Día Internacional de los Pueblos Indígenas
Tanmi Tnam
La Organización de las Naciones Unidas señaló el 9 de agosto de cada año sea el Día Internacional de los Pueblos Indígenas cuyo objetivo es “promover los derechos de los pueblos indígenas a nivel mundial”. Los pueblos indígenas viven en distintas partes del mundo y sufren el impacto de la marginación, del racismo y la falta de participación y representación directas en los espacios de decisión de los más altos niveles de organización de los Estados.
El caso de Guatemala, son identificables los pensamientos y prácticas de tipo colonial que ha habido y siguen presentes en los tres poderes del Estado altamente racista. El poder legislativo que con sus decisiones históricas del pasado y de estos tiempos ha emitido, sigue discutiendo y aprobando leyes cuyo contenido va en contra de la presencia y del bienestar de los pueblos indígenas del país. Estos pueblos no están representados de manera directa en el Congreso de la República y tampoco hay leyes y procedimientos para alcanzar dicha representación. El poder ejecutivo con ministerios y secretarías que planifican y ejecutan servicios públicos que operan con principios, procedimientos y prácticas coloniales que desconocen y marginan las características culturales cuyos efectos están a la vista: desplazamiento y muerte de elementos culturales. El poder judicial está ausente en las comunidades locales y las instancias presentes en cabeceras municipales y en ciudades importantes del interior del país administran justicia que desconoce lo propio de los pueblos indígenas. Un ejemplo lamentable es la criminalización de las autoridades propias de las comunidades indígenas como el caso que actualmente sufren las dos ex autoridades de 48 Cantones de Totonicapán. Este hecho, es un golpe al desarrollo, a la autonomía, a la seguridad y a la organización de las comunidades indígenas del país que cuentan con autoridades propias.
El impacto de la organización colonial del Estado es el racismo, la injusticia y la marginación de las oportunidades de desarrollo con identidad que merecen los pueblos originarios de Guatemala. A más de 500 años de la invasión y a más de 200 años de la llamada independencia, los pueblos indígenas sobreviven gracias al uso de sus conocimientos ancestrales. Los medios de comunicación deben abrir su práctica para cubrir hechos de la cotidianidad de vida de los pueblos indígenas en Guatemala para relucir las acciones de racismo, discriminación, saqueo de tierras y persecución de familias como indicadores de la ausencia de reconocimiento de los derechos políticos, económicos, culturales y educativos que corresponden.
La organización actual del Estado sigue provocando pobreza, despojo de tierras en algunas regiones y maltrato a expresiones vivas del medio ambiente. En el ámbito social hay desigualdad y pérdida de elementos culturales de los pueblos indígenas. El impacto de la educación monolingüe y monocultural es medible con los indicadores de calidad alejados de la cultura de la población indígena del país, sin preparación para oportunidades laborales que necesitan de alta tecnología y el desconocimiento de los derechos políticos, económicos, culturales y lingüísticos.
Corresponde a los cuatro pueblos de Guatemala asumir conscientemente oportunidades de formación ciudadana que argumenten la participación y orienten la elaboración de propuestas en todos los ámbitos para contar con el país que todos desean: con justicia, desarrollo pleno y democracia incluyente. Los pueblos indígenas deben ser parte de la democracia en contextos de diversidad cultural.

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