
La Soberanía Venezolana
Barataria
La intervención estadounidense en Venezuela al inicio del presente año ordenada por Donald Trump para capturar al gobernante de ese país Nicolas Maduro ha levantado las voces de periodistas, políticos y gobernantes de varios países condenando estos hechos y pidiendo respeto a la soberanía del país sudamericano. El concepto de soberanía ha ido evolucionando desde el fin de la guerra fría y el inicio de la globalización, de tal suerte que estos conceptos en dónde un país, decía ser soberano porque no necesitaba ninguna ayuda del exterior para resolver sus propios problemas, ya quedaron en el pasado.
El caso de Venezuela no es el único en el mundo, hay muchos países que han caído bajo una dictadura que controla las instituciones de tal manera que llegan a hacer lo que les da la gana. Así, en Latinoamérica conocemos casos puntuales como Nicaragua, Cuba o El Salvador para que no pensemos que es un asunto ideológico en donde mediante argucias, trinquetes, fraudes descarados o encubiertos y otro tipo de manipulaciones los gobernantes buscan eternizarse en el poder.
Los Ortega en Nicaragua han creado un Estado a la medida de sus ambiciones de tal manera que, en las últimas elecciones, persiguieron judicialmente a todos sus adversarios políticos instrumentalizando el poder judicial para encarcelarlos y evitar que participaran y así fueron reelectos sin más ni más. El Salvador es el caso en donde se ha instaurado una dictadura de derechas que resolvió una reelección inusitada del actual gobernante. De Cuba ni se diga, el fracaso rotundo de la revolución cubana se cubre con la idea estúpida de que todo es por el bloqueo norteamericano, mentirilla esta que quieren y obligan creer a los cubanos como si no existieran otros países con quienes tienen comercio, el problema en Cuba no es el bloqueo norteamericano, sino que es el fracaso de una revolución que empezó criticando los excesos de Batista, pero que terminó siendo peor que él, encerrando a su pueblo en una prisión isleña y obligándolos a sufrir por la memoria de Fidel y de todos sus secuaces. Y la elecciones allí en Cuba dejaron de ser libres hace muchas décadas, Fidel murió en el poder, su hermano Raúl, casi murió gobernando y el actual gobernante Díaz Canel, fue elegido mediante un sistema ausente de total democracia, por la Asamblea Nacional.
La historia venezolana no dista mucho de los ejemplos anteriores, Hugo Chavez se reeligió cuántas veces quiso muriendo en el poder, instando a continuar con la Revolución Bolivariana que no es más que la muletilla con que se quiere destruir al país. El cambio en Venezuela no ha sido lo mejor para la población por mucho que cacareen aquellos que defienden los desmanes que hizo Chavez y continúo Maduro. Si la revolución bolivariana hubiere sido lo mejor para Venezuela no existiría el éxodo de venezolanos huyendo de Venezuela a todos los países.
En efecto, al día de hoy lo números más conservadores indican que hay más de 7.8 millones de venezolanos viviendo en el extranjero que han huido de los gobiernos de Chavez y Maduro. De ellos países como Colombia han acogido 3 millones, Brasil con 271 mil, Perú con 1.5 millones, Ecuador con 500 mil y Chile 700 mil. A esto se suman Estados Unidos con 1.1 millones y España con 900 mil a estas cifras habrá que sumarles los que no se tienen registro. ¿Qué tan bueno es un país, que sus ciudadanos quieren salir de allí para ir a vivir a otros países? La pregunta se responde sola. Casos como Cuba o Venezuela son casos paradigmáticos en donde la población busca literalmente, huir del régimen represivo que les gobierna.
Maduro se robó las elecciones de eso no hay duda aunque todos los que defiendan a ese personaje canten misa noche y día. Cuando la comunidad internacional tibiamente reclamó la pureza electoral y digo tibiamente porque no se manifestaron exigentes a la hora de pedir al señor Maduro pruebas de su victoria; el gobernante se apresuró a exigir a la complaciente autoridad electoral a declararlo ganador y juramentarlo como presidente electo, cuando había ofrecido mostrar las actas donde constaba su victoria cosa que nunca ocurrió.
Maduro se burló de la soberanía venezolana porque, como todos sabemos ya, la soberanía de un país reside precisamente en el pueblo. ¿Qué soberanía es la que supuestamente ha violado Estados Unidos, la de Maduro y sus secuaces falseando la voluntad popular o la del pueblo venezolano que nunca lo eligió como presidente? Hay que ser un poco cínico para pretender que Venezuela tiene soberanía y que elige libremente a sus gobernantes. Porque quien llega al poder falseando los resultados y las actas electorales o bien, llega al poder sin demostrar con pruebas fidedignas que no hizo fraude no se puede hablar de gobernante legítimo.
Anteriormente Latinoamérica se llenó de gobernantes que accedían al poder mediante golpes de Estado, era la práctica tolerada o bien alimentada y promovida por Estados Unidos. Cada militar que llegaba al poder únicamente debía ser reconocido por los gringos para ser legitimado, así los gobernantes se eternizaban en el poder o iban cediendo el cargo a otro que llegaba mediante fraudes electorales que estuvieron de moda. De mediados del siglo pasado en adelante hasta ya entrados los años noventa, la mayoría de países latinoamericanos no tenían ni un ápice de soberanía y sus gobernantes eran ilegítimos.
No podemos hablar de un gobernante legítimo si no se respeta el resultado electoral o si se manipula tal resultado para continuar en el poder, tampoco se puede hablar de soberanía cuando se esquiva la voluntad popular para elegir al gobernante. Es por ello, que Venezuela hace ya muchos años no tiene soberanía popular, el pueblo esta limitado, sometido a los caprichos de un grupo de personajes que se han ensañado con ellos, excluyendo a aquellos que piensan diferente, porque no apoyan un proyecto revolucionario que fracasó desde tiempos de Hugo Chavez, pero que sigue “vivo” para los intereses de aquellos que se han eternizado en el poder. Resulta paradójico que un país reclame ser soberano cuando ahora mismo el poder ejecutivo y el poder legislativo esta en manos de una sola familia: los Rodriguez. Delsy Rodriguez ya ocupa la presidencia venezolana y su hermano Jorge Rodríguez ostenta la presidencia del poder legislativo ¿Casualidad? No, ese nepotismo se ve en todas las supuestas revoluciones sino miremos a Fidel Castro y Raul Castro el mismo patrón.
Aquellos que alegan que Estados Unidos violó la soberanía venezolana al capturar a Maduro y llevarlo al país del norte, no deben olvidar que esa misma soberanía dejó de existir desde el 28 de Julio 2024 cuando toda la maquinaria oficial falseó las elecciones para que el fracasado y perdedor Nicolás Maduro continuara por un periodo más sin respetar la voluntad del soberano, del pueblo venezolano. Es allí donde Venezuela dejó de tener soberanía para dejarla en manos de unos cuantos que se indignan ahora de lo que aconteció cuando en realidad ellos mismos fueron los victimarios de la democracia y soberanía venezolana.

Le invitamos a leer más del autor:



