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La Charada Centroamericana

Sueños…

Trump no deja dudas

La fantasía de que los países imperialistas darían libertad, soberanía e independencia a los países del tercer mundo se está esfumando. Luego de la creación de Estados como forma política de organizar naciones y territorios se expandió en el siglo XIX, y con el fin de la segunda guerra mundial el surgimiento de una gran cantidad de nuevos países independientes en Asia y África, todo el mundo sintió que cada pequeña república podría desarrollarse de acuerdo a sus propias características y decisiones. Hoy en Centroamérica podemos hacer un pequeño e inconcluso balance de los primeros meses del nuevo gobierno de nuestra potencia dominante.

Panamá ha declinado su soberanía rompiendo tratos con terceros países, principalmente Hong Kong, colonia de China, para consentir a una administración imperial más agresiva y dispuesta a mostrar su poderío a su patio trasero. En el momento actual tienen que soportar la visita de destructores y aviones militares con más frecuencia. Además, de aceptar el envío de migrantes expulsados de la nación del norte.

El Salvador, se ha convertido en un Guantánamo centroamericano. Aceptan recibir migrantes expulsados, de cualquier nacionalidad, y encerrarlos masivamente en el Cecot. Marcha al día con el deseo trumpista de convertir los bitcoins, la más imaginaria de las monedas. Es el más paradigmático líder de la nueva ola para gerenciar Estados, presidentes empresariales.

Honduras, una de las principales bases del transporte de drogas por la región, casualmente posee dos ejércitos, el propio que casi siempre cuentan con oficiales formados por el ejército del norte y responden a obediencia de rangos con estos. La base militar de Estados Unidos no se comprende bien su papel. La violencia, el control narco y la corrupción son elementos sin control.

Costa Rica, con un régimen de experiencia democrática de más de un siglo, agacho la cabeza definiendo desde el principio “el gobierno de Costa Rica tiene una cercanía con el gobierno de Estados Unidos”, sea quien sea el que represente a ambos Estados. “Independientemente de las simpatías entre las personas” que los represente en un momento. No olvidar “nosotros somos 5,3 millones ellos 345,2 millones”. Nuestra economía es equivalente a la de una comunidad mediana de Estados Unidos. Somos una nación soberana, orgullosa y patriota, reconocemos la importancia de llevarnos muy bien con todos nuestros aliados. La negociación con el nuevo gobierno será más comercial, económica que enfocada en temas de valores altruistas.

Guatemala, un gobierno plegado plenamente a los arranques de ánimo del dueño de la Casa Blanca. En un país en donde el ejecutivo está en completa minoría frente a todos los poderes económicos, políticos y sociales. Su margen de maniobra es escaso. Cualquier decreto o iniciativa de reforma de ley será cuestionado por tirios y troyanos, todos los grupos antagónicos, aprovecha cualquier desliz del gobierno, y si alguien sale a protestar por una razón, pues salen todos los inconformes, sean de cualquier recuerdo de ideologías antiguas.

Nicaragua, por alguna razón olvidada por el imperio, nadie sabe que será de ella. El departamento de Estado no la menciona, Trump no obnubila con ella. Tal vez se siga cumpliendo aquella premonición: De fieras poblado, de selvas cubierto/ que vieron erguidas cien siglos pasar,/ allá en Nicaragua se extiende un desierto/ ¡Su historia… ninguna! Su límite… el mar. Será que el tándem Murillo-Ortega son de los políticos más hábiles en la historia de la región.

Europa tampoco tiene dudas

Como todo estratega sabe, un proyecto realizable es aquel que tiene datos concretos que alcanzar y pocos objetivos. No como el ilusorio plan del milenio de la ONU, con 17 objetivos que se dividía cada uno en otro montón de subobjetivos todos ellos para calmar a las benditas almas del purgatorio. No, los europeos saben que Estados Unidos ya los abandonó, y que solo espera que sigan en la confusión y el desatino sin  rumbo que tienen para romper el nudo gordiano y descabezarlos. Las principales potencias europeas y sus rémoras ya tienen claro que tienen que rearmarse para enfrentar el destete. Y para ello su líder Úrsula Von der Leyen ha dado a conocer sus prioridades. Que no está mal conocer para saber que un país que se respete debiera de contar con una hoja de ruta parecida, adecuada a sus realidades, antes de perecer sin meter las manos.

