
Una crítica desencantada del liberalismo
Sueños…
Nacimiento de la democracia moderna
En la lejana época en que la humanidad dejó atrás siglos de poder del fanatismo de la edad media surgió la confianza en la ciencia, los conocimientos y la igualdad entre los humanos. Fue la época del renacimiento, la ilustración y la construcción de un Estado liberal, basado en la confianza en la equidad, la igualdad y la razón.
A principios del siglo XIX, el mundo hegemónico liberal nos mostró que el Estado representativo constitucional el ideal del Estado, solamente era un Estado de derecho orientado a tratar de mantener la estabilidad del sistema con sus contradicciones, diferencias sociales y presión sobre el ambiente.
Conforme pasan los siglos nos dimos cuenta que la sociedad ideal, utópica es inalcanzable. Que el desarrollo no es una línea directa hacia adelante. El desarrollo no pasa por la barbarie, la esclavitud, feudalismo, capitalismo, etc. Como pensaba Domingo Sarmiento. La continuidad existe, pero con quiebres, retrocesos y dudas. Y, quién sabe si no el capitalismo es el final. Lo que sí parece cierto es que el capitalismo en su etapa más avanzada no piensa en construir un Estado que sea la salvación del mundo. Por el contrario, con Trump y los hipermillonarios el Estado se convierte en un instrumento para el control total de las materias primas necesarias para incrementar la producción y las ganancias.
La Conferencia de Seguridad de Múnich 2026
La realidad cruda ante nosotros
Como todos los años una insulsa cumbre de seguridad occidental se reúne en Múnich, entre abrazos, brindis y buenos deseos por la contención de nuestros enemigos. Como un trueno apocalíptico este 2026 el Múnich de seguridad nos presenta un panorama devastador que obliga a todo el mundo a concentrarse en un nuevo mundo. El capitalismo siglo XIX si tiene una agenda disruptiva, revolucionaria frente al desvanecido socialismo siglo XXI.
La seguridad internacional y centroamérica
El mundo de seguridades estables terminó, la conferencia indica que estamos ante un mundo de profunda incertidumbre, en donde la única seguridad es sostener con sangre, sudor y lágrimas repúblicas democráticas y soberanas que puedan contactarse con todo el mundo y no permitan quedar aisladas en entornos dominados por una superpotencia.
El miedo astral a los aranceles, es un arma que da miedo, pero que tiene límites económicos claros. Según el FMI, las tensiones comerciales han seguido disminuyendo, pero siguen estando sujetas a recrudecimientos ocasionales.
China y Estados Unidos se enfrentaron por el control a las exportaciones de semiconductores y minerales de tierras raras, que luego de amenazas y gruñidos mutuos, fue seguida rápidamente por una tregua que redujo los aranceles bilaterales hasta noviembre de 2026 e introdujo una pausa en los controles a las exportaciones. Al final de un año de amenazas en el gráfico se muestra el tipo arancelario efectivo general de EE. UU., lo que indica que es un freno al comercio mundial, pero no es la muerte del comercio mismo. Veremos si Trump logra mantener el poder en sus manos, en el fatídico noviembre, para volver a la carga.

