y los demás santos, al sentarte y servirte lo que te apetezca, te verán y con solo eso, te sentirás bienvenido como el hijo prodigo que regreso a casa, los que fueron juzgados y no lograron llegar acá, seguirán viendo lo malo que hicieron en el túnel repetidamente hasta purgar su pena, en el lado derecho estarán viendo sin participar y eso les dolerá como un fuego en el corazón, lo que ustedes llaman el infierno, sin embargo, no será por la eternidad ya que el amor es más grande que todas las cosas y aquí todo es amor y perdón, el tiempo que pases sin ser parte de lo que los demás gozan, es lo que se le llama purgatorio, solo que eso es por un periodo más corto y sin que tengas presente lo malo que hiciste, ya que tus obras buenas no fueron más que las malas. Te recuerdas de tu primer accidente en el avión con el que empezaste a fumigar y se destruyó en el impacto y no te paso absolutamente nada, los de carros, cuando casi te matas y también hubieses matado a quienes te acompañaban y en las motos y los otros accidentes de aviones en los que saliste sin muchos golpes, bueno la razón es que tus amigos y familiares son tus ángeles de la guarda, no es que ellos recibían los golpes por ti, ya que si fuese así, tendrías a varios hospitalizados, pero en el momento preciso son los que han girado el timón lo suficiente para que no te estrellases o dándote un empujón para que llegases a la pista, como cuando se te termino el combustible en la pista de San José, cuando llevabas el avión lleno de los enseres para tu casa, todas esas ayudas que has tenido, han sido tus amigos y familiares con quienes has compartido tu vida.
Cuando regreses aquí te tocara ayudar a quienes hayas dejado en la tierra. Seguimos platicando por horas y el tiempo no se sentía, San Pedro me dijo, yo estoy contigo, pero también estoy sentado en la mesa del Padre y en varios lugares a la vez como lo estarás tú y lo están tus familiares y amigos. Te dejare un ángel que te acompañe por unas horas para que veas a tus familiares y amigos, ellos no te verán y tú no podrás conversar con ellos, sin embargo, podrás ver lo que es estar en la gloria y desapareció. Lo primero que hicimos con el Ángel fue ir a ver a mis padres, los vi cómo me recordaba de ellos, solo que cuando ellos fallecieron tenían alrededor de cien años y aquí estaban como si fueran de treinta, estaban platicando con sus amigos de siempre y también con sus hermanas y hermanos, también con sus padres, me imagine que si alguno de mis hermanos hubiese muerto también estaría con ellos. Fui a visitar a mis amigos que se encontraban disfrutando de lo que San Pedro llamo la gloria y el reino celestial. Estaban también, al igual que todos, interconectados con sus familiares y amigos. Vi como uno de ellos sentado en una nube pequeña con varios libros a sus lados y leyendo, lo que hizo toda su vida, vi también a varios estar corriendo en autos de la fórmula uno, otros en las pistas de carrera de tierra, otros en los óvalos como Indianápolis, disfrutándose cada vuelta a la pista, otros haciendo acrobacia en naves de la primera y segunda guerra mundial, haciendo simulacros de batallas, otros en lanchas, veleros, patinando, me imagine que todo lo que se le puede imaginar a una persona, ellos lo hacían, había toda clase de talleres con tornos, equipos de soldadura de toda clase, fabricando carros, aviones, motos y todo lo que se les ocurría, vi también como construían edificios, puentes gigantes, también como se les derrumbaban y los puentes se partían, pero siempre los reconstruían y seguían probando y lo disfrutaban y se mataban de la risa, también vi a varios participar en la mesa del Padre, degustando las viandas que se miraban exquisitas y se repetían varias veces sin que se les estallase el estómago y luego regresar a lo que estaban haciendo, también vi a los que no participaban, que eran los que estaban purgando sus pecados. Al igual que yo, solo observando. Me fui a la pista de Formula uno y vi a uno de los compañeros en plena competencia, eso sí con todo el traje de un corredor profesional, al entrar al carro la túnica se convertía en el traje de los corredores con quien estaba compitiendo, en la tercer vuelta y como en tercer lugar, si hubiese podido hablar le hubiese dicho que al rato volvería para poder participar con él, lo vi rebasando al número dos, y me imagine que este también iría rebasando al número uno, quien ya había ganado la carrera, sin embargo el numero dos que era mi amigo pasaría al número uno y también ganaría la carrera y así sucesivamente.
Fui al aeropuerto y vi a uno de mis amigos que le gustaba mucho arreglar los aviones para que desarrollaran un poco de más velocidad y estaba rodeado de otros pilotos que daban opiniones, también vi a uno que acababa de regresar de un vuelo en el que le habían reemplazado las alas de ángel por una turbina a chorro y tenía toda la espalda y el trasero quemado, pero como aquí no hay dolores, todos los participantes doblados de la risa, claro que este se quería transportar como ángel moviendo las alas como una gaviota, lo cual era su gusto, no volvió a colgarse las alas de ángel, aquí todos usaban una túnica como la de San Pedro y flotan de un lugar a otro. Vi también a los que les gustaba la pesca, como lograban sacar peces que nunca lograron sacar en la tierra, de unos tamaños increíbles, los pesaban y luego los regresaban al mar.
Continuará…
Le puede interesar:



