
El secuestro de la USAC traerá sus consecuencias
Barataria
“Hecha la ley, hecha la trampa” reza un refrán popular que es repetido en muchas ocasiones por los abogados y que suele referirse a los desaciertos que muchas veces tienen las normas jurídicas cuando existe algo que nadie lo ve, pero si lo puede usar a su favor. En la Constitución se determinó que la USAC es la única universidad nacional y con ello se le asignó no solo un porcentaje del presupuesto, sino que también una serie de privilegios que incluso le permite no solo ser un orientador político como debería ser la academia, sino que es un actor político que incide en la vida nacional.
Con la USAC se fundó el monopolio de la educación universitaria nacional y con ello se sepultaron las posibilidades de que, al menos por ahora, existan otras universidades oficiales, sino que en los últimos años han proliferado una serie de universidades privadas tanto así que hay universidades serias y de garaje y hasta algunas de cartón que no fueron creadas para fomentar la academia sino que son una especie de “partidos políticos de segundo nivel” que participan en todas las comisiones de postulación y que si de alumnos hablamos hay más en un colegio de barrio.
Hace años la USAC fue referente academia y calidad educativa, pasó por los años oscuros de las dictaduras militares y muchos de sus líderes estudiantiles y catedráticos fueron asesinados, muchos desaparecidos y muchos fueron exilados. En ese tiempo la USAC tenía valores, representaba los intereses del pueblo, criticaba al gobierno con propuestas serias y también reconocían cuando se hacía bien las cosas. Si leemos algunos de los análisis de aquellas épocas podemos darnos cuenta que eran trabajos serios hechos por investigadores muy preparados y algunas de las propuestas de esas épocas aún están vigentes al día de hoy.
Al día de hoy la USAC no es ni la sombra de aquellos años, una serie de oscuros personajes se dedicó a hacer de la gloriosa y tricentenaria universidad en un mamarracho y nido de corruptos y ladrones. Cuando alguien se gradúa de la Universidad de San Carlos de Guatemala primero dedica su trabajo de tesis a la USAC y luego jura o promete “defender la autonomía universitaria”. Muchos de los que hicieron ese juramento ahora simplemente son los que han destruido la USAC, le han robado los recursos, han destruido la calidad educativa y ahora mismo todo va para peor con las movidas políticas que le están haciendo.
Desde hace años un grupo de profesionales se coordinaron con fuerzas oscuras para asaltar cual viles ladrones a la USAC, manipularon elecciones, llegaron al poder en las diferentes facultades y fueron dando paso a un grupo de profesores sin experiencia, sin preparación, pero con la mirada puesta en apoyar al decano de turno. Así, empezamos a ver cómo los decanos hasta se reelegían y luego llegaba otro “del mismo grupo” a continuar con los proyectos, estos proyectos nada tenían que ver con la educación superior y la academia, sino son proyectos políticos. La facultad de derecho es un ejemplo claro de lo que escribo, dada la gran incidencia política que le otorga la Constitución y la Ley de Comisiones de Postulación, tiene una importancia muy grande. Además de ello, el Colegio de los profesionales de derecho tiene también incidencia política entonces hay mucho en juego.
En la USAC ya no hace falta mucho que ver, hemos visto en facultades como la de Derecho, Decanos que han llegado sin tener prácticamente bagaje de ningún lado, no son académicos, tampoco buenos profesores, pero tienen el apoyo político. Llegan y hacen una serie de cambios especialmente en lo que se refiere a los profesores nombran por compromisos a muchos profesores interinos, casi se puede decir que ya van quedando pocos profesores titulares porque al nombrar interinos que cada semestre firman contrato, están a merced del Decano que, les obliga a promover el voto para determinado candidato y también a financiar las campañas con donativos obligados. Ahora mismo, el decano de derecho ya va por su segundo periodo siendo un personaje impresentable.
