
Fiesta cívica por la dignidad en Guatemala
Poptun
La democracia es un sistema en constante evolución, y en ocasiones nos sorprende con giros inesperados.
Una de esas sorpresas políticas inesperadas lo constituyó la primera vuelta de las elecciones generales, celebrada el 25 de junio de 2023, a la que se le empieza a denominar, como la fiesta cívica por la dignidad en Guatemala. El candidato Bernardo Arévalo, del partido Semilla, pasó a la segunda vuelta electoral, desafiando las expectativas, las encuestas y colocándose en una posición privilegiada para luchar por la presidencia del país.
Esa sorpresa electoral ha constituido un momento de alegría y optimismo para miles de guatemaltecos, porque se vislumbra la posibilidad de un cambio real y significativo en la política y en la sociedad guatemalteca.
La sorpresa ha provocado una amplia sonrisa en distintos guatemaltecos que tienen la esperanza y la renovada fe en un futuro prometedor para nuestro país, derivado que ha estado sumido en una crisis de corrupción y desgaste institucional. El “Pacto de Corruptos” ha secuestrado y se ha mantenido en las instituciones del Estado, incluyendo la Corte de Constitucionalidad, la Corte Suprema de Justicia, el Ministerio Público, entre otras, lo que permite la corrupción, la impunidad y a la vez erosiona la confianza de los ciudadanos en el sistema político.
Sin embargo, el sorprendente ascenso de Bernardo Arévalo en la contienda electoral ha dado un giro a esa realidad. Su promoción desafió las encuestas y pone de manifiesto que los guatemaltecos están dispuestos a apostar por una alternativa que rompe con el status quo. El rechazo al actual sistema político, y el mensaje de cambio y justicia caló hondo en una población cansada de la corrupción, la impunidad, tráfico de influencias, la falta de transparencia y de rendición de cuentas.
El 25 de junio de 2023, se transformó en la Fiesta Cívica por la Dignidad en Guatemala, porque miles de ciudadanos despertaron de su apatía política para unirse en apoyo a una nueva esperanza. La Fiesta Cívica por la Dignidad en Guatemala, equivalentemente obedeció a la necesidad y al reclamo de la mayoría de la población guatemalteca para vivir en un país donde prime la justicia y la igualdad.
La sorpresa electoral es también un claro llamado de atención para aquellos políticos que han utilizado su poder en beneficio propio en lugar de servir a la población, y al mismo tiempo un rechazo a aquellos mensajes de odio contra personas con diferentes perspectivas políticas, condiciones sociales, origen étnico, entre otros. Este fenómeno revela la indignación de la ciudadanía ante la falta de ética y la intolerancia que han mostrado algunos representantes políticos. Es una señal que la población está cansada de la polarización y la discriminación.
El sorprendente segundo lugar de Bernardo Arévalo en las elecciones generales presidenciales, sin lugar a dudas, simboliza un despertar de la conciencia ciudadana que demanda un cambio hacia una Guatemala inclusiva, próspera y sostenible, donde el bienestar de todos sea una realidad palpable.
Es importante destacar que el ascenso de Arévalo en la primera vuelta electoral, demuestra que los pronósticos y las encuestas no son determinantes absolutos, sino que es la voz de la gente que tiene el poder de transformar la realidad porque la verdadera fortaleza de una democracia radica en la participación ciudadana y en la capacidad de los ciudadanos para influir en los destinos de su nación. Dicho ascenso puede representar un primer paso hacia la profunda metamorfosis que muchos anhelan para Guatemala.
Sin embargo, los guatemaltecos también deben tener cautela y ser conscientes de que se avecina una segunda vuelta electoral sumamente difícil. Y que la historia nos ha enseñado que los corruptos que operan en diferentes niveles del gobierno y la sociedad, se unen para protegerse y que harán todo lo necesario para que prevalezca su control político y económico para impedir la rendición de cuentas y la aplicación de la justicia.
Por lo tanto, ante este panorama, la participación ciudadana es un pilar fundamental en la construcción de una sociedad justa, transparente y equitativa y por eso cada uno de los guatemaltecos tiene un rol importante que desempeñar en la transformación de Guatemala ejerciendo el derecho al voto en la segunda vuelta electoral.

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