
La Libertad te castigó, Milei
Idealis Mundi
Escribo esta columna desesperanzado, suponiendo que la vida pase por la política lo que afortunadamente no es cierto, todo lo contrario, la política destruye a la vida. Y digo desesperanzado porque creo que, lamentablemente, es tarde para una recuperación.
Me conformo con que unos pocos cerebros lúcidos comprendan que no fracasa la libertad, todo lo contrario, Milei fracasa precisamente por traicionar a las ideas de la libertad. Y, además, quiero desmentir que el problema del país sean los peronistas. El problema del país es, por el contrario, que quienes supuestamente defienden una sociedad abierta -como fue el caso de Mauricio Macri– no entienden cómo funciona la sociedad ni una economía de mercado y por ello fracasan recibiendo un lógico voto castigo.
Milei traiciona a las ideas de la libertad cuando aumenta impuestos, mantiene el cepo, prácticamente no desregula, es más creo que las regulaciones aumentaron, y prácticamente no reduce al Estado porque la motosierra es tan pobre que no alcanza para compensar la caída en la actividad privada y, entonces, hoy hay más empleados públicos por cada privado.
Por cierto, quiero ver la cara de quienes dijeron -como el FMI y todos los del REM del BCRA- que en 2025 el PIB crecería 5%. Si argumentan que este resultado de las elecciones no estaba previsto, demuestran que son más torpes de lo que parecen porque suponen que la economía no depende del mercado sino de las elecciones. No señores, la caída del PIB que va a ocurrir este año estaba bien prevista, de hecho, lo varios lo anticipamos sencillamente porque se estaba implementando una economía contraria al mercado.
Por el lado de la ciencia de la Lógica es que pasa todo el asunto, porque Milei y sus seguidores argumentaban que, se iba en sentido contrario (i.e. el aumento de impuestos) solo “circunstancialmente”. Lo contrario a la Lógica es el voluntarismo que es la negación de la ciencia a favor de lo que nos gustaría que sucediera por simple capricho.
Los cuatro primeros principios de la Lógica son el de identidad (el ser es lo que es, diría Parménides de Elea), el de no contradicción, el del tercer excluido y el de la razón suficiente. El principio del tercero excluido (tertium non datur) dice que una proposición o es verdadera o es falsa, sin que exista una tercera opción o una posibilidad intermedia. El de razón explica que toda entidad o proposición que exista o sea verdadera debe tener una razón, explicación o fundamento suficiente para su existencia, es decir, nada ocurre o es «porque sí»; siempre hay un porqué, una causa o una razón que lo determina.
Todos estos principios han violado Milei y sus seguidores. La cosa es tan simple que sorprende que no se asuma. La lógica dice que si se toma en camino inverso es imposible llegar a destino. Aumentar impuestos con el fin de lograr un superávit fiscal que supuestamente beneficiaría al país (al sector privado) viola directamente los cuatro principios de la lógica enunciados.
Lamentablemente quizás ya sea tarde para rectificar el camino. En primer lugar, porque queda en evidencia la mediocridad intelectual de Milei que no entiende a la libertad ni cómo funciona una sociedad y esa mediocridad se expande a quienes lo rodean. Ergo, para salir adelante debería llamar a gente alejada de su administración, lo que parece muy improbable.
El único mérito de Milei, que no es poco, es ser un excelente propagandista y es lamentable que eso no se aproveche para un país mejor. Según los principales consultores de EE.UU., las personas suelen elegir personas, no ideas, por eso suele ganar el mejor “showman”. Existe una relación directa entre la cantidad de votos y la cantidad de propaganda, de modo que, en principio, siempre gana una quien tiene más publicidad. Así Lee Atwater, jefe de la campaña de Bush, por caso, decidió que debía adoptarse una actitud agresiva ya que esto atrae a la prensa y “da qué hablar” y, aunque no siempre se hable bien, lo importante es que se hable.
Para Robert Abelson, profesor de sicología y ciencias políticas en Yale, Donald Kinder de la Universidad de Michigan y Susan Fiske de la Universidad de Massachusetts, el principal factor que decide el voto es el sentimiento. Coherente con el punto anterior ya que la publicidad masiva influye sobre los sentimientos. Más allá del avance de internet y sitios como X, todavía parece ser cierta la afirmación de Michael Deaver de que la televisión “elije a los presidentes”. Es que, como las personas eligen a personas y no a ideas, la televisión es lo más cercano a un contacto real.
Pero volviendo al tema de la política nacional, ¿Qué debería hacerse? En primer lugar, desarmar los dos pilares del corporativismo argentino: el oligopolio sindical y luego el bancario/financiero. El problema hoy es que, quizás, debería hacerse por DNU, y a eso ahora el Congreso le impuso limitaciones.
Al contrario de lo que se cree la liberación total del sistema sindical, de modo que cualquiera pueda formar un sindicato al que adhiera quien quiera, no traería una multiplicación de los conflictos sociales sino todo lo contrario: la atomización se traduciría en la desaparición del poder político sindical y, con ello, el de los políticos de origen y contacto con los sindicatos. Y esto liberaría al gobierno de una traba -los actuales gremialistas y “dirigentes sociales”- muy fuerte.
Luego, los bancos y sus amigos – ¿Caputo?- sostienen el actual esquema oligopólico bancario para sostener el negocio de la banca actual que, asociada con el gobierno, el BCRA y el FMI hacen pingues negocios a costa del resto de la sociedad. Claro que, si el gobierno hiciera lo que tiene que hacer, es decir, reconocer que el Estado está quebrado y, por ende, renegociar toda la deuda para ahorrar todo el dinero necesario, el oligopolio bancario actual estaría en problemas.
Pero si se desregula completamente la actividad, surgirían bancos sin deuda estatal que funcionarían con eficacia, mientras que los que tienen papeles estatales deberían asumir su responsabilidad por haberle prestado, a sabiendas, a un Estado quebrado.
No quiero decir que el gobierno actual es neofascista por no ofender a varios de sus adeptos que pecan de ingenuos, pero copio el comentario del destacado periodista español Federico Jiménez Losantos, otrora gran defensor y promotor de Milei que, en su artículo “El déficit moral inocultable de Milei: La Libertad Avanza… hacia atrás” afirma que “Me he encontrado con él… en la entrega de los dos premios mayores del liberalismo español: el Juan de Mariana y el Escuela de Salamanca… lo voté en el primero y lo acompañé en el segundo, sentado detrás de Karina Milei. El espectáculo del primero fue algo grotesco, un festín maoísta de culto a la personalidad”.
Y finaliza el artículo diciendo que “La mejor forma de rendir tributo a la obra de Milei es pedirle que actúe de acuerdo con sus ideas. De los errores y fallos, corrupción incluida, se sale. De traicionar la defensa de la Libertad, no”.

Le invitamos a leer más del autor:
Descubre más desde El Siglo
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