En la rectoría ya hemos tenido un ejemplo con Estuardo Galvez, Rector por dos periodos consecutivos en los cuales la USAC en lugar de avanzar retrocedió décadas y la receta para cooptar el poder ha sido muy bien aprendida por el actual Rector Walter Mazariegos, que va camino a su segundo periodo y, sin importarle nada ya ha empezado a manosear la legislación universitaria para afinarla a su favor. Mazariegos llegó a la Recotoría en una cuestionada elección, tanto así que la designación que realizaban los electores se dio en el Parque de la Industria en una de las más bochornosas elecciones universitarias que se conocen.
La USAC ahora mismo se encuentra en una situación deleznable, se encuentra realmente en manos de un grupo de personas inescrupulosas que lo que menos les importa es la academia, no les importa la investigación, el saber, sino que tienen a la USAC un satélite político para incidir en aquellas elecciones importantes como la de un Magistrado titular y un suplente para la Corte de Constitucionalidad, además de eso el Rector será quien presida la Comisión de Postulación para elegir magistrados del Tribunal Supremo Electoral y con ello, además el Decano de la Facultad de Derecho tiene a su cargo otras tareas de elección como son la de participar en la elección de Fiscal General, Tribunal Supremo Electoral, Contralor General de Cuentas, etc.
Asi las cosas, el secuestro de la USAC trae serias consecuencias políticas para el país, su participación decisiva plantea una forma de cooptar al Estado también porque la designación que se haga de autoridades este año será decisiva para el futuro del país. Aquellos profesionales que se han prestado a tanta marufia, que dejaron atrás su juramento y que se olvidaron de que, por no tener suficientes recursos económicos, la USAC fue su casa de estudios, fue el lugar que les permitió, con sus esfuerzos claro, llegar a graduarse de una carrera universitaria pagando en muchos casos menos de 15 quetzales al mes y que ahora que son profesionales le han dado la espalda a la USAC permitiendo que aquellos que nunca estudiaron con los valores universitarios se hagan del poder de esta casa de estudios,
En realidad, hay que ser muy caradura para ser como Estuardo Gálvez, Walter Mazariegos o Henry Arriaga para mencionar algunos porque son muchos, pero como estos que la USAC les tendió la mano para que salieran del lugar en donde no serían nada sin tener una carrera universitaria y que ahora traicionen estos valores. Ya se les olvidó el dicho “Id y enseñad a todos” porque ahora, quizá su dicho sea “Id y engañad a todos”. La USAC vive horas de verdadera oscuridad, si algún día alguien pensó que la época del oscurantismo no llegaría a la academia, porque se supone que fue el deseo de saber lo que hizo que aquella aciaga época medieval terminara, en la USAC, hay una gran necesidad de abrir los ojos y ver que se esta convirtiendo a esta casa de estudios en una verdadera casa de Alí Baba, con la diferencia que Alí Baba es un cuento, pero lo que estamos viendo en la USAC es una realidad.
Por último, me parece una verdadera vergüenza que sean los círculos académicos los que se comporten como verdaderos borregos en las elecciones que se hacen en la USAC o en los Colegios Profesionales, yendo tras aquel que les da un plato de carnitas, un trago o una canasta. Resulta por demás estúpido ver y creer que, votando por el de todos, el que nos conviene aunque sea un vil ladrón, un ignorante o un corrupto y mañoso vamos a mejorar. Esto es claro, porque son profesionales universitarios y estudiantes los que corren a las urnas en estas elecciones y que se supone que porque han estudiado ya tienen un conocimiento más claro de la situación nacional.
Por ello mi mensaje ahora va para toda la comunidad universitaria y profesional, todos los estudiantes de la USAC y todos aquellos profesionales graduados de la USAC, todos los profesores titulares o interinos que enseñan: Sean coherentes con la educación que se les ha brindado en la Universidad de San Carlos, sean coherentes con los valores universitarios, no sean mediocres, hay que rescatar a la Tricentenaria Universidad de San Carlos de Guatemala, antes de continuar traicionando a esta casa de estudios mediten y cambien de parecer para lograr que la USAC sea lo que era antes un centro del saber. Porque sino, a la USAC le espera la decadencia y la vergüenza. “Id y Enseñad a Todos”.

Le invitamos a leer más del autor:
Descubre más desde El Siglo
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.



