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Cuestión de conveniencia personal

Tanmi Tnam

Estamos en el momento en que los partidos políticos están en busca de precandidatos o en la presentación de sus candidatos de manera abierta para competir en las próximas elecciones generales. Así también hay personajes que buscan cualquier partido político que cuente con el espacio para alguien que aspire a cualquier puesto de elección popular. Para seleccionar partido no hay dificultades ya que por el momento hay alrededor de 25 partidos políticos reconocidos y muchos grupos que aspiran a ser aprobados por la entidad específica en la materia. También hay esfuerzos por conformar frentes para asegurar el triunfo.

Estamos en el tiempo en que muchos posibles candidatos van por encontrar respuestas a sus intereses personales, pero sin la preocupación por respuestas a las necesidades de los pueblos y de las comunidades locales. Nada más es el momento oportuno, pero no es necesario tener alguna ideología para sostener los argumentos y las prácticas que merece la política que propone el desarrollo desde sus correspondientes principios. Entre los aspirantes que emergen para puestos públicos hay diversidad de perfiles, desde aquellos personajes con amplios conocimientos de la realidad nacional, otros con educación escolar de pocos años, muchos con actitudes racistas y algunos consideran que el desarrollo es solamente acumulación de dinero.

Este es el tiempo en que los aspirantes a puestos de elección popular se detienen algunos minutos para seleccionar discursos sobre temas que agradan a los oídos de la gente o aquellos temas que siempre aparecen cada cuatro años y que nunca encuentran respuestas de solución tal el caso de la extrema pobreza, la escasa democracia, el racismo, la discriminación, la escasez de agua y la contaminación del ambiente. Las expresiones observables en lo local van desde aquellas personas que repiten su candidatura por segunda o tercera vez y con partidos políticos distintos, los que participan por primera vez, algunos del pensamiento de izquierda acomodándose con algún partido de derecha y otros con algo de fe empiezan a aparecer en actos religiosos de todos los gustos.

También hay aspirantes a puestos de elección popular que están por definir el contenido de aquellos ofrecimientos consistentes en construir grandes obras pero que son inviables por múltiples razones, sin embargo, a la población le encanta seguir al que engaña más y no hay voces que cuestionen el cómo conseguir la concreción de grandes resultados. Muchos de quienes aspiran a puestos de elección popular están con acciones de investigación de hechos que pueden servir para ridiculizar a los contendientes de otros partidos políticos.

En las comunidades rurales ya hay movimiento de precandidatos y candidatos, hay visitas a las aldeas y caseríos, identificación de líderes para integrar las planillas locales, búsqueda de financiamiento y definición de estrategias para acercar a los posibles votantes. En realidad, se percibe que sucederán los mismos hechos como los que vivimos en procesos electorales del pasado.  

Una cordial invitación a la ciudadanía que continúe con la inquietud de averiguar formas de asumir el ejercicio de nuestros deberes y derechos políticos con responsabilidad, conocer la estructura y el funcionamiento de los partidos políticos, qué es la democracia, el procedimiento de selección de candidatos y los aspirantes a ser candidatos deberían diagnosticar y planificar acciones para el beneficio de todos. Necesitamos líderes políticos que dejen a un lado su conveniencia personal y que trabajen por el bienestar de todos.

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