La Caja de Pandora Guatemalteca: Los Bloqueos que Desataron el Karma y la Esperanza Rebelde
Despertar de Conciencia
El antiguo mito griego de la Caja de Pandora nos cuenta cómo la curiosidad desató sobre el mundo todos los males imaginables: la enfermedad, la envidia, la venganza, la locura. Una vez abierta, fue imposible volver a encerrarlos. En Guatemala, vivimos nuestra propia versión de este mito funesto desde octubre de 2023. La caja fue abierta por los «Semilleros», la clica de delincuentes hoy en el poder, y los males que liberaron –bajo la forma de bloqueos de carreteras– ahora nos ahogan a todos.

Aquellos bloqueos no fueron una expresión espontánea de descontento popular. Fueron una herramienta calculada, orquestada por quienes buscaban desesperadamente consolidar el poder obtenido mediante el fraude electoral y, sobre todo, evitar que se investigaran sus propios actos. Querían presionar, intimidar y forzar la rendición de cualquier oposición a su «nueva corrupción de la primavera». Al hacerlo, abrieron la Caja de Pandora guatemalteca, liberando un mal que creyeron poder controlar, pero que ahora se ha vuelto contra toda la nación.
¿Cuáles son esos males liberados? El principal es la normalización del bloqueo como arma de chantaje. Si los usurpadores pudieron paralizar el país para salirse con la suya, ¿por qué no podría hacerlo cualquier otro grupo? Y así ha sido. El ejemplo más reciente y cínico lo vimos con la ley del seguro obligatorio para vehículos. Una ley draconiana que pretendía ser implementada en 45 días, sin ningún estudio o planificación. Era una vil cortina de humo para desviar la atención del fatal accidente provocado por Samuel Pérez.
Para rematar la maniobra distractora, estos mismos semilleros psicópatas incentivaron o crearon bloqueos. Pero el tiro les salió por la culata. El descontento ciudadano, ya harto, prendió como pólvora. La gente, viendo la «efectividad» del método, salió a bloquear por su cuenta en todo el país, creando una bola de nieve imparable que obligó al gobierno a retractarse. ¡Se les salió de las manos! El mal que liberaron ahora tiene vida propia y la gente está aprendiendo a usarlo.
Ahora, llegamos al punto crucial: el karma. Al gobierno de Arévalo y su clica: sepan que el karma es implacable. Subieron al poder usando el chantaje de los bloqueos y manipulando el descontento; por esa misma vía caerán.Los ciudadanos que ustedes engañaron y usaron están despertando. Y cuando ese despertar sea completo, los sacarán a patadas del poder que usurparon. Su propio veneno los destruirá.
Y a los ciudadanos, especialmente a aquellos que en 2023 apoyaron esos bloqueos iniciales, manipulados por la propaganda: sí, ahora les toca sufrir las consecuencias. Tendrán que aguantar y pagar el karma durante todo este nefasto periodo de gobierno. Los bloqueos que hoy los ahogan son el fruto de la semilla que ayudaron a sembrar. Es una lección amarga, carísima. Pero aquí entra la única cosa que quedó en la Caja de Pandora después de que salieran todos los males: la Esperanza. Pero no una esperanza pasiva, sino una Esperanza activa, rebelde. La esperanza de que este sufrimiento sirva como despertar definitivo. La esperanza de que, habiendo aprendido por las malas, el pueblo de Guatemala no se dejará engañar nunca más y usará la fuerza que ahora comprende –incluso la de los bloqueos– para deshacerse de quienes le mintieron y lo traicionaron.
La Caja de Pandora está abierta y los males andan sueltos. El karma está cobrando sus facturas. Pero la Esperanza, entendida como la voluntad de lucha del pueblo despierto, es lo último que muere y lo que, finalmente, limpiará la casa.

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