OpiniónColumnas

La ilusión de la educación nacional

Sueños… 

Martí y su paso por la educación chapina

José Martí, aquel gran maestro, decía que “la instrucción no es lo mismo que educación: ya que aquélla se refiere al pensamiento, y ésta principalmente a los sentimientos”. Uno de nuestros males en la actualidad es que hemos convertido nuestros sistemas educativos, o su monstruo los ministerios de educación en órganos administrativos, donde gerentes y profesores se pasan la vida llenando papeles intrascendentes en lugar de reflexionar y proponer conocimientos a sus alumnos, de cualquier nivel.

Enfatizaba Martí, que “educación popular no quiere decir exclusivamente educación de la clase pobre; sino que todas las clases de la nación, que es lo mismo que el pueblo, sean bien educadas.” Pese a su paso por Guatemala, en donde hacía poesía en la sombra de un árbol, y convivió con los grupos dominantes, que lamentablemente no comprendieron su verbo. Eso sí dejó semillas de cambio en la formación de maestros del país. Fue nombrado catedrático de Literaturas Modernas y de Historia de la Filosofía en la Escuela Normal. Esa Escuela fue durante un siglo la guía del pensamiento martiano en la región, hasta que fue cerrada a sangre y fuego. El pensamiento del maestro decía: “Así como no hay ninguna razón para que el rico se eduque, y el pobre no, ¿qué razón hay para que se eduque el pobre, y no el rico? Todos son iguales.” 

Concluía Martí que “el pueblo más feliz es el que tenga mejor educados a sus hijos, en la instrucción del pensamiento, y en la dirección de los sentimientos. Un pueblo instruido ama el trabajo y sabe sacar provecho de él. Un pueblo virtuoso vivirá más feliz y más rico que otro lleno de vicios, y se defenderá mejor de todo ataque”. Al no comprenderlo los grupos dominantes hundieron al país en llamas eternas.

Tarea inconclusa de la UNESCO

Hace una década la UNESCO suscribió un texto para Replantear la educación en el mundo. Allí se preguntaba ¿Qué educación necesitamos para el siglo XXI? ¿Cuál es la finalidad de la educación en el contexto actual de transformación social? ¿Cómo debería organizarse el aprendizaje?

Se han escrito toneladas de libros y ensayos sobre el tema, que ha sido abordado por reconocidos autores y por neófitos. Al final es un tema central que no está aportando mucho en la formación de la nueva humanidad, que en cada nueva generación aparece como más consumista, desprotegida, inconforme y destructora del ambiente.

Sí el mundo cambia constantemente la educación debe cambiar también. “Las sociedades de todo el planeta experimentan profundas transformaciones y ello exige nuevas formas de educación que fomenten las competencias que las sociedades y las economías necesitan hoy día y mañana.”  

Como todo en la vida del ser humano existen tres dimensiones, las relaciones con humanos, las relaciones con la naturaleza y el cuidado de la vida individual. La educación tiene que preocuparse de estas tres realidades, enseñando a los humanos a vivir con calidad sin deteriorar la naturaleza ni destruir las bases de la sociedad.

El sistema educativo tiene que atender como enseñar para aprender a vivir en un mundo de cambios constantes, que no puede superar la violencia social interna ni externa, que no puede existir sin destruir bosques y especies. Cómo lograr aminorar los impactos negativos, cómo aprender a vivir en paz, en solidaridad con el resto de seres vivientes.

La enseñanza tiene que basarse en principios de solidaridad, paz y convivencia. Tiene que enseñar como resolver los problemas y contradicciones de nuestra sociedad; tiene que formar principios y destrezas para sobrevivir en sociedad; tiene que enseñar cariño por el planeta, sus bosques y especies; formar en la comprensión de la geopolítica para apoyar la paz y las relaciones respetuosas entre Estados.

La educación tiene que ser resiliente, preparar al individuo para un mundo incierto y en constantes variaciones culturales, económicas, políticas y ambientales.

El BID en su ostentoso libro del 2025 Gasto inteligente en educación escolar en América Latina y el Caribe, nos dice que “el gasto público total en educación ha bajado desde 2019. Entre 1995 y 2010, los países de América Latina y el Caribe aumentaron la inversión fiscal en educación de 2,99% del Producto Interno Bruto a más del 5%” Un gasto optimista pero insuficiente, pese a ello ese gasto se estancó, es más, la pandemia del Covid-19 redujo aún más el gasto, llegando a sólo 3,89% del PIB en 2022. “Con ello, la región no alcanza las recomendaciones básicas de la UNESCO que estipulan un mínimo de 4% a 6%”

No se puede ignorar que ese gasto insuficiente está acompañado de ineficiencia, corrupción y baja competitividad.

