
2024: Centroamérica ante el caos mundial (Parte 2)
2023, El recuento de los daños
Ya despedimos al 2023, un año de renacimiento de las aspiraciones políticas de cambio en la región. Con una Guatemala en alto voltaje por un proceso electoral sui géneris, en donde los nubarrones grises no dejan ver, aún, con claridad que pasará. Con El Salvador ilusionado por el surgimiento de un líder que resuelve problemas fundamentales pendientes. Honduras, buscando la redención con la probable llegada de la CICIH, que le dé un respiro internacional ante las potencias encabezadas por USA y el FMI. Nicaragua bien parapetada, pero en alto riesgo, con el apoyo abierto de Rusia y China. Costa Rica con un liderazgo popular, pero sin respaldo del sector público ni los partidos tradicionales, con unas elecciones de febrero que serán el termómetro del futuro. Panamá sobreviviendo a los problemas de falta de agua y su eterno dilema de vivir solo del canal, y con una sociedad dividida entre panameños y la colonia de grandes bancos y financieras extranjeros.
El 2023 fue un año complejo, el sistema de economía internacional, construido desde el fin de la segunda guerra mundial, se tambalea. Por todos lados se avizora una crisis financiera, con alzas y bajas del dólar, un euro que no despega, una inflación que aumentó aceleradamente en los primeros meses, y que viene aflojando con alto riesgo de recesión productiva, batallas comerciales sin fin entre potencias, confrontaciones geo-militares a escalas que se creían abandonadas y la volatilidad de los mercados del petróleo, así como la muestra de un Israel que pasó de víctima a continuidad del nazismo. En fin, un año de pesadilla. Y el próximo pareciera peor.
La crisis del 2008, que parecía hundir al sistema bipolar, fue resuelta con el enorme endeudamiento de los gobiernos centrales, que elevaron prodigiosamente sus deudas y el peso del pago de intereses anuales que ahogan a cualquier economía. De esa crisis no salió un mundo ileso. Surgió una larguísima recesión que se mantiene hasta el día de hoy, esperando la crisis final, que salve o quiebre al sistema. El Covid-19 fue un pequeño empujón hacia el desastre. Aun así el capitalismo muestra ser un sistema inmune. Su capacidad de resiliencia pareciera indicarnos que es el último sistema social creado por los sapiens. Ha resistido a la quiebra de varios bancos medianos en la primavera de USA, así como la debacle del Credit Suisse, emblema de los grandes bancos del mundo. El sistema financiero tiembla ante el impacto que pueda tener la caída de la imagen y el poder de Israel con su masacre de Gaza.
La resiliencia del capitalismo se muestra en sus innumerables crisis. Ha cada caída se levanta con más fuerza y empuje. Hoy, que se debilita en Estados Unidos, surgen como emergentes Rusia y China, con un capitalismo semi-feudal poderoso.
El 2024 trae el reto de enfrentar los déficits fiscales que tienden a desestabilizar las finanzas públicas y generar desequilibrios políticos y sociales. Cada vez es más difícil encontrar un equilibrio entre gastos, ingresos y pago de las monstruosas deudas. Las deudas de los gobiernos aumentaron para enfrentar los gastos provocados por la crisis del 2008 y el surgimiento del Covid-19.
China, que accedió al capitalismo semifeudal poderoso desde las reformas de 1999, “socialismo con características chinas”, que con el apoyo de la presidencia de Clinton logró acceder a la OMC y al FMI, generando todo un potencial de crecimiento, que le ha permitido saltar de los puestos medianos al primer lugar de producción mundial. Este resultado es benéfico para la sociedad china, trae aparejados los problemas sustanciales del capitalismo: crisis periódicas, que en la actualidad se manifiestan con el shock del sector vivienda, las rupturas de las cadenas de valor; así como el aumento de las brechas entre ricos y pobres, la tensión social y las luchas de poder. China se enfrenta a importantes problemas de reforma social en la actualidad. En Estados Unidos, el ahorro público y privado se agota, con la fantástica concentración de la riqueza en el polo de alta tecnología, industria militar y bancaria. En un momento que la lucha contra la inflación sigue presionando al alza las tasas de interés, con el peligro de generar una fuerte recesión.
En el siguiente gráfico observamos que las tasas de interés, que influyen en la inversión mundial y en el pago de intereses de la deuda se mantienen al alza pese a los riesgos de recesión mundial.

