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Colapso de la red vial, resultado lógico del cáncer de corrupción e ineptitud

Barataria

Para nadie es un secreto el estado real de las carreteras en Guatemala.  Todo el país tiene serios problemas en la red vial.  Citamos por vías principales algunas como la Autopista (¿?) a Escuintla, el Puente Nahualate, el Puente Colorado en la Carretera que dirige a El Salvador en Jurisdicción de Jutiapa.  Estos no son los únicos daños a la infraestructura vial, también hay otros que según el Colegio de Ingenieros de Guatemala solamente en en la costa sur hay otros puentes con riesgo de colapso.  Además de rutas principales, hay otra serie de daños a toda la infraestructura vial en todo el país.

Es no solo estúpido sino hasta ridículo culpar al actual gobernante, el señor Arévalo del colapso de la red vial de todo el país.  Las razones saltan a la vista debido a que tomo posesión en enero del año en curso, es decir que no tiene ni siquiera un año de estar en el poder.  Lo que si se le debe achacar al señor Arévalo es que su ineptitud y la de su equipo de gobierno salta a la vista. La incapacidad para poner orden y erradicar de tajo las mafias en el Ministerio de Comunicaciones ha sido la marca personal de un gobernante que no se sabe exactamente a dónde dirige el país.  Era previsible que cualquier gobernante va a tener problemas con cuatro ministerios que son los que más se les ha achacado corrupción a lo largo de los últimos veinte años:  El Ministerio de Comunicaciones, El Ministerio de Salud Pública, El Ministerio de Educación y el Ministerio de Desarrollo Social.  En realidad la corrupción es generalizada en toda la administración pública y los demás ministerios de Estado no se salvan de ella, pero lo de los ministerios anteriormente nombrados es obscena.

Así, al llegar al poder, el señor Arévalo nombró como Ministra de Comunicaciones a un personaje oscuro que ni siquiera tomó posesión debido a que enfrentó una seria oposición por su vinculación con las mafias ya enquistadas en el Estado.  Luego llegó la señora Jazmín De la Vega, quien inició un procedimiento para determinar las deudas de arrastre en contraposición con el avance de las obras, sus denuncias fueron importantes porque denunció el poco avance de las obras de Calzada Roosevelt y de Avenida Petapa, en donde se habían clavado la mayor parte del dinero, con avance casi nulo y que querían si o sí que les pagaran el resto para empezar a trabajar.  Al final, su denuncia y la “falta de obediencia” al Presidente que le dio una lista de constructores a los que se les debía pagar haya o no avance en las obras; lista esta, elaborada por el Ministro de Finanzas Jonathan Menkos y autorizada por el mismo presidente, daban prioridad a unos sobre otros aunque sus obras no estuvieran avanzadas.  Esta “desobediencia” le costó el puesto a la Ministra De la Vega con todo lo que significó una serie de dimes y diretes en las que el señor Arévalo salió mal librado porque se evidenció el trafico de influencias que ejerció en el Ministerio de Comunicaciones para que se pudiera pagar sin seguir los procesos administrativos.

Como, es característico en el gobierno del señor Arévalo, la ineptitud reina, se procedió a nombrar como Ministro de Comunicaciones al señor Felix Alvarado, este personaje tiene como gran merito en el CV el haber sido financista del partido Semilla, no tiene experiencia en Administración Pública y además de ello tampoco tiene conocimientos de Ingenieria Civil, sin embargo para el señor Arévalo ello no es importante, sino que se le obedezca en los pagos a los constructores favoritos; así, en nombre de la lucha de la corrupción por la que destituyó a la anterior ministra De la Vega (a la que no encausó nunca porque hablo de anticorrupción pero nunca demostró corrupción en la exministra).  Asi, el señor Alvarado es poco menos que un cero a la izquierda en el ministerio, mucha prensa, muchas redes pero pocos resultados.  Al día de hoy han sido incapaces de restablecer la ruta a Escuintla que colapsó a principios del año.  A la par de este ministro se puso a alguien que no es desconocido en la administración pública pero cuyas actividades siempre han sonado muy raro, el señor Zapata Alamilla quien ya estuvo en la SAT, en el Ministerio de Finanzas como Viceministro y luego llego al Viceministerio Administrativo de Comunicaciones o sea el que se encargaría de la plata, de los pagos; con una salida por la puerta de atrás, el dijo que renunció y el ministerio dice que lo echaron este personaje sale sin razón alguna, lo cual acrecienta la idea de que en el Ministerio de Comunicaciones la corrupción esta tan intacta que ni siquiera se ha tratado de borrar.

