OpiniónColumnas

Movimientos sofistas: Retórica sofista

Anotaciones

Los hombres se engañan al creerse libres, y el motivo de esta opinión  es que tienen conciencia de sus acciones, pero ignoran las causas por las que son determinados;  por tanto, lo que constituye su idea de libertad es que no conocen causa alguna de sus acciones.
Baruch Spinoza

El hombre es la medida de todas las cosas: de las que son, en cuanto son; y de las que no son, en cuanto que no son.
Protágoras de Abdera 

Sócrates y Protágoras fueron filósofos contemporáneos de la antigua Grecia, con corrientes de pensamientos opuestos,  para los Sofistas; la retórica y la persuasión eran más importantes que la búsqueda de una verdad absoluta y, para Sócrates y Platón era encontrar la verdad absoluta dentro del alma y, acusaban a los sofistas de usar falacias, de manipular el lenguaje para convencer.

En estos tiempos de aparentes cambios, seguimos para estar en el mismo punto, con repeticiones, retóricas en campos de la cultura que nos “venden” modas conceptuales para todos los gustos que satisfagan sin discusiones y, así; los rituales personales “mío” propios creativos cuan porosos se mantienen como hasta hablar, amar, comer, escribir…están sujetados por los entornos tecnológicos, sociales y espirituales del “pater” algoritmo, inteligencia artificial, eróticos chatbots, las post verdades …

Hoy, todo se vale y mejor se arriman a “influencer” y a juro “existir” en redes; en torno a la paz, recuerdo, cuando berreamos acompañando a las tías hippies, en resacas de trovas, algo de pan, tierra, hongos, aromáticas en torno a la paz, -como la de Vietnam, matanzas de matanzas en el Cono sur, “desaparecidos”, guerras del Oriente medio – y ahora, las guerras están mediatizadas, en “tendencia” con masacres de niñas y niños de Palestina con más horrores, masacres etnocidios. Realmente, existen más de cien guerras y, no dan nota los movimientos de paz, matanzas de campesinos, aborígenes, de migrantes, periodistas, mujeres, gays, de niñez negra y mestiza… “king Trump” marca las pautas en las guerras con sus diferentes niveles y gustos como a las  de  Cuba, Venezuela, Iran, Pakistan… mientras el Papa estadounidense peruano, lanza una cruzada por Europa y, “abraza” a migrantes, carga niños negros y, cumple los viajes del Papa Francisco (dicen que no hay peor cuña que del mismo palo).

En fin, ¿Quien le teme a Donald Trump?, porque está guapo y apoyado y es el padrino del mundial de fútbol y, la pelota está en América para los americanos con una FIFA repotenciada en verdes con un super calentamiento global y mental y con el cuatro de julio día de la independencia en sus 250 años; imagino  grandes corceles  o ¿serán tal vez los potros de bárbaros  atilas?  Hay golpes en la vida, tan fuertes… !Yo no sé¡ / golpes como del odio de Dios; como si ante ellos/la resaca de todo lo sufrido/se emposara en el alma…¡Yo no sé!.

Yo sólo sé, que la vida es una fiesta, un “baile inolvidable” y me sostiene “solo usted” con sus ojos violeta en cada respiro y es imposible ver al sol todos los días con acciones, sin eufemismos “wer rastet, der rostet”.

Actualmente se le siente más peso a la retórica sofista y pagamos para estar “buenas, bonitas y buenotas” y eso del repensar, de la “quinta pata del gato”, da pereza mental “que pereza”; lo del libro “Más Platón y menos Prozac” está fuera de moda;  Sócrates con la justicia, el bien, la belleza el que impulsa a indagar “a dar a luz” a partear con preguntas, la dialéctica con el método de la mayéutica les aburre y eso de la sabiduría y la virtud…, siempre da nota, esa frase eterna “Sólo sé que no sé nada”. Mi vecina tiene un perrito chihuahua que se llama Sócrates y, estudió filosofía y eso, de las leyes de la justicia que están conectadas con el orden del universo y el alma humana nos generan interrogantes e imágenes. No comparto sus ideas de la pena de muerte, del orden pragmático y, que más bien hacer el mal nace de la ignorancia, la influencia ambiental, la epilgenética…

Me cuenta que ama a  Protágoras, que las leyes y la moral son acuerdos humanos, cambian según la época, la cultura y lugar de procedencia y, donde se viva.  No existe una verdad absoluta, sino que la verdad depende de la percepción individual, porque el objetivo no es buscar la verdad objetiva, sino enseñar a persuadir y ganar debates -a menudo sin importar si el argumento era verdadero o falso-.  Es cierto la influencia de ese filósofo, Protágoras era conocido por su agnosticismo religioso “respecto a los dioses, no puedo saber ni si existen ni si no existen, ni de que formas son; pues son muchas las cosas que impiden el conocimiento, como la oscuridad del tema y la brevedad de la vida humana”.

