OpiniónColumnas

La vida de un merecedor

Relatividades Perspectivas

Muchos criticaron e intentaron bloquear fe en otros, hacia quien prometía salvación eterna. Lo desacreditaron por no realizar milagros y mas, en manera directa e instantáneamente efectiva. La comprensión de lo que en mi teoría denomine: «Desbalances / balances / rebalances», no estaba presente en muchos. La noción de merecer, la priorización de necesidades a solventar aunque uno ni siquiera sepa que es lo que más necesita o cómo es la definición de esa necesidad se ausenta en las mayorías.

¿Por qué, Jesus, las encarnaciones de Buda y otros, no realizaron milagros según necesidades directas y en tiempos inmediatos? ¿Por qué, Jesus no multiplico alimentos en toda ocasión en la que alguien padecía hambruna? ¿Por qué no calmo tempestades o camino sobre aguas porque a alguien le resultaba «negativo» que hubiera tempestad? o ¿porque jugando pelota, esta se les iba al mar respectivamente? ¿Por qué, si sano a enfermos con afecciones drásticas, no sano a toda la humanidad? ¿Por qué no abundaron milagros y por qué existieron situaciones adversas para quienes realizaban milagros?  ¿Por qué no convertía agua en vino en cada ocasión en la que alguien quisiera efectuar juergas? (Con eso ultimo, seguro muchos lo habrían reconocido como Dios mismo y lo habrían alabado sin cuestionar).

En mi filosofía – teoría científica siempre mencione que los rebalances no suceden como uno desea o en el tiempo o temática esperados, sino según lo que mas se necesite solucionar. Mencione siempre, que incluso pueden presentarse como un efecto aparentemente ajeno a los temas o conceptos base (si deseamos restauración de área natural, nuestras plegarias (perspectivas y análisis, voluntades – intenciones – deseos y proyecciones – acciones) pueden culminar en efectos que a simple percepción, parecen haber sido desviados o trivializados – ignorados y dejados a la deriva. Pero esos efectos influyen en otros factores: una persona, al percibir estímulos producto de nuestras plegarias, es dirigida hacia perspectiva – análisis, voluntad – intenciones – deseos y proyecciones – acciones que desencadenarían la restauración de un área natural en ubicación distinta (en la que podría ser mas urgente la restauración o en la que ese logro inspire a otros para accionar para bien)).

¿Qué aconteció con Cristo, Buda, etc.? «Jesus de Nazareth es un charlatán, porque ve las dolencias de otros y no las resuelve», «Jesus engaña porque solicita fe pero lo que esa fe otorgaría, no aparece «cuando mas se necesita»». Satán tentó a Jesus en el desierto, diciéndole que saciara su hambruna, solicitando alimento a través de conversión de piedras en pan: «Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. Él respondió y dijo: Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti y en sus manos te sostendrán para que no tropieces con tu pie en piedra. Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás. El diablo entonces le dejó y he aquí vinieron ángeles y le servían.

Jesús sabia que su necesidad no era terrenal sino espiritual. Comprendía lo que en esta filosofía – teoría científica, he mencionado desde su Epifanía: que los estímulos mundanos nos dirigen hacia senderos anteriormente ocultos que nos ofrecen auges esenciales que a su vez representan bienestar. Él ya comprendía lo que muchos hemos comprendido solamente tras mucha meditación y análisis. Siempre menciono que los desbalances en lo que proyecta bondad – lógica – asertividad, se presentan en maneras no esperadas. La nada – todo / todo – nada… todo – nada / nada – todo nos dirige hacia donde debemos estar y hacia lo que debemos experimentar y procesar para luego, proyectar rebalances.

Personalmente considero que los milagros realizados, fueron para seres que ya poseían un nivel de conciencia – bondad – espiritualidad que los hacia merecedores de beneficios como esos. La calma de la tempestad para que pasajeros de la embarcación dejaran de temer la multiplicación de alimentos, la caminata sobre aguas, sanaciones y mas, fueron ejecutadas para quienes las merecían (habían seres bondadosos – lógicos – asertivos y merecedores en esa embarcación, entre los hambrientos existían seres asi, la caminata sobre aguas fue por seres asi, los enfermos lograron ser asi tras padecer enfermedades y malestares que supieron dirigir hacia bondad – lógica – asertividad).

¿Hacia qué acciones de nuestra parte, nos dirigiría la nada – todo / todo – nada… todo – nada / nada – todo? ¿Qué senderos descubre cada acontecimiento o estimulo – factor influyente? ¿Qué nos falta para ser merecedores o dignos de un milagro? ¿Por qué aún no se nos otorgan bienestares directos e inmediatos sino senderos alternos a nuestros rumbos? Podemos realizar plegarias que la nada – todo / todo – nada… todo – nada / nada – todo responda y aplique, pero siempre existirán factores en oposición debido a voluntades – intereses – deseos o prioridades distintos y siempre habrán seres superficiales que busquen beneficios – complacencias directas e inmediatas, sin procurar merecer o ser dignos mediante la aceptación de misiones para proyectar bondad – lógica – asertividad. «Yo me ocupo de mis asuntos. Que el mundo continue decayendo. Lastima por todo y todos, pero no puedo hacer algo al respecto». Acto seguido: «Dios, resuelveme esto», «Jesucristo, ayudame en esta situación», «Virgencita, cúmpleme esto para solucionar esta situación». Esa fue una de las razones por las que me enfoque en fusionar ciencia y filosofía: en la teología, muchos toman a los seres – deidades y a los sistemas como dispensadores de beneficios, en lugar de procurar ser merecedor – digno mediante proyección de bondad – lógica – asertividad para luego recibir beneficios (que quienes son merecedores – dignos no solicitan pues proyectan bondad – lógica – asertividad para lograr bienestar y auges, no para esperar retribuciones, las cuales les son otorgadas en modalidades no esperadas pero si eficaces según prioridades: «Sucedió esto y de la nada surgió esto y la situación se solvento», «Tenia esta pena pero aconteció algo «negativo» que produjo la aparición de algo que soluciono mis preocupaciones»).

En cada ocasión en la que necesitemos algo o una solución, preguntémonos que estamos dispuestos a sacrificar o que estamos dispuestos a realizar para lograr rebalances en contextos que percibamos y talvés no logremos poseer algo u obtener soluciones para lo que originalmente nos aquejaba, pero si conseguiremos bendiciones en otros asuntos o conceptos, los cuales parecerán efímeros pero el tiempo nos enseñara que son lo que necesitábamos para esta bien y en paz. Luego, al alcanzar niveles de bondad – lógica – asertividad y merecimiento – dignidad, obtendremos rebalances directos e inmediatos como los obtenían seres como Jesus de Nazareth, Budas y otros.

Y si otros seres dificultan o detienen rebalances la búsqueda de proyección de bondad – lógica – asertividad siempre descubrirá senderos que nos llevaran a niveles mas altos de merecimiento y dignidad, ademas de bienestar. El tiempo es una ilusión (medición de espacio. Proyección de conceptos – posibilidades cuánticas, en mi teoría – filosofía). Depende de cómo tomamos y dirigimos lo «negativo» – «positivo» / «positivo» – «negativo»… «positivo» – «negativo» / «negativo» – «positivo».

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