La lucha anticorrupción del gobierno del señor Arévalo es un espejismo, es una broma de mal gusto, es una artimaña engañabobos, y sobre todo es falta de honestidad, ética y moralidad del gobernante, porque a la larga en el Ministerio de Comunicaciones se siguen haciendo las mismas prácticas de hace muchos años:  sobrevaloración de obras, pagos por adjudicación, obras sin terminar pero pagadas casi en su totalidad, mala calidad de materiales y al final de cuentas, una red vial que da vergüenza.

Es por ello que es un poco injusto culpar únicamente al señor Arévalo como presidente del país del estado de la red vial, pero su responsabilidad le ha alcanzado por dos motivos fundamentales:  Su ineptitud en el manejo de la crisis vial del país es monumental, porque no ha sabido gestionar las emergencias y, el segundo motivo, es que no ha sido capaz de luchar contra la corrupción y erradicarla de tajo, porque el Ministerio de Comunicaciones con este gobierno es tan corrupto como el gobierno anterior y el anterior, es decir que nada ha cambiado con un nuevo gobierno que se premiaba de anticorrupción, que se decía que estaba contra el “pacto de corruptos” y terminó fortaleciéndolo y que se presentaba con un gobierno de honestos, y en sus cuadros tiene tantos corruptos como el anterior.  ¿Qué diferencia hay entre Arévalo, Giammattei, Morales, Molina, Colom, Berger, Portillo y Arzú?  Ninguno, todos han sido corruptos y han fomentado la corrupción en Ministerios como el de Comunicaciones.  De allí que el colapso de la red vial del país se lo debemos a tantos y tantos corruptos que desde Arzú hasta Arévalo han sido protegidos, ayudados y motivados por los mismos gobernantes que son incapaces de frenar la corrupción porque les rinde réditos, algún día saben que dejarán el poder y algo de dinero tendrán para no volver a trabajar en sus vidas y es allí en donde se fomenta esta corrupción.

Al final de cuentas, todo el colapso que sufre Guatemala en la red de carreteras del país, en educación, en salud y en todos los órdenes es el resultado de años y años en que se ha tolerado, fomentado y promovido por los gobernantes y tantos y tantos funcionarios en contubernio con el sector privado y el grupo de nuevos riquillos que se han clavado dinero público y que sin miramientos han conformado una verdadera estructura criminal que utilizan fondos públicos de las obras sobrevaloradas para enriquecerse y además para corromper el sistema, llegando al colmo de utilizar mucho de este dinero para las campañas electorales es por ello, que este colapso de las carreteras tiene dos características: la corrupción galopante y la ineptitud y con ello así como el actual gobernante, los anteriores son tan culpables de la situación del país en todos los ordenes y es por ello que Guatemala no va a ningún lado porque no funciona institucionalmente, porque están al servicio de grupos que se han enquistado en el poder y su influencia es tal no importa quien llegue al poder, si el presidente de turno no corta de tajo y comienza a deconstruir cada ministerio para limpiar la corrupción empezando por nombrar a personas probas y exponer públicamente a los corruptos y a los corruptores.

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Emilio Estrada

El Doctor Emilio Estrada, es abogado egresado de la Universidad de San Carlos de Guatemala, obtuvo su PhD en Sociología en la Universidad de Salamanca, España, es abogado litigante.

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