
¿Repetirá el Partido Revolucionario Moderno (PRM) o tienen oportunidad los partidos opositores?
En la República Dominicana, ya han transcurrido dos años y diez meses desde que el PRM llegó al poder, a once meses de las elecciones, ¿Se van o repiten? Esta es la pregunta que se hace una gran parte de la población dominicana. Con los números favorables que le dan los organismos internacionales a la gestión de Luis Abinader en materia de crecimiento económico, esto a pesar del alto costo de los precios de los productos de la canasta básica, el alto índice de violencia e inseguridad que se vive, un 71.8% de la población dijo estar de acuerdo con las acciones encaminadas por las autoridades para atacar esta última problemática. Lo que coloca al PRM en una posición de ventaja frente a sus opositores. Más si a esto se le agrega estar en el poder y manejar las nóminas públicas, que, de una manera directa o indirecta, les ayuda.
Aunque sus números han sufrido una ligera baja, Luis Abinader sigue en una posición cómoda, y de presentarse a la reelección lleva una gran ventaja porcentual en relación con el candidato más cercano, el expresidente Leonel Fernández, quien se ha establecido como el opositor de más peso desde su partido, La Fuerza del Pueblo. La posición del presidente es tal, que aún los cinco principales partidos se unan, quedarían por debajo de este en una primera vuelta. Pero esta ventaja no es para que el partido de gobierno se siente a ablandar habichuelas, se requiere de estrategias, primero mantener el voto duro del PRM que representaría el total de inscritos en el partido que para el 2021 correspondía a 1,873,422 militantes, que sin importar el candidato, votarían por el partido, para el 2023, más unos 350 mil nuevos miembros ingresaron a las filas del partido de acuerdo a lo informado en el mes de abril, con lo cual estarían sobrepasando el 2,2 millones de militantes, convirtiéndolo en la mayor fuerza política del país. Segundo, continuar ampliando la militancia, tratar de convertir el porciento de abstención en votos, pero cambiando la táctica, no se puede seguir atrayendo votantes por empleos, el Estado está sobrepoblado. Deben generar confianza, por lo que, tienen el gran reto de crear e implementar políticas públicas reales en materia de generación de empleos, mejora de la educación, apoyo a los programas técnicos, mayor apoyo a las MiPyMEs, política de impacto directo a la agricultura, combate a la delincuencia e inseguridad, mecanismos que ayuden a mitigar los costos de los productos de primera necesidad, en conclusión, tienen diez meses para hacer realidad algunas cuentas pendientes de su plan de gobierno.
El 18 de febrero de 2024, será el gran termómetro para medir la temperatura en materia de política, es la fecha pautada para la celebración de las elecciones municipales, a partir de los resultados se podrá tener una idea de lo que ocurrirá en mayo 19.
De los tres principales candidatos, el que mayor tasa de rechazo genera es la figura del expresidente y líder de la Fuerza del Pueblo, Leonel Fernández, con el candidato del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), y actual Alcalde, Abel Martínez, que no arranca con su candidatura, por más combustible que le coloquen, su lastre mayor es ser el candidato del PLD, partido moralmente destruido y con un prontuario nada positivo, los demás partidos minoritarios sin posibilidad, pues la República Dominicana tiene tradición de votar por partidos grandes, prácticamente el PRM está en un concurso sin oposición, donde sus resultados dependerán de la gestión y de lo aprendido. Abinader tiene el reto de en estos meses que le quedan a su gobierno, “hacer lo que nunca se ha hecho”, pero en términos positivos y que impacte en sentido general a la población dominicana, debe poner el oído y el corazón en el sentir ciudadano y no dar por sentado los resultados de las diversas encuestas que se publican, los aires de triunfalismo nunca han sido positivos.

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