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El odio no genera el bien

Nuestro Mundo Posible

Cuando mencionamos odio inmediatamente surge en nuestra mente la imagen de emoción.

La emoción es la respuesta que damos los seres humanos a las acciones que sentimos del entorno.

Son la respuesta dada en un estado psíquico o social.

Las emociones son sentimientos subjetivos, son reacciones biológicas, son agentes propositivos y también son fenómenos sociales.

Los componentes de las emociones son:

  1. Subjetivo- la intensidad y calidad la experimenta la persona
  2. Biológico – la actividad neurofisiológica ejemplifica a la misma
  3. Funcional- la forma en que beneficia al individuo en su adaptación
  4. Expresivo- es lo social de la emoción

Las emociones tienen una función en cuanto al ajuste personal y a la adaptación social.

De acuerdo con lo expresado de las emociones las mismas significan las respuestas de los seres humanos a lo que sienten es su entorno social e irá de acuerdo con su formación.

La formación o educación va a determinar qué entiende de su entorno social.

El individuo responderá psíquica y funcionalmente de acuerdo con lo que ha aprendido en su desarrollo personal.

Esa formación o desarrollo personal significa el conocimiento formal e informal.

El conocimiento formal es el escolarizado y el informal es el que se recibe de la familia y del entorno.  No significa que esa formación informal dependa de riqueza monetaria; está referida a valores morales.

En las emociones es importante la formación porque de ella va a depender lo que se entienda por la sociedad que le rodea y la sociedad internacional para entonces actuar en consecuencia.

La formación o educación permite desarrollar respuestas emocionales para controlar la conducta de los demás, facilitar la interacción social y generar la conducta prosocial,

Cuando se conoce de qué formación se habla se pueden generar programas de bienestar social perfectamente dirigidos a hacer crecer a los individuos.

Vamos a ver cuáles son las emociones básicas:

Alegría– logro de objetivos, se pretende dure y genera actividad del hipotálamo

Tristeza– valoración de pérdida, disminución en la actividad.

Ira – hostilidad, agresividad conductual, impulsividad.

Sorpresa– estado transitorio, reacción agradable.

Miedo– peligro real, amenaza

Asco– estímulos desagradables, tensión muscular

Con las características de las emociones podemos categorizar al odio como parte de la emoción de ira.

Habiendo también definido el aspecto de formación de la ira y por consiguiente del odio sabemos que el odio viene de la formación que se tiene sea formal e informal.

El odio tiene por función la agresividad y la ausencia de integración social porque su activo es la agresividad e impulsividad por lo que no se piensa en las consecuencias de lo que se hace.

Vamos a ver qué es el bien.

El bien es el valor ético o también humano que permite la cohesión social para el crecimiento de los seres humanos en particular y en lo social.

Con el bien se busca la educación de calidad y la capacitación de las personas en sus áreas de habilidades.

Con el bien se busca que los seres humanos en los programas de los gobiernos para su función proporcionen el desarrollo personal.

¿Qué necesita un ser humano?

Educación, capacitación, trabajo, salud y vivienda

¿Qué está sucediendo con la sociedad del odio?

Con el discurso de odio se busca que los seres se rechacen los unos a los otros porque el otro no proporciona lo que se supone debe tener lo que generará la agresividad.

Con el discurso de odio sólo se buscan culpables de ausencias que los gobiernos no se ocuparon de proporcionar como por ejemplo la educación.

Precisamente como la gran mayoría no tuvo la formación formal e informal necesaria se les hace creer lo que los oportunistas del momento quieren, pero en realidad es para su beneficio.

El discurso de odio ocupa a la población en la agresión y como su fundamento es contra el otro no permite la construcción de objetivos de bien alguno.

Estamos siendo testigos de discurso de odio por todos lados; las personas están en la práctica de la anulación del otro.

Estamos siendo testigos de la cantidad de inmigrantes: seres humanos que no encuentran la oportunidad de su crecimiento en los países en donde nacieron.

Los países desarrollados no quieren cargar con la capacitación y educación de los que llegan; aquellos a los que sus gobiernos no les dieron lo que fue su obligación.

Estamos en una sociedad con mucha ciencia, mucho dinero de unos cuantos y la búsqueda de ese pequeño grupo de más poder y más dinero usando plataformas y medios de comunicación para generar discursos de odio donde no haya unión para el bien de los seres humanos.

Caminos en sentido contrario al bien.

¿Hasta dónde llegará este discurso de odio?

Este discurso protege y ampara a los que quieren más dinero no importa el daño que hagan a sus propios conciudadanos.

No existen conciudadanos sólo existen los interesados del dinero no importa a cambio de qué.

¿Dónde existe el amor por la tierra que vio nacer a estos dueños del mundo?

El negocio redondo de estos gobernantes tiene tiempo para su final,

El mal se rompe por sí mismo.

Cuando no se genera se pierde.

Por consiguiente: del odio no puede nacer el bien porque son opuestos y los opuestos nunca se encuentran porque van en sentido contrario.

El odio no engrandece a nadie: ni a los que lo generan ni a los que lo reciben.

QUIEN GENERA ODIO TERMINA ELIMINADO EN EL MISMO, PORQUE NO GENERA PROGRESO SOCIAL NI UNIÓN PARA EL CRECIMIENTO, GENERA UNIÓN PARA EXTERMINIO.

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Rosa Hilda Lora Muñoz

Doctora en Sistemas Filosóficos Contemporáneos - Cum Laude. por la Atlantic International University - Estados Unidos. Especialista en docencia y humanidades.

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