
Si las cosas que yo destruí…
Barataria
San Pablo pronunció la célebre frase: “Si las cosas que yo destruí, las mismas vuelvo a construir soy un transgresor…” Esta sentencia marca uno de los más grandes postulados en la ética cristiana, además de aplicarse fundadamente a todos los actos que se realizan como justificación a situaciones desde las más triviales hasta las de suma importancia. En política nunca podemos afirmar haber visto todo, ya que tarde o temprano aparecen más actos que superan a los anteriores. Las explicaciones de los que gobiernan parten desde excusas tontas y sin sentido, hasta justificaciones tales como que el gobierno anterior era peor o siempre cometía los mismos antes.
El señor Bernardo Arévalo inició su mandato luego de una intensa judicialización del proceso electoral que aun hoy en día tiene en vilo al partido que lo postuló, el Partido Semilla. Sin bancada oficial en el Congreso de la República y con una bancada de oposición muy fuerte; el intento de sus diputados rasos, lidereados por Samuel Pérez, de cabildear y llegar a acuerdos en el parlamento han resultado verdaderamente inútiles, dejando al gobierno central con serios problemas de gobernabilidad que ya le han pasado factura. Así, los desaciertos del gobernante han sido más evidentes que sus imperceptibles logros. Resulta serio que el Presidente Arévalo después de más de ocho meses en el poder no se haya dado cuenta que los asesores que tiene son malísimos, ya que o son verdaderamente ignorantes en cuanto a los aspectos jurídicos y sobre todo políticos, o tienen muy mala fe y lo están encaminando hacía el fracaso y probablemente a que no termine su periodo presidencial.
A guisa de ejemplo se puede mencionar los desaciertos tanto políticos como jurídicos cometidos por el gobernante quizá aconsejado por sus flamantes asesores que creen, entre otras cosas que el gobernante puede hacer lo que le dé la gana en el poder y que interpretan las leyes como si fueran estudiantes del primer año de derecho, porque si que es verdad que le han llevado a cometer incluso hasta hechos que podrían ser considerados delictivos. Así, por ejemplo el gobernante se ha enfrascado en una lucha por lograr remover a la Fiscal General sin tener facultades para ello tal y como lo determina la ley, esto le ha llevado a presentar denuncias por funcionarios que no tienen la competencia para tal, a realizar citaciones fuera del marco legal y a exigir incluso violando la autonomía del Ministerio Público una rendición de cuentas para considerar si ha cumplido con su cargo y si no (fundándose en una norma constitucional mal interpretada) destituirla del cargo. Todo esto acompañado de sus asesores que le han hecho no solo quedar mal, sino quedar en ridículo. Es verdad que la Fiscal General parcializada como esta tiene un claro objetivo que no es precisamente el perseguir delitos sin distingo, pero también es cierto que una reforma a la Ley Orgánica del Ministerio Público promovida por la famosa CICIG comandada por el señor Iván Velásquez y un grupo de actores civiles que ahora se encuentran en el poder permitieron “blindar” casuísticamente a la señora Thelma Aldana otorgándole un poder inusitado que ahora les explota en la cara a aquellos que pensaron y piensan que las leyes se deben reformar para propósitos personales y no fines institucionales. Pero no solo es el enfrentamiento con la Fiscal General lo que marca los desaciertos del gobernante, también lo ha sido los problemas en el Mininisterio de Comunicaciones en dónde removió a una Ministra porque incumplió con una instrucción que contravenía no solo los contratos administrativos suscritos sino también la Ley de Contrataciones del Estado. Seguramente el Presidente Arévalo asesorado malévolamente por sus asesores decidió tomar las decisiones de pago él mismo junto a su flamante Ministro de Finanzas y, sin importar plazos legales, avances de obras decidiría a quien pagar y a quien no de manera selectiva lo cual resultaría entre otros un claro caso de trafico de influencias entre otros. Sin importar lo que reproducen las redes sociales en audios grabados y publicados por saber quien, nuevamente aconsejado por sus flamantes asesores sale al paso de las publicaciones virales en redes sociales asegurando que, efectivamente es su voz la que se escucha en audios y que efectivamente eso es lo que se decidió. Cabe preguntar: ¿No tiene un secretario de comunicación quien debería de haber salido al paso? Pero no, en este caso el gobernante resulta inculparse él mismo en esta trama que ahora tiene como consecuencia un antejuicio en contra que puede ser objeto de presiones en la Corte Suprema de Justicia, especialmente porque esta el proceso de elección de magistrados. ¿Quiénes fueron los flamantes asesores del presidente en aconsejarle que saliera a aceptar inculparse públicamente?
