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El gobierno de Arévalo y la agenda anticorrupción

Barataria

El tema de la corrupción gubernamental no es un asunto único para Guatemala, tampoco lo es para los países latinoamericanos o africanos, en realidad es un tema global.  Esta enfermedad endémica que afecta como un cáncer que se va a extender en todo el aparato gubernamental si no se le detiene a tiempo.  En ese sentido, resulta también una realidad que no es una enfermedad exclusiva del tercer mundo, también en los países del primer mundo hay actos de corrupción.

En Guatemala, el gobierno del señor Arévalo ganó unas elecciones de manera atípica, resultando vencedor tanto en la primera como en la segunda vuelta, de una manera sorpresiva.  Lejos de aquellos cuestionamientos de fraude de parte de algunos inconformes y malos perdedores y de una intensa judicialización del evento electoral por parte del Ministerio Público que dicho sea de paso, le gustó el papel de actor político persiguiendo selectivamente a unos y haciéndose de la vista gorda de otros pero con la facultad exclusiva que le otorga la Constitución selectivamente ha permitido que algunos delincuentes que han robado millones al Estado se encuentren el libertad e incluso muchos de ellos son colaboradores eficaces ahora, en tanto que otros menos afortunados continúan guardando prisión.

Luego de que el señor Arévalo asumió el poder como Presidente de la República el 14 de enero, ha resonado el discurso que repitió en su campaña: Que no tenía compromisos con nadie, y que encabeza la lucha contra la corrupción en el país.  ¿Cómo va a realizar el señor Arévalo su lucha en contra de la corrupción y que, en realidad se demuestre que así lo está haciendo?  Si que es verdad que el Presidente únicamente puede hablar del Organismo Ejecutivo puesto que es la administración pública central la única en que tiene una injerencia directa pero también es cierto, que es la que más actos de corrupción presenta: Ministerio de Salud Pública, Ministerio de Educación, Ministerio de Comunicaciones, Ministerio de Desarrollo Rural para citar ejemplos claros de corrupción.

Ha pasado un mes desde que las nuevas autoridades se estrenaron en sus puestos.  Por así decirlo, aún hay un compas de espera, se asume que las nuevas autoridades han estado viendo algunos casos de corrupción y que los mismos no se encuentran totalmente determinados ya que hay algunas auditorías en curso, requerimientos de información y verificación de contratos etcétera.  Sin embargo, hay que tener claro dos cuestiones fundamentales:  El gobierno anticorrupción del señor Arévalo debe ser determinante con que no pueden continuar en este año la corrupción existente, eso quiere decir que los distintos ministerios e instituciones gubernamentales en las que tiene injerencia directa el Presidente (SAT, IGSS, INGUAT, CREDITO HIPOTECARIO NACIONAL para citar ejemplos) NO pueden continuar con actos de corrupción, ni apañando tales actos sino que se asume y así deberá ser, que las nuevas autoridades gubernamentales nombradas por el señor Arévalo no van ser complacientes con la corrupción de las instituciones a su cargo y que tampoco van a seguir favoreciéndola en adelante.  Y, por otro lado, el señor Arévalo y sus funcionarios, que ya tienen a su cargo las instituciones deberán denunciar todos y cada uno de los actos de corrupción y hacerlos públicos, porque así debe ser.  Si la función es pública, los actos públicos, pues hacer pública toda aquella corrupción es un deber moral.

Como lo he dicho anteriormente, en los países del primer mundo claro que hay corrupción, existen algunos funcionarios corruptos, esto no se puede evitar.  Sin embargo, resulta claro que existe una gran voluntad política de parte de los demás funcionarios públicos de no apañar tales actos.  Esto se manifiesta con que, en el caso de funcionarios del gobierno se les destituya a los funcionarios públicos con el solo hecho de que se les este vinculando con actos de corrupción, con que existan cuestionamientos públicos sobre vínculos con tales actos, aunque no los hayan ejecutado ellos.  Estas destituciones, tienen la finalidad de que quien ejerce el gobierno manifiesta públicamente que no se tolera la corrupción,  En Guatemala es común que los funcionarios públicos sean cuestionados por actos de corrupción y el presidente o quien los nombró, ni siquiera le importa eso, es decir se hacen del lado del corrupto en lugar de marcar una línea e indicar que no se está de acuerdo; así, el Ministro cuestionado sigue robando y el gobierno que no marca una línea ni le destituye manifiesta tácitamente su acuerdo con este corrupto.

La voluntad política del presidente Arévalo se deberá manifestar con no tolerar estos actos de corrupción, se debe cortar de todo acto de corrupción y destituir venga de donde venga al funcionario cuestionado, si se combate así la corrupción se sientan precedentes que marcan el rumbo de la función pública.  La idea de nombrar un comisionado anticorrupción, me ha parecido buena, si este funcionario no resulta ser una suerte de tapadera de los corruptos.  En años anteriores, se han nombrado comisionados anticorrupción, sin embargo en tanto la prensa, los medios de comunicación y las redes sociales gritan a los cuatro vientos los actos de corrupción en el Organismo Ejecutivo, el comisionado ha servido de tapadera de unos y verdugo de otros.  La idea de que el Comisionado Anticorrupción exista tiene su sentido en la cercanía que tiene con el Presidente a quien de primera mano puede indicarle el resultado de su gestión y señalar al funcionario corrupto y, por otro lado, porque tiene la facilidad de recabar información de primera mano puesto que es parte de ese poder del Estado; de otra manera la idea de que el mismo Poder Ejecutivo se investigue a si mismo pierde su sentido y razón de ser.  Si existe un Comisionado Anticorrupción, es para que el presidente Arévalo tome decisiones inmediatamente con destitución de funcionarios, no es para apañar la corrupción, porque de esto, ya hemos visto mucho.

Al final, una agenda anticorrupción del Presidente Arévalo tiene una sola función sencilla: Impedir que continúe la corrupción en el aparato gubernamental y destituir a cualquier funcionario señalado de corrupción. Fuera de ello, no tiene sentido la existencia de un Comisionado Anticorrupción puesto que para investigar lenta y tardíamente la corrupción, favorecer a los corruptos y facilitarles “juicios a la carté” saliendo con medidas sustitutivas para continuar gozando de los millones que le robaron al Estado ya tenemos al ineficiente Ministerio Publico.

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Emilio Estrada

El Doctor Emilio Estrada, es abogado egresado de la Universidad de San Carlos de Guatemala, obtuvo su PhD en Sociología en la Universidad de Salamanca, España, es abogado litigante.

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