OpiniónColumnas

Historia, No, Memoria (2)

La Otra Cara

La manipulación de nuestra historia reciente

Segunda Parte. El Foco Guerrillero De Concúa, marzo, 1962.

El ingreso triunfal de Fidel Castro a la Habana en enero de 1959 al mando de los grupos guerrilleros que habían luchado contra el régimen de Fulgencio Batista conmocionó a toda la izquierda latinoamericana, el impacto de la toma del poder por la vía armada sacudió los cimientos de todos los marxistas del continente y del mundo abriendo un debate sobre las vías a ser utilizadas en adelante.

Los teóricos dirigentes basados en la doctrina del Partido Comunista de la Unión Soviética –PCUS-, se enfrentaron a un dilema: optar por la vía armada o continuar con su línea de masas, esa era la disyuntiva. Inmerso dentro de esta catarsis se encontraba el coronel Carlos Paz Tejada, retirado de las filas del Ejército de Guatemala luego de la caída de Árbenz Guzmán.  Paz Tejada había tenido una trayectoria que lo había llevado a ocupar diferentes puestos en la Institución Armada y la administración pública hasta que fue nombrado como jefe de las Fuerzas Armadas durante el gobierno de Juan José Arévalo -1945-1951- y Ministro de Comunicaciones del Gobierno de Árbenz (1951-1954). 

Paz Tejada había regresado a Guatemala en enero de 1959 desde El Salvador hacia donde había huido en 1954 luego del ascenso al poder del coronel Carlos Castillo Armas. Desde el Salvador había participado en acciones conspirativas en contra del Gobierno de Castillo Armas, que habían finalizado con el magnicidio de este. Ya en Guatemala, también participo en la conspiración de La Sociedad del niño Jesús que fraguo el levantamiento armado en contra del gobierno de Ydigoras Fuentes, y culmino con el Movimiento del 13 de noviembre de 1960; de este movimiento Paz Tejada fue finalmente marginado por haber demostrado una obsesiva admiración hacia la revolución cubana y sus dirigentes haciendo énfasis en la forma en que había triunfado. Su formación militar le advertía que la Guerra de Guerrillas -con toda su complejidad- era un instrumento de lucha válido para la toma del poder en nuestro país.

En el mes de diciembre de 1960 se lo recalcó al Teniente Marco Antonio Yon Sosa, cuando se encontraron en El Salvador luego del fracaso de la rebelión del 13 de noviembre; algunas semanas antes de esta conversación Paz Tejada había sido invitado a una reunión convocada por dirigentes del Partido de Unidad Revolucionaria –PUR- y del Partido Comunista -PGT-; pero asistió en su representación Julio Rodríguez Aldana uno de los pocos civiles participantes del 13 de noviembre con quien mantenía permanente relación. Durante la reunión clandestina los dirigentes comunistas Bernardo Alvarado Monzón, Huberto Alvarado y Mario Silva Jonama, presentaron un informe y análisis sobre la revolución cubana y le expresaron a los dirigentes del PUR, Julio Camey Herrera y Alfonzo Bauer Paiz que a un delegado del PGT enviado en misión especial a la Habana, -coronel Paz Tejada, amigo personal del Ché- le había sido trasladada la oferta paraentrenar en guerra de guerrillas a un contingente marxista guatemalteco.

Ambos grupos políticos decidieron aceptar la oferta y enviar militantes del PUR y del PGT a dicho entrenamiento. Tomada la decisión, vía México arribaron los futuros terroristas a la Habana en febrero de 1961. El 9 de marzo ambas organizaciones dieron un viraje estratégico a su posición habitual orientada por Moscú, definiendo la lucha armada como la vía para la toma del poder; quedando sellada la permanente injerencia que el Partido Comunista de Cuba tendría en el futuro de nuestra nación.

En el mes de enero de 1962, retornaron a Guatemala los primeros guerrilleros entrenados en Cuba. Dentro de los que se contaban Julio Roberto Cáceres -El Patojo-, compañero de aventuras del Ché en nuestro país durante la época de Árbenz, acompañado por Rigoberto Molina Stolinski cobanero descendiente de polacos y quekchíes. El ascendiente de los recién llegados sobre el PGT y el PUR fue muy fuerte por el aura del Patojo por su cercanía con el Ché, quien jugaba un papel de primer orden en la revolución castrista.

