
La piñata de las piñatas
Barataria
La Diputada Karina Paz, hizo público un secreto a voces: en el Congreso de la República de Guatemala se incrementó durante el año anterior, el último año de la anterior legislatura y año electoral; un incremento injustificado, sin sentido, vergonzoso de plazas. Si el Congreso de la República tuviera muchos mas diputados de los que tiene y su producción legislativa, es decir la promulgación de leyes fuera abundante y de buena calidad, quizá habría forma de justificar ese gasto exagerado. Sin embargo, la mayoría de los contratados fueron candidatos a puestos de elección popular en el país durante las elecciones del año pasado. Es decir que muchos fueron candidatos a diputados, alcaldes o corporaciones municipales y con ello tuvieron dinero cada mes para dedicarse al 100% a su campaña electoral con dinero público pagado por el Congreso de la Republica.
Las plazas por favores políticos, por preferencia, por negocio de los funcionaros o plazas fantasmas abundan en todos los organismos del Estado. Abundan en el Congreso de la República, en todos los ministerios de Estado, en el Organismo Judicial, en el Ministerio Público, Contraloría de Cuentas, Procuraduría General de la Nación, Procuraduría de Derechos Humanos, Municipalidades en fín podemos decir que en toda institución pública que se nos ocurra hay plazas de este tipo. Es fácil para los funcionarios saltarse los procesos de contratación que existen y decidir por su gente.
Conozco un caso muy cercano de una excelente alumna de la Facultad de Derecho de una de las principales universidades del país. Estudiante con honores, con notas promedio arriba de noventa y cinco puntos y con mucha ética y responsabilidad que ya quisiéramos ver en un montón de vividores y haraganes servidores públicos. Sometiéndose a al proceso de las famosas “convocatorias” que el Ministerio Publico realiza. Al iniciar el proceso, llegó a casi todas las etapas del mismo superándolas con éxito, es decir etapas de conocimientos, procesos y confiabilidad superadas. Sin embargo, al final le notificaron que no es designada y gracias por participar. A la par, una de sus compañeras que ganó los cursos a puro “chivo”, superando más que raspada las clases y de por si, si copia en los exámenes ya sabremos de su ética, pero, como conoce una persona influyente en el Ministerio Público ya está trabajando allí. Este caso no es inventado, es de la vida real pero refleja que en Guatemala no hay meritocracia, no se elige a los mejores, no se designa a los más capaces, sino a los que tienen conocidos, parientes o amigos influyentes. Por eso es que la administración pública y todas las instituciones son deficientes. En las instituciones llegan personas que han comprado títulos, plagiado tesis, inclusive con títulos de Doctores Universitarios otorgados por compadrazgo. Si se examina la hoja de vida de muchos jueces, magistrados y funcionarios públicos se puede ver estas deficiencias graves.
Así las cosas, la administración pública es simplemente una piñata para el gobierno de turno y los funcionarios. Casos como los del Congreso de la República que se ha destapado con una serie de contrataciones injustificadas son de a diario en todas las demás instituciones y por ello, la falta de ética, los transes y la corrupción están a la orden del día. Ya nos imaginamos cómo puede desempeñarse un funcionario o empleado público que llegó por “cuello” a su cargo o un asesor legal que tiene un contrato 029 y el funcionario le pide que le dictamine un caso que no procede pero que necesita el dictamen opinando la procedencia; puesto que llegó sin méritos lo más probable es que haga lo que le dicen porque no puede oponerse o ser independiente sin que le cancelen el contrato o que no le vuelvan a contratar.
Todo esto se evidencia mucho en el Congreso de la República en dónde vemos a los diputados cometer errores garrafales y se supone que tienen asesores jurídicos; como el caso reciente de una diputada que cita a los personeros de una telefónica para que se explique las deficiencias de Claro, cuando en realidad a quien debería haber citado es al Superintendente de Telecomunicaciones, a la DIACO y al Ministerio de Economía que son las instituciones vinculadas con esos servicios. Pero con su flamante asesor hacen toda una serie de estupideces que van desde una citación al Congreso mal hecha, hasta los mamarrachos de decretos que promulgan con solo levantar la mano sin siquiera conocer el contenido de estos porque ni ellos ni sus asesores contratados por compadrazgo, han tenido la gentileza de analizar.
Lo que se ha denunciado esta semana en el Congreso de la República no es nada nuevo, es común en todas las instituciones, habrá que ver si el actual gobernante el señor Arévalo va a seguir la misma senda que sus antecesores es decir hacer piñata de los recursos públicos, no importándoles que los funcionarios nombren a granel a una serie de personas incapaces y no idóneos para los cargos o bien que inicie una reforma sustancial en la administración pública que privilegien los méritos encima de las preferencias individuales. Una buena manera de hacer esto, será tener voluntad política para que, en la administración pública al menos, y en el Congreso de la República en donde se tiene el control en la Junta Directiva se inicie una verdadera limpia de estas plazas y se proceda a hacer lo correspondiente, una nueva ley para el servicio civil del Organismo Ejecutivo, de otra manera simplemente el señor Arévalo ha vendido humo a la población que lo eligió porque hay que recordar que su bandera es la lucha contra la corrupción y el asunto de esta piñata de recursos públicos deberá parar ya que si no seguirá la senda de sus antecesores tan corruptos, desvergonzados y ladrones.

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