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Noviembre: de noveno mes a décimo primero

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El más antiguo calendario romano era lunar-solar. Tenía 304 días; y se dividía en10 meses. Se conjetura que tuvo su origen en el calendario lunar griego, que, a su vez, tuvo su origen en el calendario lunar babilónico. Según la leyenda, fue instituido en el año 738 antes de la Era Cristiana por Rómulo, primer rey de Roma (que gobernó entre los años 753 y 716 antes de la Era Cristiana).

El nombre de cada uno de los cuatro primeros meses era Martius o Marzo, Aprilis o Abril, Maius o Mayo; y Junius o Junio. Martius aludía a Marte, dios de la guerra. Aprilis aludía a Afrodita, diosa del amor, la belleza y la fertilidad. Maius aludía a Maia, diosa de la primavera. Junio aludía a Juno, reina de los dioses, del hogar, del matrimonio y de la mujer. El nombre de cada uno de los seis meses siguientes era Quintilis, que significaba quinto; Sextilis, que significaba sexto; September, que significaba séptimo; October, que significaba octavo; November, que significaba noveno; y December, que significaba décimo.

El segundo rey de Roma, Numa Pompilius (que gobernó entre los años 715 y 672 antes de la Era Cristiana), agregó dos meses, que sumaban 50 días. El año tuvo, entonces, 354 días. Los meses agregados fueron llamados Januarius o Enero, que fue el primer mes del año; y Februarius o Febrero, que fue el último. Januarius aludía a Jano, dios invocado en el comienzo de actividades importantes. El primer día de cada mes era dedicado a él. Februarius aludía a Februa, antiguo festival de la purificación.

Por ser Enero el primer mes, el mes Quintilis ya no fue el quinto, sino el sexto. Sextilis ya no fue el sexto, sino el séptimo. Septiembre ya no fue el séptimo, sino el octavo. Octubre ya no fue el octavo, sino el noveno. Noviembre ya no fue el noveno, sino el décimo. Y diciembre ya no fue el décimo, sino el décimo primero. Febrero fue el segundo mes a partir del año 452 antes de la Era Cristiana. Entonces el mes Quintilis ya no fue el sexto, sino el séptimo. Sextilis ya no fue el séptimo, sino el octavo. Septiembre ya no fue el octavo mes, sino el noveno. Octubre ya no fue el noveno, sino el décimo. Noviembre ya no fue el décimo, sino el décimo primero. Y Diciembre ya no fue el décimo primero, sino el décimo segundo.

Los antiguos romanos tenían una rara superstición: creían que los números pares eran portadores de maleficios. Precisamente un año de 354 días tenía un número par de días; y para que tuviera un número impar, se agregó un día. Fue agregado a Enero. El año tenía ahora, por consiguiente, 355 días. También por aquella supersticiosa creencia, originalmente todos los meses tenían un número impar de días, excepto Febrero, que tenía 28 días; pero no importaba, precisamente porque en ese mes se celebraba el festival purificador, propicio para evitar maleficios. Los meses Marzo, Mayo, Julio y Octubre tenían, cada uno, 31 días. Enero, Abril, Junio, Agosto, Septiembre, Noviembre y Diciembre tenían, cada uno, 29 días.

Un año de 355 días era menor que el año solar. La diferencia equivalía aproximadamente a 10 días y 6 horas. Entonces, en determinado tiempo, ya no había correspondencia entre calendario lunar y sucesión de estaciones climáticas del año. Con el fin de que la hubiera, se intercalaba un nuevo mes, cada dos años. Quienes debían intercalarlo eran los pontífices, que eran autoridades religiosas, miembros de un colegio presidido por un Pontifex Maximus o Supremo Pontífice. Empero, los pontífices, por motivos políticos, intercalaban tres meses cada cuatro años; y resurgía la no correspondencia entre calendario lunar y sucesión de estaciones.

En el año 46 antes de la Era Cristiana, el cónsul y dictador perpetuo Julio César solicitó al astrónomo y matemático griego Sosígenes, proponer un nuevo calendario romano, que pudiera regir no solo en Roma, sino en todos los territorios sometidos a ella, y que no pudiera ser alterado por los pontífices, ni requiriera periódicamente días o meses adicionales con el fin de que correspondiera a la sucesión de estaciones. Sosígenes propuso un calendario solar, en el cual el año tenía 365.25 días. Julio César aprobó ese calendario, que fue llamado juliano. Julio César lo decretó en el año 46 antes de la Era Cristiana. Comenzó a regir el 1 de enero del año 45 antes de esa misma era. Este año tuvo 445 días. Los días adicionales corrigieron el error del abolido calendario lunar-solar.

En el año 44 antes de la Era Cristiana, el mes Quintilis (que era el séptimo mes) fue denominado Julius (nombre del cual deriva Julio), en honor a Julio César. En el año 8 antes de esa misma era, el mes Sextilis (que era el octavo mes) fue denominado Augustus (nombre del cual deriva Agosto), en honor a Augusto, el primer emperador romano.

El calendario juliano incurría en un error de un día en cada período de 128 años. En el año 1582 de la Era Cristiana, cuando se había adelantado diez días, fue sustituido por un calendario decretado por el papa Gregorio XIII. Este calendario incurría en un error de un día en cada período de 3,300 años. Los diez días fueron eliminados del mes de octubre de aquel mismo año. En ese calendario, Noviembre conservó el estatus de mes décimo primero, aunque su nombre significara noveno mes.

Hubo emperadores romanos que cambiaron el nombre de los meses. Por ejemplo, Calígula llamó Germanicus (un notable militar romano) a Septiembre. Nerón llamó Neroneus a Abril, Claudius a Mayo y Germanicus a Junio. Domiciano llamó Germanicus a Septiembre, y Domitianus a Octubre. Finalmente prevaleció el nombre original de los meses: Januarius o Enero, Februarius o Febrero, Martius o Marzo, Aprilis o Abril, Maius o Mayo, Junius o Junio, Julius o Julio, Augustus o Agosto, September o Septiembre, October u Octubre, November o Noviembre, y December o Diciembre.

Post scriptum. El calendario juliano original no dividía el mes en semanas. La división fue introducida por el emperador Constantino I, en el siglo IV de la Era Cristiana. Probablemente la división del mes en semanas se originó en Babilonia, cuyo calendario lunar dividía el mes en cuatro partes, de siete días cada una.

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