Cáceres traía instrucciones de iniciar la lucha armada encabezada por un destacamento guerrillero enviado a un remoto lugar en la montaña en donde debería de sobrevivir por sus propias fuerzas y acciones -en forma similar a lo actuado por la guerrilla 26 de Julio de Fidel Castro Ruz– para luego pasar a la acción ofensiva.

El Patojo, no presento ninguna propuesta en cuanto al área geográfica a ser seleccionada para el foco guerrillero, dejándolo como responsabilidad de la Comisión Organizadora de la guerrilla –-COR- integrada por la dirigencia de los dos partidos de izquierda marxista. Paz Tejada basado en su teórica experiencia militar pensaba en una guerra corta al igual que los dirigentes del PGT y del PUR, y años más tarde para justificar el fracaso de la guerrilla en Concuá, haciendo gala de su tradicional doble moral dirían: Esa guerrilla la armamos como factor de distracción en relación a los sucesos de Marzo y Abril-manifestaciones de los grupos estudiantiles y obreros dirigidos por el PGT-dejandoclaroque la decisión de enviar en forma precipitada a una zona inexplorada a bisoños guerrilleros obedecía únicamente a sus intereses coyunturales.Sin embargo, se echó a andar la operación.

Nombraron por su prestigio y relación con el Che Guevara a Paz Tejada como jefe del grupo que iniciaría el brote guerrillero, asesorado por un Estado Mayor compuesto por cuatro guerrilleros recién venidos de Cuba. La nueva fuerza creada apresuradamente como competencia del recién conformado Movimiento Revolucionario 13 de Noviembre -MR-13- dirigido por el grupo de oficiales del Ejército que habían fracasado en la insurrección en contra de Ydigoras Fuentes y estaban por iniciar actividades guerrilleras dirigidas por el Teniente Marco Antonio Yon Sosa mediante un grupo armado que se encontraba a punto de ingresar a territorio nacional desde México; fue utilizada por los comunistas del PGT y PUR como su propia guerrilla, a la que se le denomino Destacamento 20 de Octubre.

Los miembros del Estado Mayor sedicioso que también actuaban como instructores de tácticas guerrilleras, le informaban a Paz Tejada constantemente de los apresurados preparativos, del pésimo estado físico de los nuevos terroristas, su deficitario equipamiento, estado del armamento, etc. Pero la presión ejercida por los comunistas de salón, provocó que se cometieran graves errores tácticos y estratégicos pues en ningún momento se efectuó un reconocimiento del terreno en donde se habría de operar a pesar de no contar con guías oriundos de la región seleccionada; no se efectuaron prácticas y ensayos sobre la próxima marcha táctica, existía poca o ninguna integridad táctica entre los noveles guerrilleros, y no se trabajó en forma compartimentada (que cada quien supiera solo lo que debía saber) los preparativos reduciendo el entrenamiento a una instrucción teórica, para quienes pronto marcharían al combate.

Pero sobre todos los errores, cometieron el mayor que pueda realizar un combatiente, subestimar al enemigo. No tomaron en cuenta o analizaron los posibles cursos de acción del Ejército en caso de ser descubierta o delatada la nueva guerrilla durante la marcha o durante la fase de implantación del foco guerrillero. Por lo tanto, estaban creadas las condiciones para la tragedia que se convirtió en la primera derrota de los terroristas al iniciarse la ofensiva marxista armada en contra de nuestro país. La COR, “políticamente” necesitaba un brazo armado propio para poder negociar posiciones y cuotas de poder de un hipotético gobierno fruto de la “insurrección de las masas” deseada por los marxistas chapines; por ello empujaron al precipicio a toda prisa, sin sonrojarse, a 23 aspirantes a guerrilleros integrantes de un heterogéneo grupo compuesto por estudiantes universitarios y de educación media, además de campesinos y sindicalistas.

Ref. Compendio Histórico “Las Batallas por Guatemala”, Tomo 1

Continuará…

https://youtu.be/68CA3nwi6ZQ
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Oscar Platero

Historiador y escritor, Analista y docente de Inteligencia. Geopolítica, Seguridad y Defensa. Director del Instituto de Estudios Estratégicos IEE

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