El término Sofismo proviene del griego Sophistes, que originalmente significaba sabio o experto. Sofistas eran un grupo de filósofos de la antigua Grecia, siglo V a. C que enseñaban el arte de la persuasión, a menudo sin importarles la verdad objetiva de lo que argumentaban.  Actualmente vivimos incomunicados con un burdel de palabras, maestras de la retórica erótica, pasional, emocional que esconden sus intenciones y domestican al pueblo que esperan salvadores, como políticos populistas, poetas lúbricos o heroínas, mártires de palabras, del discurso, de la lucha mientras, pocos se dan cuenta de sus demonios y se la viven en proyecciones eternas en peleas; “Mis demonios»  nos cocinan  en profundas reflexiones ética y autoéticas – Morin habla de contradicciones internas  y las paradojas que cada ser humano tiene dentro, las cuales son la fuente de nuestra propia libertad-.

El sofismo rinde culto a predadores, sátrapas, populistas, que usan argumentos o razonamientos falsos que se presentan con la apariencia de ser verdadero o válido, su propósito es engañar, confundir o defender algo que es falso utilizando tácticas retóricas ingeniosas, con esa relatividad manipulada “el hombre es la medida de todas las cosas” sin verdades absolutas ni universales, sino que todo depende de la percepción y perspectiva de cada individuo. Se busca la persuasión en todo momento en el orden del discurso en lugar de buscar una verdad objetiva como hacían los filósofos clásicos, que enseñaban a sus alumnos  a defender cualquier postura y convencer con la reflexión del conocer y entender. A parir nuestras propias ideas.

Mientras Sócrates buscaba verdades objetivas y eternas, los sofistas promovían ideas de relativismo y subjetivismo, según las cuales, cada persona decide por si misma que es lo verdadero, lo bueno y lo bello.

Todos los espacios, lugares, momentos nos someten  con dulces ideas, desde “la panza”;  doblegan con ideas bonitas, aceitadas que manipulan el lenguaje, distorsionan datos o apelan a las emociones para persuadir a las masas y ganar elecciones o debates, sin importarles la coherencia lógica. Abundan en las redes sociales especialistas que emplean tecnicismos y usan vacíos legales, para defender posturas indefendibles o justificar acciones moralmente cuestionables.

Los politiqueros, charlatanes, artistas “salvadores” se parecen tanto a políticos al repetir  Yo soy uno de ustedes contra los poderosos son goles para la hinchada descarriada que, ve por todo lado confrontaciones; el balón “polariza”…  me viene la imagen del fuhrer und reichskanzler con el triunfo del atleta Jesse Owen y le fue peor en los Estados unidos con su presidente en campaña.

Estamos en medio de candelas y ¿qué hay detrás del telón del mundial de fútbol? ¿Nacerán más santos, mártires o quemas de brujas o brujos…?

El truco del balón espejo, con dioses, diosas y semidioses nos cocina y  divide a la sociedad en dos bandos enemigos para que la gente pelee entre sí, mientras el líder acumula poder sin resolver los problemas de fondo con nuevos reinados…

“Mi libertad termina donde empieza la de los demás”, todavía nos funciona; como la libertad de elegir su propia actitud ante el sufrimiento nos decía, Viktor Frankl que vivió en los campos de concentración e inspira un ápice de libertad y creo o siento más a la Resistencia ancestral con el cuido a la Pachamama, identidad, frente al colonialismo. 

Area de Opinión
Libre emisión del pensamiento.

Ana Anka

Ana Anka (Lima, Perú, 1955), residente en Venezuela. Soy escritora, poeta, articulista, promotora cultural, editora, Psicóloga, locutora, he sido profesora de psicología de la Universidad de Oriente, Núcleo Monagas y Psicóloga en Educación Especial de la Zona Educativa del estado Monagas. Desde 1992 vivo en Maturín, Monagas, Venezuela. Entre mis libros publicados figuran: Ensayos y compilaciones (1987) Mimetismo Pendular. Huídos de Saturno, (1999). Eros y pedagogía (2005), Batería de poetas Avanzadoras (2014), Anacópula, (2017). Desde el mismo punto, (2018). Mis libros los he presentado en ferias internacionales de libros de Venezuela, Costa Rica, Panamá, Cuba y Perú.

Avatar de Ana Anka