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Conmemorar para comprender

Tanmi Tnam

Nuestro país está conmemorando 205 años de independencia. Hay encendido y recorrido de antorchas, discursos especialmente de trabajadores públicos de todas las jerarquías, venta de símbolos patrios por todas partes, desfiles cívicos, concursos con distintos objetivos, bandas escolares de centros educativos de todos los niveles y hay homenajes a los símbolos patrios. Más de algún sector conmemora esta fecha con algún acto religioso.

Es necesario reflexionar sobre los motivos y las ventajas que ha tenido la independencia para los pueblos de Guatemala. Para comprender este acontecimiento, es necesario reconocer que nuestro país está integrado por cuatro pueblos. La independencia de 1821 fue un evento político y económico bajo la responsabilidad de un sector de la población criolla de aquella época, así refleja el Acta de la Independencia y distintas obras que hacen análisis sobre tal suceso. Actualmente es de revisar las actividades y sus contenidos que se ejecutan para la conmemoración del día de la independencia de 1821. Ya es tiempo de que el país, cada uno de los pueblos y sus instituciones dediquen tiempo para analizar el significado y las consecuencias de los principios, políticas y estrategias heredados de la colonia que sirvieron para dar paso a la época independiente.

Veamos algunas dificultades que la independencia criolla de 1821 heredó a los pueblos indígenas y cuyas consecuencias todavía se viven en la actualidad.  La exclusión de los pueblos Maya, Xinka y Garífuna de los espacios del más alto nivel de decisión política de la vida del país. Así fue desde el día de la independencia y esta marginación continúa hasta nuestros días causando daños que mantienen a los pueblos originarios en condiciones de desigualdad. Los pueblos originarios no tienen representación en el Congreso de la República desde su creación hasta nuestros días. Las decisiones y leyes emitidas por el Congreso de la República a partir de 1823 hasta 2026, son aquellas leyes que desconocen la presencia, participación y representación de los pueblos originarios en los poderes del Estado y en los servicios públicos esenciales. Otro de los problemas que viene desde la invasión, es el despojo de las tierras, que siguió en la época independiente y continúa hasta nuestros días. Es del conocimiento de los pueblos de Guatemala que muchas familias están siendo despojadas de sus tierras y estos hechos cuentan con el apoyo de entidades del Estado de Guatemala.

Desde la declaración de Independencia el 15 de septiembre de 1821, la práctica del racismo y la discriminación pasó a manos del liderazgo criollo y ladino del país. La organización del Estado de Guatemala sobre principios racistas y el esfuerzo político y económico ha sido la desaparición o la integración de los pueblos indígenas a la cultura dominante. Así reflejan las leyes con que cuenta nuestro país, salvo alguna excepción.

Las consecuencias de exclusión que sufren los pueblos originarios de Guatemala, deben tener respuestas como el reconocimiento pleno de dichos pueblos, la construcción del Estado incluyente, representación de los pueblos originarios en el Congreso de la República, el reconocimiento de las instituciones propias de los pueblos originarios y políticas públicas libres de racismo y discriminación. También es necesario analizar el significado de la independencia para los empobrecidos del país.

El sistema educativo nacional, las organizaciones de los pueblos originarios y cada guatemalteco, deben colaborar en la construcción de un Estado incluyente que genere bien común para todos.

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