
De nuevo elecciones en la USAC
Antropos
¿Qué es la universidad? Su finalidad es la búsqueda del saber y su transmisión a las personas de la comunidad universitaria.
José Rölz-Bennett
La vía de la democracia política en las sociedades se materializa a través de las elecciones para escoger a una persona o a los que están agrupados en algún partido político, con el propósito de qué al ser electos, puedan conducir procesos de gestión pública del Estado.
De ahí que la Universidad de San Carlos de Guatemala está sujeta a esta realidad. Si se respeta la democracia política no se puede imponer ni desde fuera, y mucho menos desde adentro de la misma institución a una autoridad por medios del autoritarismo. Esto sería sencillamente dictadura. La renovación de una figura como el rector, es necesaria cada cuatro años a fin de que prevalezca el respeto a la diversidad de ideas y pensamiento universitario. Obviamente la legislación universitaria permite la reelección para respetar la vida democrática de este centro de educación superior, lo cual se traduciría en una especie de legitimación gubernamental con altos índices de aprobación de la gestión realizada por los funcionarios que aspiran a estar de nuevo en el ejercicio del poder que les da la universidad.
Precisamente, ahora los ciudadanos somos testigos de un nuevo proceso electoral en la USAC, en el que afloran disparidad de ideas, intereses académicos e intereses personales, políticos, así como la conceptualización de la universidad, planes programáticos, evaluación institucional. En el buen sentido de la palabra, lo fundamental es que cada uno de los candidatos exprese y defienda sus puntos de vista acerca de lo que piensa de la educación superior y de manera puntual de la Universidad de San Carlos.
Ya es tiempo de superar el rezago académico patente a nivel nacional e internacional. Claro está que hay esfuerzos verdaderamente sobresalientes en algunas unidades académicas, facultades, escuelas, institutos o centros universitarios.
Se debe tomar en cuenta principalmente, que la USAC, ya no debe seguir jugando politiqueramente en instancias del Estado, porque esto la debilita en su quehacer académico. Pienso que no debe seguir siendo parte de comisiones de postulación para elegir fiscal, magistrados del tribunal electoral, designación de magistrados a la corte de constitucionalidad, contraloría general, junta directiva del IGSS y más de 75 representaciones en órganos e instancias que ni le van ni le vienen, lo cual incidiría en ahuyentar la corrupción y a cambio de este mal endémico, navegar por los senderos de la transparencia ciudadana.
Hasta hoy no he visto en que favorece académicamente estas representaciones en la vida diaria de la universidad, docencia, extensión e investigación. Mas bien lo que produce es dispersión de esfuerzos y acoso político de gobernantes, dirigentes políticos o empresariales para que el voto sea a favor de los que ellos proponen y curiosamente al margen de los propios académicos de la USAC, tanto docentes e investigadores destacados que no son tomados en cuenta y además a ellos mismos no les interesa porque los distrae de su accionar académico.
Se debe recordar que la universidad debe convertirse en reservorio de los valores, profundizar y fortalecerse como un centro de educación superior en donde se anidan las ideas, los saberes. Ser un centro intelectual de oportunidades para que sus investigadores y docentes ofrezcan a la sociedad interpretaciones, análisis y reposicionamiento del conocimiento.
Es en ese sentido que los diputados deben poner las barbas en remojo y volver los ojos a la USAC, no para manipularla y lograr el privilegio de que esta institución los favorezca con sus votos para elegir a los que ellos quieren para ocupar puestos en las instancias del Estado. El propósito verdaderamente de los buenos legisladores debería de ser lograr que Guatemala, a la que ellos dicen que aman, pueda contar con una universidad pública de altos estándares en su esencia que es la docencia, investigación y extensión. Formar profesionales competentes y con un alto nivel de responsabilidad ciudadana. Y a su vez, hacer investigación científica que promueva la creación de conocimiento e imaginación creadora al servicio de la dignidad de la persona humana. Si lograran los diputados hacer esto, estoy seguro que la sociedad guatemalteca se los agradecerá y los legitimará, caso contrario serán olvidados como sujetos que deambulan como fantasmas en las instancias del poder estatal.
Si la USAC toma en serio su quehacer académico y no el camino equivocado de la politiquería como hasta ahora se ha hecho, estoy seguro qué hará aportes a la sociedad para que en efecto “coadyuve a la solución de los problemas estructurales” y convertirse en un faro de moralidad tan necesario en nuestra vida actual.
Los pensadores han dicho por todos los rincones del mundo que la universidad es la conciencia lúcida y moral de la sociedad, lo cual se logra solamente a través de su quehacer académico. No hay otra forma. O se camina por el sendero de la verdad o la mentira nos terminará por ahogar.

Le invitamos a leer más del autor:



