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Historia de la Fumigación Aérea en Guatemala (Parte VI)

Escuela Nacional de Fumigación Aérea

Por: Mario Fdo. Pellecer Chang

Posteriormente cuando esas plantaciones cambiaron su cultivo de banano hacia el algodón, se contó con varios aviadores ya no solo americanos, sino también argentinos, salvadoreños, peruanos y uno que otro piloto de otra nacionalidad, conforme pasaron los años, se incrementó el cultivo, llegando a sembrarse unas ciento setenta y cinco mil manzanas de algodón, las cuales estaban en la costa sur, repartidas en varias zonas; Escuintla, Santa aRosa, Suchitepéquez, Retalhuleu y San Marcos, en la zona de Escuintla se encontraban las fincas de la parte oriental hasta llegar a la frontera con el Salvador, limite con el río Paz, El Salvador, cultivó varias extensiones de terreno en la parte colindante a esta, que se llamó Tortuguera, La Libertad, Jiquilisco, etc., de ésta lado de Guatemala, la zona de Obero y los terrenos de Cuyuta, que estaba sembrado o cultivado con muchos pedazos o parcelas, de diez, treinta o más manzanas.

La zona de La Gomera, también conocida como la zona de Garrucha (nombre que se derivó por una desmotadora además de un gran almacén de semilla de algodón), que conjuntamente con la zona de Tiquisate, constituían las fincas de mayores dimensiones, las cuales fueron divididas, de la mejor forma posible respecto a sus extensiones, accidentes geográficos, vías de acceso, caminos, quineles, depósitos terrestres de agua, etc., La Nueva Concepción que contaba con fincas de mucha extensión, línea del ferrocarril, hasta el océano pacífico, la zona agrícola de Suchitepéquez, la zona agrícola de Retalhuleu, dividida en varias fincas de regulares dimensiones divididas éstas por el tamaño y figuras irregulares empleaba la mayor parte de los aviadores fumigadores y la zona de la frontera, hasta el río Suchiate, que también la cubrían los pilotos de Retalhuleu y tres o cuatro más que estaban de fijo y vivían en esas fincas colindantes a México.

Ante los requerimientos que necesitaban las zonas anteriormente descritas, se formaron varias compañías, que a su vez necesitaban pilotos, pues entonces y esa era su finalidad que la Escuela Nacional de Fumigación Aérea tenía, la de examinar el ingreso a la misma, para formar, entrenar y preparar a los nuevos pilotos nacionales, para ir llenando los vacíos que se fueran necesitando, dado que los pilotos extranjeros y los Chapines habían venido del exterior eran insuficientes para cubrir la demanda de los mismos.

Para el ingreso se tenía que contar con las licencias privada y comercial, haber aprobado los exámenes teóricos y prácticos, de tener un mínimo de doscientas horas de vuelo.

Para optar a dicho ingreso a la escuela, la cual era de un cupo muy limitado, se tendría que aprobar los exámenes de oposición, para establecer a juicio de los examinadores, quienes estaban aptos para el ingreso, así como su posterior entrenamiento como era una institución cuyo funcionamiento primario era estatal (los aviones fueron comprados con dinero del estado), pero se sostenía con fondos privados, los cuales tendrían que regresar a las arcas de la Escuela, por medio de un impuesto de cinco centavos por manzana fumigada por productos que se aplicaban a bajo volumen (insecticidas puros) y de un centavo de quetzal, por galón asperjado fuera de polvo o humectable, de forma líquido o abono diluíble en agua. Por consiguiente la Escuela daba el mejor entrenamiento posible y cada cierto número de horas, los alumnos se sometían a exámenes de vuelo y de clases teóricas, con lo cual se iba viendo su aprendizaje y eliminacion de los educandos que o aprovechaban dichas clases, pues eran gratuitas hasta dejar los los pilotos más aptos para este tipo de vuelo. (Este vuelo rompe con las reglas estricas del vuelo normal).

Se optaba por un sistema de becas, de ahí que su ingreso era restringido por varias situaciones, conocimientos aéreos de todas las materias, no se necesitaba la facultad de aplicar procedimientos de instrumentos, pues todo el vuelo era completamente visual, aprobar los exámenes tanto teóricos como prácticos, pero el que deseaba tener esos conocimientos aéreos agrícolas, podía tener estudios o ser enseñado por instructores calificados para este tipo de vuelo o bien tendría que recurrir a las enseñanzas privadas (en esa época no existían escuelas nacionales) también por estudiar en escuelas tanto del exterior como tener instrucción por instructores nacionales, estos pilotos posteriormente tendrían que someterse a los exámenes que le practicaban los examinadores de la Escuela.

Tengo que añadir que no todos los pilotos comerciales, se adaptan a este tipo de vuelo, el cual riñe con los procedimientos, reglas, normas, parámetros de vuelo, que son normales en la aviación comercial, con sus reglas y las medidas de seguridad, pero para la aviación agrícola se establecen normas completamente diferentes y qu riñen con las reglas de aviación normalmente dichas.

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El Teniente Jorge Pérez Salán dando instrucción a César Augusto Dávila

En tal sentido pasaré a enumerar quiénes fueron sus directores, instructores, los examinadores y los alumnos que alimentaron eas promociones de pilotos aviadores fumigadores.

Primer Director: Francisco Octavio (Chico) Aragón González

Sub Director: Héctor Simón Moataya Morales

Sus exámenes prácticos para las promociones fueron practicados primariamente por fumigadores instructores como Luis Lombardi Tledo, Jaime Ortega Menidilla, Guillermo Hernández Vásquez, José L. Moreira Péerez, entre otros, posteriormente a tener directivos que habían sido militares, se contó con la presencia de los pilotos anteriores aunados a los pilotos militares que eran fumigadores o habían continuado siendo pilotos de riego, J. Rubén Monzó Juáarez, Oscar Larrañaga Gomar, Ernesto Molina Armas, Carlos A. Dardón Letona y Jorge Raúl Pérez Salan y otros cuya menoria ha olvidado.

F. Aragón González y H. S. Morataya M., fueron a su vez los directivos y adeás fueron los instructores para la primera promoción, aunque ya no llegaron a graduarla, pues hubo un cambio de gobierno y fueron removidos de sus cargos, por los tenientes Carlos A. Dardón Letona y Jorge Raúl Pérez Salán,  la primera promoción por consiguiente fueron entrenados en su inicio por los primeros directivos, que eran fumigadores de gran experiencia y conocimientos, los cules fueron sustituidos por los Tenientes Dradón y Pérez, que así mismo eran fumigadores el primero en la zona de Retalhuleu y el segudo en la zona de la Garrucha, la primera promoción conoció pues dos juntaas directivas, la lque cuenta entre sus alumnos a los siguientes:

Primera Promoción:

  • Freddy Kopp Sandoval.
  • Mario Cabria Licona.
  • Frannklyn Astor Levy V.(*)
  • Julio Estuardo Morataya Morales.
  • Oscar Rolando Terraza Beltrán. (**).
  • Luis Alberto León Castillo.

Los integrantes de esta promoción tuvieron diversos oficios antes y después de draduados como fumigadores.

Esta promoción que fue la primera que graduaba la Escuela Nacional de Fumigación Aérea de Guatemala, concluyó sus estudios y les fueron extendidas sus licencias y diplomas, que los acreditaban como tales, ellos fueron los primeros aviadores que vinieron a ocupar los asientos vaciós que dejaron los pilotos extranjeros.

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Redacción

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