Sigue el BID: “Incluso en los países que han mantenido gastos altos en términos del PIB, como Costa Rica o Chile, el gasto por alumno llega a unos USD 5.000 al año, sólo la mitad de lo que, en promedio, gastan los países de la OCDE.”

Para fortalecer la unidad del Estado y tener un futuro honorable es indispensable gastar en educación, los que se quedan en deuda seguirán trastrabillando sin rumbo. Por ejemplo, En Honduras, Ecuador, El Salvador y Guatemala, el gasto por estudiante de primaria está entre USD 1.200 y USD 1.800 al año, lo que equivale a entre 10% y 15% del promedio de los países más avanzados.

La región no marca un buen futuro, a pesar del desempeño singular de Chile y Costa Ricaen donde el gasto por alumno llega a unos USD 5.000, no es suficiente, apenas es la mitad de lo que gastan los países OCDE.

Lo peor es que el gasto en América se concentra más en universidades, y no en lo sectores estratégicos: primaria y secundaria. La Universidad de San Carlos de

Guatemala, recibe constitucionalmente el 5% del presupuesto de ingresos ordinarios del gobierno. Igual que en casi toda Centroamérica se garantiza la estabilidad financiera de la universidad, pero limita la capacidad de redistribuir recursos hacia otros niveles educativos en donde está la mayoría y el futuro del pueblo.

Dice el BID que “este tipo de asignaciones pueden generar inequidades entre los distintos niveles educativos y limitar la capacidad del sistema para responder a cambios demográficos o nuevas prioridades educativas. El BID entrevistó a un ex funcionario del gobierno guatemalteco: “Mientras la universidad tiene su presupuesto garantizado constitucionalmente, cada año debemos luchar para financiar programas básicos en escuelas primarias de zonas vulnerables”.

El cuento del sindicato y los ratones

El BID nos cuenta un cuento “la influencia sindical a veces trasciende el ámbito presupuestario, llegando a determinar aspectos clave de la gestión educativa. En Guatemala, un ex funcionario del Ministerio de Educación señala: “El sindicato de profesores no sólo se enfoca en demandas salariales y aumento de plazas, sino que también juega un papel clave en la selección y asignación de maestros. Esta influencia en la gestión del personal docente les otorga un poder significativo en todo el sistema educativo”.

Un mito griego dice:

El faraón egipcio Tachos, al hacer alusión a la pequeña estatura de Agesilao, rey de Esparta, que había acudido en su ayuda con las tropas a su mando, dijo: 

«La montaña estaba en cinta. 

Zeus se asustó. 

Pero la montaña parió un ratón». 

Agesilao replicó: 

«Te parezco un ratón, pero algún día te pareceré un león»).

Eso parecen los sindicatos en algunos países americanos. Ese poder de estos ratones durante décadas, les permite bloquear intentos de reforma, perpetuando un sistema donde las plazas docentes se venden o heredan, independiente de las capacidades pedagógicas de los candidatos.

El BID G el cuento, que no es mito en Guatemala. En ese triste país, un ex ministro de Educación cuenta cómo los diputados llegaban a las reuniones con él acompañados de oscuros personajes a quienes les debían favores políticos, buscando contrataciones en el Ministerio.

El poder de los ratones sigue “Después de pagar a los maestros y mantener los programas históricos, no queda espacio en el presupuesto para llevar a cabo el programa del gobierno. Tenemos que recurrir a préstamos del BID, el Banco Mundial o la CAF (Corporación Andina de Fomento) para poder realizar cualquier innovación y ejecutar el programa gubernamental”. Es decir, por pagar intereses particulares el país tiene que endeudarse para medio mantener programas con poco significado de calidad.

La figura siguiente muestra que las metas de gasto en educación son limitadas.

image 26
La ilusión de la educación nacional 4

Conclusiones

  1. Si soñamos que la educación sea un pilar fundamental, no solo para el desarrollo individual, sino como una herramienta crucial para la transformación de la sociedad, necesitamos financiar con un 10% del PIB la educación primaria y secundaria.
  2. No se puede construir una sociedad democrática, igualitaria y defensora del ambiente solo con discursos o entusiasmo. 
  3. Los jóvenes deben asimilar todo el conocimiento acumulado por la humanidad, toda ciencia y cultura para poder superarla y construir algo mejor.
  4. la educación ideal debía mezclar la teoría (enseñanza), la práctica (trabajo productivo) y la salud física (gimnasia) para crear individuos completos, no meros engranajes de una máquina.
Area de Opinión
Libre emisión del pensamiento.

Le invitamos a leer más del autor:

Cristobal Pérez-Jerez

Economista, con maestría en política económica y relaciones internacionales. Académico de la Universidad Nacional de Costa Rica. Analista de problemas estratégicos, con una visión liberal democrática.

Avatar de Cristobal Pérez-Jerez