
¡EL BICENTENARIO! Momento para recrear una patria digna
Pinceladas Democráticas
No por haber pasado dos siglos, déjes de hacer el cambio de tu mal actuar con la patria o de las caídas al fango disoluto, argumentando que es tarde; recuerda, “Nunca es tarde para reinventar una patria libre”
Los que nacimos después de transcurridos los 127 años de independencia patria, y hemos sobrevivido 72 años, y hemos tenido la suerte de llegar a vivir la celebración del bicentenario de la independencia patria, obliga a hacer uso del capital académico que la escolaridad otorga cuando se hace acopio del verdadero concepto de la educación que el Estado brinda para formar ciudadanía, permitiendo ser reflexivo, analítico, valorar y aplicar el uso de la razón, utilizar la lógica que permite haber cultivado el sentido común; permitiendo alcanzar un alto grado de concientización de los acontecimientos históricos y haber obtenido el verdadero objetivo de la educación; “formar hombres libres” lo que nos otorga al ciudadano insoslayablemente hacer las siguientes acotaciones:
Al remontarnos a la época pre colonial, debemos reconocer que la cultura maya deslumbro al mundo moderno con sus avances en la astronomía y sus invenciones de la ciencias exactas, superándo a las grandes civilizaciones de esa época. En la época precolombina, ya los habitantes de nuestro territorio estaban divididos formando dos frentes poderosos, los Cakchiqueles y los Quiches, que manifestaban sus diferencias; cuando vieron aparecer a los conquistadores, en forma confusa se alinearon a ellos para derrotar equivocadamente al enemigo. Cuando ya los españoles habían realizado su misión de conquistar, se dieron otros acontecimientos sociales entre los grupos culturales y lingüistas que habitaban en nuestro territorio y que se manifestaban a través de enfrentamientos sus diferencias ideológicas.
Ya en la época colonial, se concretiza el saqueo de las riquezas de las tierras conquistadas que pasaron a ser parte de la corona española. Se establecieron por orden de la colonia las encomiendas, y se instituyeron las distintas clases sociales de los españoles, de los hijos de los españoles, nacidos en Guatemala, de los mestizos y de la base de la población que formaron el grupo de los esclavos, y con ello el fenómeno social de la transculturación, pero con la dominación de los invasores que principiaron a ocupar la elite de la sociedad de la Capitanía general de Gohatemala.
Los movimientos de la independencia se veían venir, pero ya con tintes de componendas entraron los poderosos conquistadores y algunos mestizos y nativos que lucharon por la independencia patria, que con sus vicios dio origen a la clase de oligarcas permanecen saboreando las mieles del poder.
Cuando hacemos el inventario de los acontecimientos sociales, culturales, económicos y políticos sucedidos en el transcurso de los 200 años; en cada época, se ha visto que son los mismos oligarcas que siguen gobernando nuestra nación, con el denominador común de mantener sus riquezas, propietarios de extensiones de tierra y actualizados con los avances tecnológicos y manejando a su antojo la extracción de recursos naturales y económicos del país y sobre todo con el manejo de lavado de dinero y el manejo de las cibermonedas con el afán de castrar lo que aún queda en el territorio nacional.
Se debe inventariar las pérdidas de grandes territorios como el caso de la anexión a México, los turbios manejos de la pérdida de Belice con los ingleses, la extracción de valiosas riquezas arqueológicas y de minerales, petróleo, oro y plata y otros que autorizan extracciones a cielo abierto.
Las componendas oscuras entre las organizaciones y entidades del Estado que están obligadas a defender la soberanía nacional y hace que se castigue a los esbirros que destruyen a los recursos humanos impidiendo que disfruten el vergel natural que nos pertenece han sobrevivido haciendo de las suyas durante dos siglos que ha impedido la independencia de una emancipación plena.
Al celebrar el bicentenario debemos valora las pinceladas de patriotismo que han dejado unos pocos gobernantes, y muchos ciudadanos honestos, pero también debemos ser severos con aquellos que han contribuido a que nuestro país abra las grietas más deleznables de la corrupción, de traidores y vende-patrias que han sido comparsa de los saqueadores, que ahora les llaman titiriteros y títeres que con conciencia de cleptómanos han dejado en la pobreza a la patria que tanto amamos los que aún tenemos sangre maya,
El bicentenario es para arrodillarnos ante el azul y blanco de nuestro cielo y presentar el testimonio de vida y el trabajo que hemos dado para hacer grande a Guatemala. Es el momento de desvestirnos, rasgarnos y despojarnos de las vestiduras de hipócritas y falsos patriotas y tirar al fango todo el mal que le hemos causado a la patria y hacer votos para convertirnos en verdaderos patriotas y además, pedir perdón por lo malo que hemos actuado, y entonces principiar a trabajar honestamente para la construcción y la reinvención de la patria que tanto queremos y de inmediato iniciar nuevamente a recuperar el tiempo y los recursos perdidos, para que las nuevas generaciones se incorporen y entonces alcancemos el verdadero desarrollo social, económico, educativo, cultural y deportivo que hace grande a las naciones. ¡Ahora es el momento de levantarnos y limpiarnos del mal hecho después del letargo, es un punto que marca el alfa y omega para limpiarnos el mal hecho en los dos siglos y disponernos a reinventar con dignidad la patria que merecemos en el marco del sistema Republicano con principios de honor, civismo, ética y moral y levantarnos para trabajar verdaderamente por la PATRIA LIBRE! ¡VIVA GUATEMALA LIBRE E INMORTAL!

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