Fuente: CEPAL. Estudio preliminar de Latinoamérica, 2023.
El crecimiento del PIB, la panacea del mundo sigue por debajo del 3.7% que era su nivel prepandemia. En los países de menor desarrollo, eso implica un aumento de 95 millones pobres más en la pobreza en el 2023. Todo en el marco de aumentos récord de calor, con débiles acuerdos contra el cambio climático y sin acuerdo por indemnizaciones ante las catástrofes que se avecinan.
Existe una gran brecha entre el PIB, que mide el valor de la producción nacional, y la Renta Interior Bruta (GDI, en inglés) que calcula los ingresos generados por la economía, que se ha convertido en una señal de recesión y crisis en la economía. Según analistas esta brecha no mostraba un valor tan alto desde 2007, el año que antecedió al colapso crediticio ocasionado por la banca.
Las potencias que se disputan el control del mundo en este 2024, USA, Europa, China no pasan su mejor momento. En todos lados se le exige a la política monetaria detenga la inflación, aun ante el riesgo de entrar en alta recesión, desempleo y crisis del comercio internacional.
Centroamérica en su larga hibernación
El año 2024 muestra la tradicional paradoja de Centroamérica, su crecimiento económico muestra indicadores más positivos que sus tendencias políticas. De lo social ni hablemos, con una sola excepción, Costa Rica, la región ocupa los peores resultados del mundo.
En 2024, las perspectivas de crecimiento para la región se ubican entre el 1,5% de Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el 2,3% del FMI. Como se muestra a continuación, las expectativas de crecimiento están a la baja en los principales centros del capitalismo. Lo que augura un importante reto para sobrevivir en el futuro inmediato.

Fuente: CEPAL. Estudio preliminar de Latinoamérica, 2023.
En la región las tasas de interés se mantienen, ante leves disminuciones de la inflación, lo que genera un panorama incierto.

El manejo de las finanzas públicas sigue siendo un reto de madurez en la región. Cuando se supera el 50% de endeudamiento de los gobiernos centrales se tiene la tendencia al despilfarro, la incapacidad de pago y el desplazamiento de inversión en sectores clave por el pago mayor de intereses. En el siguiente gráfico vemos que prácticamente todos los países de la región desde Honduras a Panamá están en riesgo. Con el milagroso caso de Guatemala que no debe ni el 30% del PIB. Por supuesto, aquí no se gasta en funciones innecesarias como salud, educación y trabajo para la mayoría.

Fuente: CEPAL. Estudio preliminar de Latinoamérica, 2023.
Existe la paradoja en Centroamérica, de que la economía va bien, y la política en incertidumbre. Veamos: Costa Rica, El FMI espera que el crecimiento del PIB real se sitúe en torno al 5% este año, impulsado por el dinamismo de las exportaciones y la recuperación de la demanda interna. Se espera que el crecimiento se modere hasta el 3,5% en 2024. La CEPAL prevé 4,9% en 2023 y 3,8% en 2024. Como se ve la economía se desacelera pero no tanto como el porcentaje mundial, en la política persiste la duda de la confrontación de la institucionalidad tradicional con un gobierno de transformaciones sin apoyo político, pero con el consenso social.
Para El Salvador, su Banco Central sostiene que el país crecerá un 2,6% para este año y se desacelerará 2,0% en 2024. Por su lado, el Banco Mundial estima un 2,8% y el FMI rebajó dos décimas a la proyección de crecimiento del PIB para El Salvador al pasarla de 2,4% a 2,2% Un crecimiento lento, pero relativamente positivo, en comparación con las expectativas políticas que cuentan con una reelección masiva, sin respaldo internacional, lo que genera expectativas de resistencia. Guatemala, los pronósticos del FMI dicen que la economía crecería 4,0% en 2023 y 3,5% en 2024, entre los crecimientos más altos de América manteniendo una salud económica pese al caos político, ya estamos cerca de saber si el presidente electo tomará posesión o no. Y, luego hasta que punto podrán realizarse reformas que reorienten al país a reinsertarse a nivel mundial de una mejor manera.
Al observar a Honduras, también tiene un desempeño positivo, la economía crecerá 3,3% en 2023 y 3,5% en 2024, según las proyecciones de la CEPAL. El Banco Mundial también es optimista, aunque en menor medida un 3,2% y el FMI de 2,9% para el cierre de este año. Aquí el tema será el avance y la instalación de una CICIH, que traería consenso internacional para financiar el combate a la corrupción, con los consiguientes choques de grupos de interés internos. Nicaragua, se mantiene en terreno positivo, en contra de los pronósticos de los grupos de izquierda y derecha, que solo tienen la burla como tema contra el poder sandino-somocista. Según el FMI el PIB real crecerá un 4,0% en 2023, la inflación se desacelera y la posición fiscal del gobierno central presente un pequeño superávit y amplios depósitos, siendo la segunda menos endeudada de la región. Para 2024 se prevé que el PIB crezca en torno al 3,5%, soportado principalmente por el consumo privado. Finalmente, Panamá que según pronósticos muestra un crecimiento muy alto en la región. El Banco Mundial sostiene la predicción más optimista para 2024, señalando que mantendrá el crecimiento cercano al 6,0%. Por supuesto, el costo del financiamiento público en mercados internacionales se está incrementado, lo que presionará el servicio de la deuda para muchos países, especialmente Guatemala, Costa Rica y Panamá.

Según CEPAL, En 2021, la tasa promedio fue de 3,6%, En 2022 se elevó a un 4,9%, y en el primer semestre de 2023, a un 6,3% Los bonos temáticos soberanos han pasado de representar 6% de las emisiones soberanas en mercados internacionales en 2019 a 43% en el primer semestre de 2023.
2024
Entre el desengaño y la utopía, preferimos mantener la confianza en nuestra capacidad de construir un mañana mejor.
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