El objetivo es el rearme europeo, que deberás estar listo en el 2030. Ese es un buen comienzo de una estrategia. Von der Leyen detalla las prioridades para alcanzar el objetivo.

  1. Aumentar la inversión en defensa. Ella indica que los europeos tienen una infrafinanciación en ese sector. No es poco el gasto militar, pero lo que preocupa a la dirigente europea es que gasto es inferior a Yanquilandia, Rusia y China. Obvio, el rearme implica nuevas deudas para gobiernos ya agobiados por el pago de esos créditos, pero el gasto militar puede reactivar a las industrias si la producción se concentra en Europa.
  2. Definir en qué y cómo invertir. Se trata de tratar de fortalecer la unidad europea. Algo fantástico ante la desunión tradicional de esos países. Úrsula sostiene que es esencial la cooperación a gran escala en mejorar las infraestructuras terrestres, marítimas y aeroportuarias. El fin es beatífico para que faciliten el transporte rápido de tropas y equipos militares. Tienen que superarse en misiles, sistemas de artillería y municiones y a desarrollar la tecnología relacionada con los drones.
  3. Para los europeos es estratégico el apoyo a Ucrania, ya que la independencia de todo el territorio ucraniano es un muro ante la eterna Rusia, además de convertirse en un revés para la era trumpista.
  4. Von der Leyen ha urgido a «fortalecer la base industrial de la UE. Las tecnologías de vanguardia, necesitan un cambio tecnológico permanente para competir en cantidad y velocidad como cambian Yanquilandia y China.

Nos queda claro que no hacer nada es la condena al atraso permanente. Y que sin unidad nacional o estatal estamos condenados a ser convertidos en colonias sin futuro.

El tercer mundo, la políticas de equidad y protección ambiental quedamos desprotegidos. No solo por la amenaza de las potencias que en este momento luchan por una nueva repartición del mundo. Sino por nuestra propia miopía. Von der Leyen afirma que deben construir el «ómnibus de defensa» para simplificar las normas y reglamentos en Europa, para reducir los limitantes del progreso industrial así como el alcance de las normas medioambientales.

Seremos capaces

El gobierno de Trump anuncia que Yanquilandia se ha rezagado en industria, que está paralizado en producción por los elevados déficits comerciales, y que provocar una recesión en la economía gringa será un shock fuerte que va a generar pérdidas, pero que es necesario para relanzar el liderazgo gringo en la economía mundial.

Es una apuestan de alto riesgo, pero Trump cree tener las cartas de triunfo. Una recesión en Yanquilandia podría provocar una crisis intensa en la región centroamericana. Ya que se reducen las exportaciones, se genera desempleo, inflación y descontento social. Se ven afectados los flujos de remesas, la venta de materias primas y bienes agrícolas y se quiebran las cadenas de valor.

La baja en inversiones podría afectar el funcionamiento de los gobiernos agobiados por la falta de financiamiento del déficit fiscal necesario para mantener a los países a flote. Ya en momento actual se tienen presiones de interés, los migrantes en un primer momento aumentan sus envíos de remesas con la ilusión de tener recursos si los regresan a sus países.

En los países se tiene la vana creencia de que todo mejora y los que reciben remesas aumentan el consumo sin prever la catástrofe.

Todo lo cual presiona los tipos de cambio y las tasas de interés, haciendo que la economía entre en pánico.

Que nos queda, esperar que los diferentes grupos sociales y políticos de cada país encuentre caminos para reducir viejas y justificables querellas y buscar definir una estrategia para países pequeños y dependientes en un momento en que el anterior sistema internacional ya entró en bancarrota.

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Cristobal Pérez-Jerez

Economista, con maestría en política económica y relaciones internacionales. Académico de la Universidad Nacional de Costa Rica. Analista de problemas estratégicos, con una visión liberal democrática.

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