
En el mes de la Patria (2)
Tanmi Tnam
En este mes de septiembre abundan los discursos oficiales, especialmente de algunos funcionarios y trabajadores del sector público por la conmemoración del 15 de septiembre de 1821. Algunos grupos de los pueblos originarios que, por desconocer datos e información de las condiciones deplorables de vida, el desconocimiento de la historia de su cultura y de su pueblo y más la falta de oportunidades de acceso a los servicios básicos de calidad y con pertinencia cultural, también conmemoran el día de la independencia. También hay sectores de los cuatro pueblos de Guatemala que hacen señalamientos de carácter económico y político a transformar para tener al país con las mejores condiciones de vida. Como hay de todo, así mismo hay actores que luchan porque nada cambie para no trastocar intereses heredados de la colonia y de la independencia.
Es de admirar lo que ahora sucede en la vida cotidiana de los pueblos originarios. Hay un enorme esfuerzo por conservar, practicar y vivir sus elementos culturales heredados de los ancestros, los medios de vida persisten, el amor por la naturaleza todavía permanece, los idiomas aún siguen vigentes. Hay luchas concretas por la demanda de los derechos a la educación propia, el uso de los idiomas en los servicios públicos, los conocimientos y valores en la educación pública, en fin, hay convencimiento por conservar lo propio y asumir consciente y responsablemente derechos y obligaciones para ejercer la ciudadanía en contextos con diversidad cultural. Hay una clara disposición de aportar y construir el país tal como es con y para varios pueblos. Es de apreciar que miles de familias pertenecientes a pueblos indígenas, en los últimos años, han hecho sacrificios por enviar a sus hijos a formarse en la educación escolar y ahora es posible encontrar a jóvenes que han egresado del nivel medio, pero sin oportunidades reales de conseguir empleo con esta formación que poco o nada agrega para habilidades laborales de estos tiempos. Tenemos que apreciar que muchas comunidades con población indígena conservan algo de la naturaleza aun contra lo adverso.
El acta de la independencia de 1821 ignoró la presencia y participación de los pueblos originarios. Es de anotar que mientras algunos planifican y hacen fiesta por conmemorar esta fecha, en estos días hay fuerzas de seguridad y tribunales de justicia del Estado de Guatemala que ordenan y ejecutan desalojos de familias enteras de sus tierras por favorecer a determinados actores. Entonces cuál celebrar de la creación de un Estado que siembra miedo, terror, injusticia, persecución, saqueo y sufrimiento continuo.
Qué conmemorar del 15 de septiembre de 1821, cuando algunos tribunales de justicia persiguen y criminalizan al liderazgo local tal el caso de algunos de las autoridades indígenas, elegidas por la tradición y procedimientos democráticos. Esta criminalización trae como consecuencia la alteración de la paz de muchas familias, de comunidades y pueblos enteros. Este hecho de criminalización de autoridades indígenas nada más es otra acción y muestra clara del racismo que padecen los fundamentos, la organización y actores del Estado de Guatemala.
En este mes de la patria, los pueblos de Guatemala y los verdaderos políticos del país deben de entrar en debate responsable y profundo para generar las propuestas de futuro del país, de la democracia y del bienestar de todos. Con los politiqueros actuales que controlan el poder en todas sus manifestaciones y niveles, el país está en problemas estructurales y los pueblos indígenas continúan al margen. Continuará…

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