
Meritocracia a la basura
Barataria
Recientemente el Presidente de la República, el señor Arévalo, estuvo envuelto en una polémica por anunciarle a la señorita Thelma Cho la entrega de una beca del programa “BECAS POR NUESTRO FUTURO” que desarrolla SEGEPLAN. Todo, al menos en apariencia, parecía ser el mejor escenario para el despistado Presidente: un escenario humilde al cual el mandatario se desplazaría, en un recóndito lugar de nuestro triste país, a una comunidad indígena y entregar la beca personalmente a una mujer indígena. El show estaba previsto para subirle popularidad a un mandatario en decadencia por sus ineptitudes, su falta de compromiso y, encima de todo por una retahíla de “asesores estrella” que tiene detrás de sí y que solo “le dan cuerda” para que todo lo que haga lo haga mal, quizá esperando que termine su mandato más temprano que tarde.
El problema es grave, porque la entrega de esta beca a la señorita Thelma Cho, causó polémica puesto que ella misma fue candidata a una diputación del mismo partido que llevó al poder al presidente y se le entregue una beca. Es difícil entrar a analizar elementos que no tenemos, es decir no es ético cuestionar si la señorita Thelma Cho tiene o no méritos para obtener una beca. Previsiblemente los tenga. El problema y debate en este caso radica en que se pone en duda los méritos de muchos otros guatemaltecos y guatemaltecas que buscan becas y nunca las obtienen, que buscan oportunidades laborales en las instituciones públicas y nunca se las dan, que buscan oportunidades laborales y pasantías en organismos internacionales y tampoco las tienen. No es que les falten méritos, no es que les falte capacidad; muchos de estos guatemaltecos y guatemaltecas, en la mayoría de casos son mucho mas aventajados que muchos que ocupan tales lugares, el problema es que “No tienen Cuello”, es decir que no tienen a ninguna persona que les “haga el conecte” para que, sin problemas puedan llegar a dichos puesto por méritos propios no por conectes, enchufes o cuellos.
Guatemala, es un país en donde no existe meritocracia, esa tendencia institucional de que las plazas, los puestos son para los mejores calificados, los capaces, aquellos que se han esforzado en prepararse, que día a día acuden a los centros de enseñanza públicos y privados, de ser los mejores alumnos para llegar a ser excelentes profesionales. Pero en Guatemala eso no importa, ser “hijo de papy y mamy”, ser sobrino del “cuelludo” o que su mama sea amante del Diputado, Magistrado, Ministro o cualquier funcionario público les garantiza llegar a obtener una plaza en cualquier institución pública, en cualquier organismo del Estado e incluso en cualquier embajada o consulado.
Es así como, Guatemala desperdicia a los talentosos y privilegia a los estúpidos e ineptos. Muchos de los guatemaltecos hemos sido testigos, (porque esto no nos lo han contado) de ver en las aulas universitarias a una sarta de estudiantes que a duras penas terminan cerrando las carreras, todavía entre conectes como sea los recomiendan para sus exámenes privados “los hacen ganar para hacerles un favor a su papy o mamy”, luego de eso, todavía tienen el descaro de “comprar una tesis” que por cierto en muchos casos es plagiada.
Ya con el título universitario del que no saben nada literalmente no se van a dedicar al ejercicio de la profesión, porque no saben nada, entonces se dedican a la segunda profesión mas antigua del mundo: La política, que es igual que la primera o un poco peor. En la política, tienen la fortuna del acompañamiento de sus mecenas, que los ponen en los listados para diputados y llegan al Congreso de la República, es por ello que vemos tanto imbécil supuestamente legislando, no saben nada y por ello hasta se atreven a hacer shows tirando llantas en los escritorios para la citación de funcionarios públicos como si estuvieran en el mercado (con el perdón de los del mercado que tienen más educación).
Si no ocupan el Congreso, tienen la fortuna de “tener cuello” en el poder judicial, allí su papy o mamy llegó a enchufarse y ha pasado de ser un Juez corrupto hasta llegar a Magistrado (salvo muy pocas excepciones), en las comisiones de postulación, no importa que el fulano no tenga mayores méritos, con dos o tres diplomas que el Colegio de Abogados y Notarios les han extendido, terminan valorándoles como maestrías los califican encima de otros con mayores méritos, en las Comisiones de Postulacion, si no llegan a la nota del corte, les hacen favor de bajarlas al minimo, cuando se elabora la lista no llegan los mejor calificados, sino que llegan los que tienen cuello. Así, al final aparecen de Magistrados del poder judicial y como no saben mayor cosa, pero pueden decidir cualquier asunto, les resulta más fácil juzgar aunque no sea apegado a derecho, al final de cuentas los que están por arriba de ellos, magistrados también, en su mayoría han llegado de la misma manera que ellos.
Todo esto, lamentablemente es una realidad en Guatemala, no se privilegia a los que tienen méritos, sino a los que tienen cuello, aquellos que se les recomienda. Así como en Guatemala, por cualquier lado en donde vemos al Estado encontramos focos de corrupción, también encontramos focos de enchufismo, focos de gente que llegó por cuello, por recomendación o por ser hijo de papy y mamy. Hasta que no cambie el sistema, siempre vamos a ver la mediocridad en toda la administración publica, desde hace muchos años y en el tiempo actual hemos visto como muchos funcionarios ni siquiera saben como funciona la institución en la que están a cargo, muchos ni siquiera saben lo que son sus responsabilidades, no conocen el manejo de la cosa pública, pero si saben una cosa: Ser corruptos y ladrones.
Lo que pasó con la beca de SEGEPLAN, que se le otorgó a la señorita Telma Cho, solo ha abierto un debate sobre la necesidad de privilegiar los méritos por encima de los cuellos, de los favores y de que muchos que no merezcan estén en la función publica o sean beneficiados con oportunidades que, quizá a muchos otros que las merezcan no las tendrán. No dudo de que la señorita Cho, sea una persona que merezca la beca, creo que el problema no esta en que SEGEPLAN se la haya concedido, al contrario resulta loable que muchas como ella de pueblos indígenas accedan a becarse y tenga la oportunidad de estudiar en el extranjero. La polémica no debe centrarse en las señorita Telma Cho quien meritoriamente recibe una beca y que nos debe causar admiración en su condición de mujer indígena del área rural con deseos de llegar muy lejos, tampoco debe centrarse en su participación política como candidata a Diputada por el Partido Semilla. Es oportuno centrar el debate en lo que es un problema grave en Guatemala: NO privilegiar los méritos y capacidades de las personas para que accedan a puestos y funciones en instituciones públicas y permitir que aquellos buenos para nada, que no son capaces y encima son ineptos lleguen a puestos públicos, a funciones públicas, el servicio exterior o a tener becas que no lo merecen porque no tienen méritos para ello pero que los obtienen por el simple hecho de “tener cuello”.

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