El conocido desencanto de las elecciones
A solo doce días de un nuevo proceso electoral, no parece que pueda surgir ningún evento que pueda destacarse en el futuro como esencial para la historia. No aparece ningún líder que pueda generar encanto en la ciudadanía, nadie capaz de comerse la bronca de realizar cambios que pongan a la patria a caminar. Es un país paralizado. Los mismos estribillos de las agotadas izquierdas y derechas de hace 50 años. Izquierda y derechas que son cada vez más lo que fueron siempre. Lo mismo, cúpulas de arribistas con distintos ropajes.
En la actualidad, las subidas de los tipos de interés internacionales y de la cotización del dólar se convierten en perturbaciones externas que refuerzan las contradicciones internas del país; al no existir modelos capitalistas modernos, es decir, con mercados competitivos y Estados de derecho plenamente funcionando, sino que subsistir sistemas de negociación rentista entre grupos sociales los mecanismos de autorregulación automática, de las crisis, los mercados y los sistemas financieros no están funcionando; los gobiernos, sin rumbo claro

