
Escuela Normal Superior
Tanmi Tnam
La formación docente en el país ha pasado por determinadas experiencias según ha transcurrido el tiempo y sus respectivos desafíos. Son comunes los cambios políticos, la vigencia de conflictos sociopolíticos, el desconocimiento de la diversidad cultural, el maltrato al medio ambiente, los avances de las ciencias de la educación y el uso de herramientas tecnológicas para el aprendizaje.
Es del conocimiento de los guatemaltecos que, sin escuelas normales, la formación docente ha caído en un vacío que requiere de atención inmediata y es allí donde encuentra justificación la reapertura de la institución responsable de la formación de docentes que necesita el país.
La formación docente es uno de los procesos oportunos cuya planificación, ejecución y financiamiento debe ser bajo la responsabilidad del Estado a través del Ministerio de Educación. El Decreto No. 4-2026 Ley de Escuelas Normales Superiores, recién aprobado por el Congreso de la República, en uno de sus considerandos reconoce que “es necesario que las Escuelas Normales funcionen nuevamente en Guatemala, precisamente para formar docentes”. En este sentido, corresponde a la Escuela Normal Superior del sector público la formación inicial y continua de docentes que deben prestar servicios en el sistema educativo nacional para formar la ciudadanía con habilidades interculturales, pensamiento crítico, equilibrio emocional y alta autoestima. Ahora, estamos ante la oportunidad de crear las mejores Escuelas Normales Superiores ubicadas estratégicamente en el territorio nacional para cubrir la demanda del país, es necesario evitar la proliferación desordenada del funcionamiento de muchas escuelas normales, la pluralidad es el enfoque curricular de la Escuela Normal Superior que debe estudiar críticamente las profundidades de la cultura de cada pueblo de Guatemala y el uso de la tecnología para los aprendizajes.
El país necesita de docentes que tomen las diferencias culturales en la formación de las personas en busca de la igualdad y la equidad para la construcción de la democracia, disponer de estrategias de aprendizaje que con argumentos y procedimientos claros enseñen a convivir en la diversidad cultural, crear ambiente de respeto y diálogo, con formas de organización que tomen en cuenta culturas, idiomas, valores y posibilidades de trabajo grupal. Los docentes que forma la Escuela Normal Superior les tocará la formación de los futuros ciudadanos que participen e interactúen en todos los espacios disponibles para ejercer ciudadanía responsable y alcanzar el desarrollo de las personas y de los pueblos con el apoyo de la educación escolar.
El proceso de formación inicial de docentes debe tener presente la visión de Nación que contiene el Currículo Nacional Base (Mineduc, 2021) que claramente establece “Guatemala es un estado multiétnico, multicultural y multilingüe, que se está desarrollando como una nación justa, democrática, pluralista y pacifista. Está cimentada en la riqueza de su diversidad natural, social, étnica, cultural y lingüística…”. En este sentido, la formación inicial docente debe conocer y desarrollar las ciencias de la educación y otras ciencias afines sobre los conocimientos, valores y tecnología con que cuenta cada uno de los pueblos de Guatemala.
Hay que diseñar cuidadosamente que el currículo de formación docente debe ser intercultural para todo el país y dejar en el pasado el hecho de tener carrera docente monolingüe porque esa realidad no corresponde al país. La educación monolingüe y monocultural ha aportado para el racismo y la discriminación.

Le invitamos a leer más del autor:
Descubre más desde El Siglo
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



