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El Doctor ya no aguanta… Ni nosotros a él

La Serpiente Emplumada

Militares anónimos desconocen al ministro de la defensa y una fracción de la oligarquía saca a sus leguleyos a exclamar: huele a golpe…

Medios espurios de prensa señalan que el regente se divierte en la tortura de prisioneros.  Lo pintan como un psicópata, un degenerado…  Otros se contentan en discutir la vida sexual del hasta ayer ungido del sindicato del pisto…  Salen a bailar los trapitos negros de ayer y los de ahora…  Su fracaso en lo sanitario y en lo económico son señales de su incapacidad política.  La opinión pública se le ha volteado… Ya no es simpático el aprendiz de Madre Teresa…

Él, por su parte, ya gastó su primer arsenal.  Ha venido amenazando con multas y cárceles, ya tiene miles de presos más en sus cuentas presidiarias…  A este discutido hombre le persiguen los presidios…

Ha llegado advirtiendo  vigilancias al estilo nazi de ayer y con los medios cibernéticos de hoy…  Hay orejas por doquiera…  Y miles de empresas cerradas y de trabajadores sin salario y sin empleo… 

Lo cierto es que lleva la nave suya y la nuestra por aguas sucias y entre remolinos…  el virus (su caballito de batalla) se le ha venido encima…  Ya no le soportan las palabras incumplidas de un día a otro…

Se ha vuelto loco y está peleado casi que con todos, aún con los que ayer le decían «lord» en arrastrada salamería…  Con los que no pleitea es con los préstamos bancarios y las compras sin licitar…

El pueblo no puede sino hacer memes y lloros… Está confinado en casa y sometido psicológicamente a la mentira de la pandemia…  No puede ir al combate social y los juristas y defensores de derechos humanos están en el sueño triste de un mañana que no llegará jamás…  Le apuestan a las elecciones limpias y a la refundación nacional…  Una y la otra están prohibidas…

Haría falta una transformación muy grande en el alma de los líderes políticos, populares, indígenas, campesinos, empresariales, militares (regulares y guerrilleros) y religiosos para provocar una ola que barriera nuestros males…  Habría que llevar a Dios y al Pueblo al poder, arrebatarlo a los vampiros, a los que aman el oro y desdeñan a la Madre Tierra y a sus hijos…

Va a caer el señor Giammattei, sí, y no por lo mucho que tantos lo deseamos, sino por el propio peso de su locura, ambición e incapacidad…  Lo terrible es que no sabemos a qué manos del sindicato negro les tocará el turno en el hueveo y el desprecio…

La caída no será hoy, y hay que decir que el testaferro no está solo, tiene los diputados que han aprobado sus «leyes de emergencia…». Los que han sido beneficiados con la derrama de sus manejos del erario nacional y el crédito bancario, y esos le sostendrán a sangre y fuego.  Se han hecho ricos en los pocos días del gobierno del fraude electoral…  Es mucho el pisto para pagar las leyes y sostener el carro de contratos honerosos e innecesarios…

La «pandemia» lleva 25 muertos y él ha prestado cerca de 20 mil millones de quetzales…  Personalmente le tengo más fe al apasote y a la valeriana que a la medicina de un dizque dirigente que quiere matar las conquistas sociales de 1944 mientras se limpia el trasero con la Constitución Política…  ahí, pese a todo, va el nombre de un luchador social que era mi padre, un soldado descalzo que llegó a redactar capítulos sociales de la Carta Magna…

No cabe duda que para un enfermo político la gripe es el mejor negocio… Anoche ya se quitó la máscara…

Digamos tres cosas rotundas:

Nunca fue electo presidente ni ha podido serlo… 

Es el médico más caro del mundo y ha venido a enfermar la casa…

Si cae víctima de sus errores y por el arte negro de sus enemigos, yo quisiera creer que ojalá vinieran por ahí otro Capuano y algún Árbenz…

Luis Eduardo Escobedo Gowans
Kai’b I’q / 15 de mayo de 2020
Junto a los montes del Valle de la Serpiente Emplumada

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Luis Eduardo Escobedo Gowans

Dramaturgo, poeta y escritor.

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