Y, para ponerle la tapa al pomo, la relación entre Presidente y Congreso de la República no ha sido la mejor. En efecto, el Presidente ha promovido, aconsejado por saber quien, reuniones casi secretas entre él y los diputados de oposición. Todos sabemos que los diputados de oposición son mafiosos, porque se pulieron bajo el gobierno del señor Giammattei y encontraron un camino fácil para legislar: Consenso y votos a cambio de money, es decir money talks. Así las cosas, en lugar de promover un acuerdo nacional publico como un gobierno que vela por el pueblo, promueve reuniones secretas que dan lugar a malas interpretaciones y también permiten a los diputados de oposición aparecer ahora sí como “angelitos” a quienes se les quiere “comprar”, cuando han sido mas vendidos que las meretrices. Luego de ello, todos los intentos por lograr una readecuación presupuestaria o ampliación presupuestaria porque no se sabe exactamente lo que promueven ha sido una verdadera tragicomedia: En la Comisión de Finanzas el Ministro no sabe defender ni explicar la necesidad de la ampliación presupuestaria. En el Congreso, suspenden una interpelación y proceden a aprobar, contraviniendo normas constitucionales lo cual hace que los Magistrados de la Corte de Constitucionalidad que bailan al son que les tocan suspende el decreto. Entonces, surge la idea de algun asesor presidencial de que, como se suspende un decreto, promover otra iniciativa de ley para que se apruebe porque los votos ya están comprados, digo están coprados y siempre van a votar por ello. Es evidente el fraude de ley y la chapuza de los diputados y con todo ahora celebran como una victoria haber actuado contra el ordenamiento legal de país.
Con todo esto, solamente cabe pensar que aquel gobierno que se planteaba contra la corrupción simplemente ha caído en los vicios de los otros gobernantes, pero en su versión ampliada y mejorada, una versión 2.0. Vemos que un derrumbe en la autopista a Escuintla no solo cuesta millones, sino que ya va terminando el año y al parecer no hay una solución al mismo. ¿Falta de Recursos? No se sabe si es falta de recursos o falta de capacidad ejecutiva, lo cierto es que el gobierno del señor Arévalo después de ocho meses no parece despegar y culpar la corrupción del Ministerio Público para todo ya no es excusa porque después de todo hay otros ministerios que no han realizado nada, no han ejecutado casi nada y los problemas más básicos de la población que son Salud, Seguridad, Educación y Trabajo brillan por su ausencia, ya que los hospitales están igual o peor, la seguridad en Guatemala no se percibe por ningún lado, la educación es un caos con una ministra que se premiaba de ser una educadora y el desempleo y subempleo está a la orden de día. Pero hay instituciones que si funcionan porque son las instituciones que están matando poco a poco a la población como la SAT que hasta bloquea a las personas ilegalmente para que no puedan facturar si tienen omisos o las Municipalidades con las Policías de Tránsito que ponen multas a granel para agenciarse de fondos.
Así las cosas, el gobierno del señor Arévalo que ofreció una lucha contra la corrupción poco a poco está cayendo en lo mismo que tanto criticó él como diputado y su partido en campaña tratando de incidir en las comisiones de postulación del poder judicial, interviniendo en la elección de presidente de la ANAM que luego le traicionó, manteniendo como gobernador del departamento de Guatemala a una persona incapaz para el cargo, negociando bajo la mesa con los diputados del Congreso para aprobar una ampliación que luego lo hace con fraude de ley, o nombrar a un bloqueador de carreteras viceministro por favor político y a un invasor de tierras en el Fondo de Tierras y todos otros males que fueron criticados en la llanura pero ahora en el poder los cometen con la excusa tonta de que “El anterior gobierno hizo lo mismo y nadie dijo nada”. Entonces, si las cosas que yo destruí las mismas vuelvo a construir soy un transgresor. El Gobierno de Arévalo esta repitiendo la misma receta de sus antecesores y cada día mas, pierde legitimidad y entra en el umbral de la corrupción.

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