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Otro 5 de junio sin pena ni gloria en Guatemala

Lugar Hermenéutico

Desde 1972, el mundo celebra cada 5 de junio, “El Día Mundial del Medio Ambiente”, fecha dedicada a la reflexión sobre la protección y cuidado del patrimonio natural, ésta es una fecha emblemática, pues marca el punto de inflexión en la ansiada búsqueda de la interrelación del ser humano con los diversos ecosistemas que le rodean.

Desde su establecimiento, hace más de medio siglo, se marcó el principal antecedente, desde el cual se han generado a nivel mundial, regional y a lo interno de los Estados diversos instrumentos cuyo objeto es la protección de los recursos naturales.

En nuestro país, se declaró el 5 de junio de cada año como: Día del Medio Ambiente, bajo el Decreto 36-96 del Congreso de la República, con el fin de que autoridades estatales y todos los sectores realicen actividades en pro del medio ambiente, sin embargo, como muchas fechas importantes, esta paso desapercibida para una sociedad que crece económicamente esquilmando sus recursos naturales y para autoridades que sin ninguna orientación estratégica se perdieron en el laberinto de la burocracia gubernamental y la inoperancia. 

Sin embargo, desde múltiples organismos especializados en materia ambiental, la comunidad científica alerta sobre los diversos riesgos que atentan con los diversos ecosistemas, en este sentido el 5 de junio de este año, se celebró bajo el lema “Sin contaminación por plásticos”, como un llamado a la reflexión profunda y a una acción decidida frente a una de las crisis más urgentes de nuestro tiempo, como lo es el manejo responsable de los residuos y desechos. 

Sólo en el tema del plástico, se estima que la humanidad produce anualmente más de 430 millones de toneladas de plástico, de las cuales dos tercios son productos de vida corta que pronto se convierten en residuos, sin un debido tratamiento o reúso, los micro plásticos han sido encontrados en toda la cadena alimentaria, desde lombrices hasta seres humanos, generando preocupación por una posible contaminación generalizada,  los microplásticos (partículas plásticas cuyo diámetro es inferior a 5 mm) invaden los alimentos, el agua e incluso el aire.

Se estima que las personas ingerimos más de 50.000 partículas de plástico cada año, e incluso muchas más, si se tienen en cuenta las partículas inhaladas. Los productos plásticos de un solo uso que resultan desechados o quemados no solamente perjudican a la salud humana y la biodiversidad, sino que igualmente contaminan todo tipo de ecosistemas, desde los picos de montaña hasta el lecho marino.

Para resolver esta crisis, es necesario que los gobiernos, el sector privado y demás partes interesadas amplifiquen e implementen medidas efectivas, que vayan más allá de campañas publicitarias o de reglamentaciones sin sustentación técnica.

La Gestión Integral de Residuos y Desechos, La Ley de Aguas debe ser tomadas con carácter de urgencia en el país, así mismo las reformas legales que el Ministerio de Ambiente necesite, para que deje de ser una oficina de tramites de licencia ambiental y verdaderamente cumpla con su papel rector en el cuidado y protección del patrimonio natural del país. 

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