En general, Europa se despierta de un sueño de seguridad bajo los brazos de sus amados “americanos”, y se les presenta la cruda realidad, en este mundo nadie puede confiar su estabilidad social, económica, política ni ambiental en otros. Cada quien defiende sus propios intereses, o los hunde en el fango del servilismo. Europa desorientada se ve súbitamente ante el problema de su propia seguridad, la sospecha de considerarse amiga o enemiga de Estados Unidos, no sabe si tendrá tiempo de reorganizarse, o si los enemigos internos la debilitarán aún más. Aquí los centroamericanos y el mundo se enfrentan al reto de gestionar un mundo cada vez más complejo y disputado, en el que la guerra atómica muestra sus garras de nuevo.
El cambio del papel de Yanquilandia
Trump ha realizado una revolución, tan solo al transformar el cambio en el papel de Estados Unidos en el sistema internacional. Si durante las últimas ocho décadas el mundo confió en el poder de Yanquilandia y sus compromisos con un mundo basado en reglas, instituciones intrascendentes de regulación internacional y en la capacidad de absorción de recursos para mantener el sistema de comercio internacional y financiero funcionando. Había una comprensión mutua basada en principios ilusorios de construcción de un mundo en donde democracia, derechos humanos y negociación inundaban un mundo fragmentado pero contento.
El grupo de MAGA, encabezado por Trump y el sistema financiero mundial, han puesto patas arriba ese mundo, el vicepresidente estadounidense JD Vance anunció hace un año el final del consenso bipartidista liberal-internacionalista que había guiado durante mucho tiempo la estrategia occidental. Todas las potencias del mundo, y los países periféricos tienen que desarrollar nuevas estrategias, si es que tuvieran alguna.
El capitalismo tecnológico llegó
El mundo se ha inundado de apps, tablets, portables, redes sociales y más. Todo el mundo feliz comunicándose, enterándose de todo, y haciendo el mundo fantásticamente informado e intrascendente. Si no te manejas en esa entelequia no mexistes, eres un analfabeto de la modernidad.
Veamos, como en medio de la parálisis comercial internacional y las noticias de shocks económicos, solamente un sector sigue creciendo y rompiendo récords de beneficios y felicidad. El mundo es volátil, los bonos soberanos, es decir la deuda de los gobiernos, o sea la pérdida de soberanía de los gobiernos aumentan sus rendimientos. Y, en medio del caos, las acciones de las principales empresas tecnológicas se distanciaron aún más de los precios de otras acciones (Figura 2).

El mismo dólar está golpeado
Tendencias del dólar entre 2025 y 2026
Tener una moneda fuerte y estable permite un sistema comercial internacional estable y seguro. Que el dólar se debilite es una consecuencia de la pérdida de competitividad norteña y de la política comercial del actual gobierno gringo. Durante el 2025 esa moneda tuvo una caída significativa, las expectativas para 2026 apuntan a una continuidad, tal vez más moderada de esta tendencia. Insistamos, las causas principales se encuentran en la política monetaria de la Reserva Federal (Fed), la evolución del mercado laboral estadounidense y el contexto geopolítico global.
El desempeño del dólar en 2025: un año de retrocesos
Durante 2025, el dólar experimentó una de sus mayores caídas desde la década de 1970. Su valor retrocedió alrededor de un 10% frente a las principales divisas y frente a las monedas centromericanas. El quetzal muestra una fuerte aprecisación, gráfico 01, durante el 2025 y una leve depreciación hasta febrero 2026, el quetzal se mantiene fuerte frente al dólar, y el colón de Costa Rica tiene una tendencia inusual de apreciarse como resultado en el caso chapín de buenas y malas noticias de gobernabilidad interna y crecimiento alto del PIB. En el caso tico, todos los indicadores económicos señalan una economía fuerte en crecimiento y débil en la mejora del empleo.


Durante los últimos catorce meses el dólar pierde fuerza frente al euro. El año cerró con un tipo de cambio cercano a 1,17 USD/EUR, reflejando una pérdida de fortaleza mayor a la prevista. Y ahora está en 1,19.
¿Existe una alternativa al dólar como moneda dominante?
A pesar de la debilidad reciente, los analistas coinciden en que no existe una moneda lista para reemplazar al dólar como divisa de reserva global.
Las razones incluyen:
El renminbi chino carece de mercados de capital plenamente abiertos.
El euro no cuenta con una autoridad fiscal unificada.
Las monedas digitales aún son experimentales.
Por tanto, aunque el dólar pierda valor relativo, su hegemonía global no está en riesgo en el corto plazo.
En conclusión, para economías como las centroamericanas, altamente expuestas al comercio internacional y a los flujos financieros globales, estas tendencias deben ser monitoreadas con atención, pues afectan precios de exportación/importación, tasas de interés y decisiones de inversión.
El tema de seguridad nacional nos seguirá afectando durante todo el final de la segunda década del siglo. Se detendrá la violencia y el terror o seremos barridos como granos de maíz por un ciclón.
Yuval Noah Harari se pregunta: “¿Hemos salido ya de la crisis económica global, o lo peor está aún por llegar? ¿Continuará China creciendo hasta convertirse en la principal superpotencia? ¿Perderá Estados Unidos su hegemonía? ¿Es el repunte del fundamentalismo monoteísta la oleada del futuro o un torbellino local de poca importancia a largo plazo? ¿Nos estamos encaminando hacia el desastre ecológico o hacia el paraíso tecnológico?
La próxima semana seguiremos indagando sobre las respuestas de Munich.

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