
Democracia ¿el mejor sistema de gobierno?
Reflexiones
“Se ha dicho que la democracia es la peor forma de gobierno, excepto por todas las otras formas que han sido probadas de vez en cuando”.
Winston Leonard Spencer Churchill
¿Es funcional la democracia en Guatemala? Al momento de lanzar la pregunta a un grupo de amigos, coinciden en que nuestra joven democracia tiene una cantidad considerable de problemas que la hacen ver disfuncional. No existe armonía entre los organismos del Estado, los órganos de control son ineficaces, el Ministerio Público mantiene un conflicto con el Organismo Ejecutivo que provoca inestabilidad entre la ciudadanía, el Organismo Legislativo no avanza con leyes que son sustantivas para crear condiciones de desarrollo y en el Organismo Judicial en casos altamente mediáticos, los fallos están más cerca de la discrecionalidad que de la ley.
La democracia es ampliamente reconocida como una de las formas más inclusivas y representativas de gobierno. Su premisa fundamental es que el poder reside en el pueblo (art. 152 CPR), que ejerce su soberanía a través del voto y la participación activa a través de instituciones políticas, asociaciones o colectivos. Este sistema permite una amplia gama de libertades, como la libertad de expresión, la libertad de asociación, el derecho a la manifestación y el derecho de petición que, son esenciales para el desarrollo de una sociedad democrática.
En la democracia se fomenta la transparencia y la rendición de cuentas, ya que los funcionarios son elegidos por el pueblo. Abraham Lincoln definió el concepto de la democracia moderna en su discurso pronunciado el 19 de noviembre de 1863: “El gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”. Es por ello que los pesos y contrapesos son fundamentales en una democracia, ya que aseguran que ningún poder del Estado (ejecutivo, legislativo o judicial), pueda actuar más allá de sus límites constitucionales. Este sistema de equilibrio y vigilancia mutua fue ideado para prevenir el abuso de poder y garantizar la libertad política, en la teoría de la separación de poderes, atribuida a Montesquieu en su famoso tratado “El espíritu de las leyes” (1748).
Montesquieu argumentaba que: “todo hombre que tiene poder se inclina por abusar del mismo; va hasta que encuentra límites. Para que no se pueda abusar de este, hace falta disponer las cosas de tal forma que el poder detenga al poder”. Lord Acton sintetiza ese proceso: “El poder tiende a corromper, el poder absoluto corrompe absolutamente”.
En una democracia representativa, la independencia de los poderes es esencial para su funcionamiento efectivo y para la protección de los derechos de los ciudadanos. Los miembros de cada poder deben ser autónomos, lo que promueve una especialización orgánica y funcional que contribuye a una gobernanza más eficiente y transparente. Además, los mecanismos de pesos y contrapesos no se limitan a la división clásica de poderes, sino que también incluyen a las Municipalidades y órganos de control, que juegan un papel crucial en la supervisión e inspección del poder.
Los contrapesos monitorean los procesos democráticos, identifican abusos y generan evidencia sobre irregularidades para el conocimiento público. La existencia de estos mecanismos es un indicador de la madurez de una democracia, ya que reflejan la capacidad de una sociedad para autorregularse y mantener un equilibrio en cuanto al poder. En este aspecto los medios de comunicación juegan un papel fundamental.
El sistema de gobierno democrático no es perfecto y enfrenta desafíos como la polarización política-ideológica y las fake news a través de diversidad de medios de comunicación. Aun así, la democracia sigue siendo un ideal para muchas naciones, buscando construir sociedades más justas y equitativas. La historia ha demostrado que, aunque la democracia puede ser compleja, ofrece un marco para la transformación y adecuación de procesos que otros sistemas de gobierno no pueden igualar. Por estas razones, muchos argumentan que la democracia es el mejor sistema de gobierno, capaz de reflejar el principio constitucional de que “el interés social prevalece sobre el interés particular” (art. 44 CPR).
Una república democrática es una forma de gobierno que está constituida bajo los conceptos de república y democracia. Entendiendo el concepto de república como un estado donde la autoridad no es ejercida por un autócrata, como puede ser un dictador o un monarca; y la democracia como una forma de gobierno en donde todos los ciudadanos tienen los mismos derechos y obligaciones; puede decirse que una república democrática es aquella donde la ciudadanía tiene el poder de participar-opinar sobre las acciones que implementará el gobierno, que sean justas y que no vulnere los derechos humanos de sus ciudadanos.
En una democracia todos los ciudadanos son iguales ante la ley y pueden participar activamente en la formulación de políticas públicas y en la orientación de la toma de decisiones de manera directa o indirecta. La invitación es a participar en una ciudadanía activa, responsable y con apego a la ley para fortalecer el sistema democrático guatemalteco.

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