!Vibradores!
Teorema
Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.
Evangelio según San Lucas, capítulo 23, versículo 34.
Pero si sabiéndolo perseveran, habría que castigarlos con el mayor rigor que la ley permite, porque hay abuso de poder y daño severo a los propietarios de 6.3 millones automotores que forman el parque vehicular. Si los túmulos retardan el tránsito y pueden causar accidentes, los vibradores causan un daño que se va acumulando en el parque vehicular del país.
Cuando un móvil pasa sobre una serie de resaltos, vibra. Si estos están dispuestos a una misma distancia, el móvil puede alcanzar la vibración de resonancia. Intentaré describir la resonancia con un ejemplo: A muchos habrá sucedido que, al perder uno de los plomos puestos para balancear una llanta del automotor, se genera una vibración leve. Conforme aumenta la velocidad. la vibración se intensifica. Cuando la vibración alcanza su punto máximo, se dice que el vehículo ha entrado en resonancia,intuitivamente el conductor reduce la velocidad y el carro reduce su vibración. Se ha salido de la “velocidad de resonancia”. De haber aumentado la velocidad, también habría disminuido la vibración. La resonancia es un método ocasionalmente empleado para demoler edificios (en vez de explosivos), lo que da una idea del daño que puede causar a los vehículos.
Si un automotor pasa sobre una serie de vibradores, como los instalados al subir el puente que del Bulevar Liberación conduce a la Avenida la Castellana, el vehículo vibra. Hay vibradores en muchos sitios de la ciudad y en las carreteras. Al descender de Milpas Altas hacia Antigua hay una gran cantidad de vibradores sobre la carretera. También en el km 12.5 de la Carretera a El Salvador hay una zona de vibradores frente a un campamento de la DG de Caminos. Y así, por muchas partes.
La vibración depende principalmente y en términos sencillos, de la distancia entre los vibradores y de la velocidad del vehículo que transita sobre ellos. No todos los componentes del automotor tienen la misma velocidad de resonancia. Los pasajeros y la carga libre no vibran al mismo tiempo que la carrocería, pero vibran. Los cálculos pertinentes indican que un automóvil puede entrar en resonancia si los vibradores están separados 74 cm y el vehículo viaja a 40 KPH. Si los vibradores están a 111 cm y el vehículo va a 60 KPH también puede haber resonancia. Si los vibradores están a 200 cm de separación y el desplazamiento es a 110 KPH habrá resonancia. Y si los vibradores están a 300 cm de separación y el vehículo va a 160 KPH la resonancia sucederá.
No es necesario que el automotor entre en resonancia para que se deteriore. Si pasa frecuentemente sobre vibradores, habrá daño y desgaste que se irá acumulando lenta y persistentemente, con daño acumulativo. El sistema de suspensión es la parte del vehículo más afectada. En los amortiguadores se degrada el aceite interno, se desgastan los sellos, se generan fugas y se reduce la capacidad de amortiguación causando rebotes excesivos, pérdida de estabilidad y mayor distancia de frenado. Los resortes sufren fatiga cíclica, pérdida gradual de altura, debilitamiento y eventual fractura.
Lo que sigue es una exposición detallada del daño causado por los vibradores a los automotores. Debo confesar que sé muy poco, casi nada, de la mecánica de los vehículos. Cuando he levantado el capó de mi carro he sentido frustración. Pero las aplicaciones de Inteligencia Artificial saben mucho. En realidad lo saben todo. Así que les pregunté. Aquí solo me limito a reproducir sus respuestas.
Daño en los automotores causado por los vibradores
Amortiguadores: El impacto constante obliga al amortiguador a trabajar excesivamente, lo que puede romper los sellos internos y provocar fugas, perdiendo su capacidad de absorción. Las bases del amortiguador se revientan o desgastan prematuramente causando ruidos de golpeteo al pasar por cualquier irregularidad. El pistón interno puede deformarse o desgastarse, provocando que el amortiguador llegue al límite de su recorrido.
Bujes de suspensión: Se resecan, agrietan o rompen debido a la alta frecuencia de vibraciones y al movimiento vertical excesivo, provocando que las ruedas pierdan su alineación, causando, vibraciones en el volante y una dirección inestable. Al fallar la goma del buje, las piezas metálicas chocan entre sí y aceleran el desgaste de los brazos de control.
Muelles helicoidales: La sobrecarga y el rebote rápido causan que el resorte pierda su capacidad elástica, provocando que el auto se asiente y pierda altura libre al suelo.
Piezas de caucho se deforman y agrietan, aparecen ruidos, holguras, vibraciones en el timón y la cabina. Hay desgaste en las articulaciones, juego en la dirección y desalineación.
Daño en la estructura: sucede lentamente, los impactos diarios causan microfisuras, aflojamiento de soldaduras, crujidos interiores y vibraciones permanentes. Se desalinean las puertas, hay ruidos en el tablero y deformaciones en el piso.
Neumáticos y ruedas: Los vibradores generan cargas verticales altas en las llantas y las ruedas causando un desgaste irregular, deformaciones laterales, daño en los cinturones radiales y que aumente la posibilidad de que se separen las capas. Los rines también sufren: dobladuras, microgrietas y pérdida de balanceo.
Dirección: La dirección recibe impactos longitudinales y verticales que causan desgaste de cremallera, juego en terminales, pérdida de alineación frecuente. El volante puede comenzar a vibrar incluso a velocidades normales.
Componentes secundarios: El escape es muy vulnerable a la vibración. Hay fisuras, rotura de soportes, cargadores del motor y la transmisión. El movimiento oscilatorio repetido: endurece el caucho, provoca vibraciones y acelera las fallas.
Interior del vehículo. Con los años aparecen plásticos flojos, ruidos, aflojamiento de tornillos, fatiga de conexiones eléctricas.
Efecto acumulativo. El fenómeno importante no es un gran daño aislado, sino la repetición constante. Por ejemplo: 20 vibradores diarios, 300 días al año, en 10 años, equivalen a 120,000 ciclos severos de suspensión.
En términos prácticos, un automóvil que atraviesa vibradores agresivos diariamente suele presentar varios daños prematuros: amortiguadores dañados, bujes agrietados, ruidos de suspensión, desalineación frecuente, desgaste irregular de llantas, crujidos interiores.



