
El momento esperado
Tanmi Tnam
La mayoría de guatemaltecos está atenta por la próxima toma de posesión de Bernardo Arévalo y de Karin Herrera como Presidente y Vicepresidenta de la República respectivamente. A partir del 14 de enero de este año 2024, iniciará el tiempo que debería traer algunas transformaciones que la población ha pedido de distintas maneras. Muchos esperan cambios profundos y otros con cierta incertidumbre debido a múltiples factores y actores que desean que nada cambie porque afectan a sus intereses particulares y de sector.
El próximo Gobierno del Dr. Arévalo ha creado expectativas para los próximos cuatro años y siguientes. Los pueblos originarios esperan la concreción de algunos indicadores de cambios que les signifiquen algún beneficio, por ejemplo, que un porcentaje de profesionales pertenecientes a pueblos originarios deberían ser parte del gabinete y directores de instituciones de alcance departamental especialmente en regiones con alta población indígena, políticas públicas interculturales en salud, educación, justicia y respeto a la vida de los defensores de derechos humanos y defensa de bienes naturales. Otros esperan el gran diálogo para el reconocimiento pleno de los derechos colectivos de los pueblos originarios, el cuestionamiento del Estado Colonial y Racista para dar paso a la construcción del Estado Incluyente con base a la representación de los cuatro pueblos de Guatemala. Las autoridades de los pueblos originarios electos por los procedimientos democráticos de las comunidades serán los protagonistas porque llevan el mandato y la representación locales. Es conveniente revisar qué otras expresiones organizativas de los pueblos deben aportar para la construcción de la democracia que necesita el país para los próximos años. Las organizaciones pasajeras que surgen de las coyunturas no siempre manejan objetivos de interés colectivo.
El próximo Gobierno del Doctor Arévalo debe señalar los espacios, los procedimientos y los actores oficiales que apoyen la disminución y eliminación de los hechos de corrupción en todas las entidades públicas de los ámbitos municipal y departamental. Por otra parte, contar con los medios que orienten a la población sobre corrupción, cómo operan los corruptos y cuáles son los hechos calificados de corrupción. Estamos frente la oportunidad de asumir el enfoque de desarrollo que identifique al ser humano y sus distintas necesidades y la conservación de la naturaleza. El plan de desarrollo de los municipios debe atender salud, educación, medio ambiente, cultura y fortalecimiento a los medios de vida locales.
La ciudadanía estará atenta acerca de la actuación del Congreso de la República. Ojalá los diputados del Partido Movimiento Semilla sean leales al partido, no traicionen a sus electores y representados pasándose a otros partidos políticos señalados de corruptos según actuación de sus legisladores. Muchos ciudadanos esperan que diputados electos por primera vez se integren al Movimiento Semilla, pero sin dinero de por medio, solamente iniciativas de ley que lleven soluciones para que los pueblos alcancen mejores condiciones de vida. Cada departamento debe evitar que sus diputados se dediquen a vender puestos de trabajo y a decidir obras públicas. La nueva Directiva del Congreso debe reflejar pluralidad de pensamiento y de hechos y profundidad en las discusiones. Este poder del Estado debe legislar para las mayorías que viven en el olvido.
Los pueblos deben movilizar a sus actores para elaborar propuestas para la transformación de la democracia que necesita Guatemala multicultural y multilingüe.

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